Fundamentos de la Doctrina del Señor Jesús

                                                              


Capítulo 1

I. Doctrina del Señor Jesús en las Escrituras.

A. Revelación especial en las Escrituras.

1. Anunciado.

Dios anunció. En las escrituras. Desde el principio de la creación. Todo lo relacionado a su propósito con la creación del hombre y su redención. La redención que haría al hombre, su Hijo, en condición de hombre. Ya que es Dios. Anunciado a sus patriarcas, jueces, reyes, gobernadores, profetas y a su pueblo.

 

En este orden, la redención, desde un principio fue anunciada. Dios enviaría al redentor. Siendo la redención, volver al estado eterno, como Dios había creado al hombre. A su imagen y semejanza.

 

En esta base de fe, muchos murieron, esperándola sin verla. Pero muchos la esperaban y la vieron. Tal es el caso de Simeón, que cuando la vio pudo decir: despide a tu siervo en paz. Porque mis ojos han visto tu salvación. Luc 2:29-32.

 

En este sentido, desde el principio Dios escoge a una familia. Y esta familia formó un pueblo. Y este pueblo se hizo una nación. De la descendencia de Adán. Siendo Adán, el primer hombre creado por Dios. Y en desobedecer la palabra de Dios.

 

En este mismo orden, en la descendencia de Adán, la de su hijo Set, escoge a Abraham, de la descendencia de Sem hijo de Noé, descendiente de Set. Y en su simiente, trajo Dios la redención en su descendencia.

 

A dichos descendientes se le fue transmitiendo, los propósitos que Dios tenía con ellos, de generación en generación. Y se les anunció que, de su descendencia en el cuerpo físico, vendría el que los redimirá de sus pecados o desobediencias, a su pueblo escogido. A Israel.

 

Pero este pueblo, que se hizo una Nación llamado Israel. No cumplió con lo que Dios le estableció. Con los propósitos que Dios tenía con ellos. De redimirlos, siendo fiel a Dios y a su palabra. Cumpliendo el pacto que Dios hizo con Moisés e Israel. Ex 34:27.

 

Por esta razón le da al profeta Isaías. Una profecía. Y se escribe la profecía en Isaías 52 y 53. Diciéndoles que el mismo que hablaba vendría. Isa 52:6.

 

En tal sentido, en resumidas cuentas, se había anunciado oralmente y se había escrito este mensaje. En las Sagradas Escrituras. Por sus siervos los profetas. Repitiéndose muchas y reiteradas veces, de diversas formas. Anunciada por el Creador en las Sagradas Escrituras.

 

Fundamentalmente, en la profecía en Isaías 53:1. Dios a su pueblo, a quien escogió. Para anunciar sus propósitos con la humanidad. A ellos después de haber sido una Nación. Después de haber pasado unos 3300 años. Después de haberles anunciado sus propósitos con ellos. De muchas formas y maneras. Les hace una pregunta a través del profeta Isaías: ¿Quién creyó en este anuncio? ¿Y a quien se le mostró el anuncio en su voluntad? El anuncio de la venida de la promesa de redención a su pueblo.  Promesa que fue cumplida. Y que se encuentra escrita en el evangelio.

1.1.          Creador.

El evangelista Juan explica: todas las cosas por él fueron hechas. Y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres. Jua 1:3-4. Refiriéndose al Hijo de Dios. El Mesías prometido.

 

En este aspecto corrobora esta palabra, la dicha por los profetas y los Salmos. En el principio creaba a través de la palabra. Él sustenta todas las cosas con su palabra de su poder. Esta palabra está confirmada, en la carta que escribió el Apóstol Pablo a los hebreos. Heb 1:3.

 

1.1.1. Redención anunciada por el creador.

La redención fue anunciada. Estos son algunos ejemplos del mensaje dado por Dios a su pueblo. Contenidos en las escrituras, anunciando su redención, como el creador.

 

En los siguientes libros de las escrituras, es anunciado como creador:

a. En el libro de Génesis escribe Moisés, Dios nos creó. El nombre de Dios en Génesis es Elohim. Dios se describe en plural. Ya que dice: Hagamos, descendamos, confundamos. Gen 1:26; 11:7.

 

Este hecho antes mencionado, de la pluralidad de Dios. Describe tanto a Dios Omnipotente. Como ha su diestra, el Todopoderoso. También Abraham le dice Señor. Cuando apareció con dos ángeles a Abraham. Hablándole como creador capaz de anunciar la destrucción sobre Sodoma y Gomorra. Gen 18:1-33.

 

También en el libro de Génesis, se anunció su redención. Gen 3:15; 22:18. En el libro de la Ley les anunció igual su redención. Ex 6:6. De la misma forma anunció en el libro de los Salmos su redención como creador. Sal 80:17. En los libros de los profetas anuncia todos los pormenores de su redención. Isa 52-53; 2 Sam 7:16; Dan 7-9-10.

 

b. En el Antiguo Testamento. Fue anunciado el hijo de Dios, el redentor, como la diestra de Dios. Ex 15:6; Isa 41:10; 63:12. Igual anuncian en los Salmos él, es su diestra, antes de venir, como hijo de Dios y redentor. Sal 16:8; 20:6; 89:13; 98:1; 110:1.

 

c. A través de sus siervos: Los patriarcas. En las escrituras se anuncia su redención. Gen 49:10. También en el tiempo de los jueces es anunciada. Rut 4:7. Es igual revelada en la bendición dada por Moisés a Israel. Deu 33:7.

 

Después, en la época de los Reyes, se le revela a David, por el profeta Samuel. 2 Sam 7:13-16. Y David lo escribe en los Salmos. Sal 49:8; 111:9. Revelado a sus profetas, tal es el caso de Isaías. Isa 52:6,10; 53.

 

Por supuesto este anuncio llegó a Ana profetisa, quien como Simeón daba gracias a Dios, y anunciaba a todos la llegada del Hijo de Dios, a los que esperaban la redención en Jerusalén. Luc 2:38.

 

De igual forma Natanael, cuando vio a Jesús, le dijo: Maestro tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el rey de Israel. Jua 1:49. Las tinieblas al ver a Jesús, se postraban delante de él. Diciendo: Tú eres el Hijo de Dios.  Marc 3:11; Luc 4:41. Las tinieblas representan a los hombres dominados por el diablo, el enemigo. Sal 143:3.  

 

2. Eternidad.

Según las Sagradas Escrituras. Es la diestra de Dios. Los brazos eternos de Dios. Luego es el Hijo de Dios, cuando fue revelado o manifestado a Israel. Cuando vino a este mundo como hombre y caminó por las calles de Jerusalén entre ellos. Isa 52:7, 10; Juan el evangelista escribe y dice: Yo le vi, y he dado testimonio de que es el Hijo de Dios.  Jua 1:34.

 

Las escrituras nos indican. Él es el principio. En la creación. Y el profeta Miqueas escribió: Que él es, desde el principio, de la eternidad. Y su plan de redención, estaba desde el principio de la fundación del mundo. Miq 5:2. Siendo confirmada esta palabra en la carta a los hebreos por el Apóstol Pablo. Heb 9:12.

 

Por lo antes mencionado, el evangelista Juan escribe con toda seguridad; él es Dios. Juan 1:1-3. Confirmando la profecía del profeta Isaías. Isa 52:6.

 

También nos habla las escrituras. De la salvación que traería, la venida del hijo de Dios. Siendo esta planificada en la eternidad. Dios vendría. Isa 52:6. Y Él les prolonga su misericordia por su amor eterno. Jer 31:1-3. E hizo un pacto eterno con ellos. Que jamás olvidará. Jer 32:40; 50:5.

 

Seguidamente en las escrituras. El Hijo de Dios Eterno. Es llamado Padre Eterno. Isa 9:6. Y por eso, él ora al Padre como el Hijo Eterno de Dios. Para ser glorificado con la misma gloria que tuvo en el principio en la eternidad. Jua 17:5. Su dominio, es Dominio Eterno, que nunca pasará, escribe el profeta Daniel. Dan 7:14.

 

            Por tal razón, los propósitos de Dios son eternos. Y lo hizo en Cristo Jesús nuestro Señor. Efe 3:11. Dios es el Eterno refugio. Y aquí en la tierra los brazos Eternos. De 33:27. Estaba en la diestra de Dios. Fue la diestra de Dios. Isa 53:1b. Y está a la diestra de Dios. Después de hacer la obra de redención, se sentó a la diestra de Dios. Heb 10:12.

 

            Fundamentalmente, en las Escrituras, Dios no trata de confirmar su Eternidad. El de una vez se muestra como Eterno. De igual forma no trata de demostrar la Eternidad de su diestra. Sino que afirma que su diestra y sus brazos eternos abajo en la tierra, siempre libraron a Israel. Es así como Jesús es Eterno, él estaba desde el principio con Dios. Es el Hijo de Dios. Cuando vino como hombre. Se limitó como Dios. Para redimir al hombre. Fue el renuevo o Nazareno. Isa 53:2. Por eso ora al Padre, que lo glorifique al lado suyo, como era en el principio. En la eternidad. Juan 17:5.

 

3. Nombre.

Las escrituras nos hablan de su Nombre. Por sus profetas fue anunciado, que su Nombre es admirable. Isa 9:6. Y se llamaría Nazareno o renuevo. Es el renuevo de David. Para cumplir los propósitos de Dios con su pueblo. Jer 23:5. Por lo que habitó en Nazaret, y se cumplió la profecía. Isa 53:2. Se llamó Jesús de Nazaret. Que significa renuevo. Mat 2:23. Es el renuevo. Zac 6:12. Porque su pueblo escogido, destruyó su linaje y descendencia. Mezclados con otros pueblos. Y su descendencia fue cortada en varias ocasiones. Y fueron eunucos, esclavos de los reyes que los subyugaron.

 

En esta razón, su nombre representa su Carácter y su Autoridad. Mat 7:29. Y su nombre es Admirable. Es llamado el Hijo de Dios. Porque Dios cumplió sus propósitos, a pesar de su pueblo Israel. Luc 1:35.

 

En este sentido fue enviado, el Hijo de Dios. Para que conocieran su Nombre. Mar 6:14. El Nombre del Eterno Dios Omnipotente. Ex 6:3. Y en la misma oración que hace Jesús ante su Padre, le indica que ha manifestado su nombre a los hombres que del mundo le había dado. Jua 17:6. A pesar de haber sido despreciado por los hombres, como Jesús indicó. Luc 17:25. Dando cumplimiento a la profecía. Isa 53:3.

 

4. Humanidad.

En las escrituras desde un comienzo, se habla de la simiente humana en desobediencia a Dios. Y de una simiente que traería la obediencia. Y la justicia perdurable de Dios. Esa simiente fue escogida en la generación de Adán, cuando Dios da un sustituto de Abel, a Set. Para de su simiente traer a Abraham. Posteriormente trae de la generación de Abraham al rey David. De la descendencia de Judá. A quien Dios le hace promesas firmes, que de su descendencia traería aquel quien regiría a Israel. Dando a comprender la humanidad del Mesías prometido. 

 

Para cumplir la promesa de redención. De salvar a su pueblo de sus pecados. De volver a la vida que se había perdido. Por causa del pecado o desobediencia a la palabra de Dios. La diestra de Dios vino como humano. Para restaurar la imagen de Dios en el hombre.

 

Por eso la profecía decía, que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, que salvará a su pueblo de sus pecados. Y así sucedió el redentor vino como humano. Mat 1:22-23.

 

Desde el principio de la creación el ser humano hablaba con Dios. Dios comienza hablando directamente con el primer hombre que Creó. Con Adán. Y con los hijos de Adán, Abel y Caín. Y Dios le muestra la redención a Adán, sacrificando un animal, para vestirlos de pieles. Gen 3:21.

 

En primer lugar, Dios había prometido su redención. Porque por causa de la muerte, y que la muerte pasó a todos los hombres. Por motivo de la desobediencia de Adán. Dios también había planificado y transmitido su propósito de redención a los hombres. Desde Adán. Pero no le hicieron caso.

 

Por eso Dios escoge a un pueblo. Que fue el pueblo de Israel. Para traer en el cuerpo humano la redención. A través de su descendencia. Ya que de otra forma no podría ser.

 

Por su parte, en segundo lugar, Dios trazó su plan desde un principio. Y lo comunicó. Qué sería de su simiente humana. Y así sucedió. Dios trajo su redención a través de la simiente humana. Del linaje de David, de Judá.

 

En tercer lugar, Dios cumplió todo su propósito de redención con su pueblo.  El Mesías vino y redimió a su pueblo de sus pecados. Vino como humano. De su simiente humana. Y es Dios. Porque fue concebido del Espíritu de Dios. Estaba a la diestra de Dios. Fue concebido en la simiente humana. Como él lo había establecido. Para perdonar sus pecados. Luc 1:77.

 

4.1. Pecado.

Siendo Adán probado en la fidelidad a Dios. Es hallado fallando a Dios. Este fallo, es la desobediencia a la palabra de Dios. Se conoce como pecado. Entendiéndose por error, fallo, pecado, desobediencia; es no acatar una orden establecida por Dios en su palabra. Inmediatamente a este fallo. Dios transmite a Adán su plan de redención. Por haberle desobedecido.

 

Luego habla con Noé. Descendiente de Set. Sobre su plan de redención. Y en la descendencia de Noé. Escoge a Abraham, de la descendencia de Sem, hijo de Noé, como hemos mencionado. Y le promete a Abraham, su redención, en su descendencia. De su simiente.

 

En lo sucesivo en la descendencia de Abraham, de los hijos de Isaac, de su hijo Jacob, escogió a Judá. Para que, de su descendencia, procediera el Mesías en su linaje. 

 

Comprendiendo que el Mesías vendría en cuerpo físico humano. Del linaje de Judá, del rey David, como así se lo prometió Dios.

 

En este sentido, en las escrituras conocemos, como Dios muestra y ejecuta. El plan sobre cómo era su gobierno, su linaje y redención como humano.

 

Después de la salida al desierto, le presentó su Tabernáculo a Moisés, de cómo era en el cielo. Y Moisés hizo el tabernáculo en la tierra, en el desierto, conforme al modelo del tabernáculo que se le mostró en el cielo. Comprendiendo así, la unión del cuerpo humano terrestre, con el celestial del cielo, de cómo sería su Tabernáculo en la tierra. Para realizar la expiación. Ex 25:40.

 

4.2. Despreciado.

Luego después de la salida del desierto. Dios instituyó su gobierno a través de jueces y sacerdotes. Pero su pueblo de Israel, desecha su gobierno a través de jueces, y pide reyes. Como los otros pueblos. Dándole Dios reyes. Siendo el último juez y sacerdote Samuel. Y gobiernan a su pueblo los reyes. Comenzando por el rey Saúl. Pero a quien Dios desecha por no obedecer a sus órdenes, como desecharon su gobierno de Jueces. Colocando Dios al rey David.

 

Pero tanto en el gobierno de Dios a través de los jueces, como el de los reyes. Fue despreciado. Fue menospreciado en los jueces por su pueblo.

 

Tanto así, que se encuentra una mujer llamada Débora profetisa, fue la cuarta Juez de Israel. Y ningún Juez se encuentra en la genealogía de Jesús. Ya que no todos pertenecían a la tribu de Judá.

 

Luego su gobierno en los reyes, ejercido en el linaje de Judá, del rey David. Al igual que en los sucesivos descendientes del rey David. También desecharon a los descendientes del rey David.

 

Por tanto, al despreciar su gobierno, también despreciaron al Mesías. Su Ungido, al Hijo de Dios. En su simiente. En el linaje de Judá. Como el gobierno de Dios. Como Rey. Despreciando a sí mismo, a Dios. Isa 53:3; 52:14.

 

Porque Dios le había anunciado a su pueblo, que, de su linaje, el de Judá, nacería, el que regirá a Israel. Gen 49:10. Pero ellos despreciaron su linaje.  Despreciando a los que Dios enviaba a gobernar, en su linaje. De igual forma cuando llega el Mesías también lo desprecia y no creen. Despreciando al Mesías como hombre y como Hijo de Dios. Dándole muerte igual que hicieron a sus jueces y a sus reyes. Jua 19:7.

 

4.3. Nazareno.

            Después de ir al exilio el pueblo de Israel. Después del gobierno de los reyes. Dios les indica a través de sus profetas. Que él le levantaría un renuevo justo. Para traer la redención a Israel. Ya que ellos no habían cumplido con él pacto que Dios había hecho con el rey David. En su descendencia, a través de su linaje, nacería el Mesías.

 

Sin embargo, el Hijo de Dios, a pesar de ser Dios, se despoja de su gloria. Para venir a redimir a su pueblo. Haciéndose hombre. Para poder ejecutar la redención. Redención que ya había sido anunciada a sus profetas, y ellos a su pueblo. Que del linaje de David traería al Mesías. Y por esto el Apóstol Pablo en la carta a los romanos se los indica; era del linaje de David. Rom 1:3.

 

En resumen, Jesús es la raíz de Isaí, padre del rey David. Y de esta raíz que se había cortado muchas veces, en el gobierno de los reyes, y en el exilio. Y había perdido su vigor. Y estaba casi seca. Ya que habían sido mezclados, muertos, dados en levirato, eunucos del rey en el exilio. Dios hace nacer un renuevo después del exilio. A Zorobabel. De la descendencia de David. Y de este renuevo, posteriormente, nace el Mesías.

 

En este aspecto, renuevo significa Nazareno. Pero el renuevo que Dios anuncia es un renuevo Justo. Y no era Zorobabel como ellos creían. En el Imperio de los Medos persas. Porque después del exilio cuando regresan a Jerusalén, con Zorobabel. Los profetas Esdras y Nehemías exhortan a volver a Jehová. Al pueblo que se había mezclado. Ed 10:44; Neh 13:23.

 

Porque pasaron unos 430 años después que gobernó Zorobabel en Jerusalén. Para nacer el Mesías. Y en estos 430 años, continuaron mezclándose los judíos con otros pueblos. A donde iban, subyugados por otros pueblos. Después del último profeta Malaquías. Dios no habló más a través de sus profetas. Mal 1:1.

 

Por esta razón Jesús fue llamado Nazareno. Y habitó en Nazaret, ciudad del renuevo. Para ser llamado Nazareno. Jesús de Nazaret. Y así se anunció a Pablo, cuando se encontró con el Señor Jesús vía Damasco. Cuando perseguía a los seguidores de Jesús, o del camino. Como también fue mencionado. Jesús le dice a Pablo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. He 22:8.

 

4.4. Exaltado.

Estando en la condición de humano, de hombre. Se humilló, haciéndose obediente a la voluntad de Dios. Hasta ser crucificado y recibir la muerte.

 

En esta razón, recibe la exaltación de parte de Dios. Después de ser Glorificado. Fue exaltado como hombre y Dios. Se le dio un Nombre. Su nombre es poder y autoridad, como ya hemos mencionado.

 

En este mismo orden, el evangelista Lucas escribe, después de muchas investigaciones sobre el asunto. En el libro de los Hechos, sobre la defensa ejercida por el Apóstol Pedro, en el concilio. En cuanto a su doctrina, respondiendo que Dios ha exaltado a Jesús. Por Príncipe y Salvador. Para dar perdón a Israel. Y que ellos eran testigos suyos de estos hechos. He 5:31-32.

 

4.5. Propósito.

El propósito de Dios, con la creación del hombre y en su plan de redención. Es hacer una nueva creación. Para su Hijo. Por ser Hijo del hombre. Es Hijo de Dios. Y esta creación, es a la imagen de su Hijo.

 

Explicando el sentido de su propósito, el profeta Daniel tiene una visión, al respecto. Ve en las nubes a un personaje como Hijo de hombre, viniendo hasta el anciano de días, y le hicieron acercar. Entregando el dominio, la gloria y el reino. Para que todos los reinos, pueblos, naciones le sirvan. Su reino es eterno. Refiriéndose al Hijo de Dios. Dan 7:13-14. Igual nos habla el Salmo, que será afirmado el Hijo de hombre, su Hijo, su diestra. Sal 80:17.

 

            La razón de haber venido, como Hijo de hombre, la diestra de Dios. Ha sido para restaurar la Imagen de Dios, en el hombre.

 

Porque esta imagen había sido profanada entre los pueblos, por el hombre y por Israel. En su imagen su nombre. Escribe el profeta Ezequiel, sobre el dolor sentido por Dios, al ver su nombre profanado entre las naciones por Israel. Y pronunciando Dios, también santificar su gran nombre. A través del Mesías, el Hijo de Dios. Ez 36:21-23.

 

Por tal motivo, de que el Nombre de Dios Eterno fue profanado entre los pueblos, por causa de su pueblo Israel. El Hijo de Dios, padecería el sufrimiento en el cuerpo y la sangre. En obediencia a la voluntad de Dios. Para redimir al ser humano. En la justicia y sabiduría de Dios. Primeramente, para redimir al pueblo de Israel. Así como el pueblo de Israel también lo padeció. Pero el pueblo de Israel padeció y sufrió por desobedecer a Dios.

 

En otra estancia, el mundo, como refieren los evangelios. Jua 3:16. Porque Dios escogió a una nación para que el mundo conociera de su nombre, de sus propósitos con la humanidad. Esta nación era su estandarte, su embajador en la tierra. Pero al no cumplir con el pacto con Dios. Dios hace un nuevo pacto con su Hijo Jesús.

 

En este orden, lo anuncia desde un principio, en la sabiduría de Dios. Y a través de su hijo, que sí cumplió con su voluntad. Es de hacer esta nueva creación. Ga 6:15. Esta creación es hecha a la imagen de su hijo. En los que creen en su nombre. En lo que creen que él, es el Hijo de Dios. Juan 20:31. Así anunciaban sus seguidores a Jesús, como el Hijo de Dios. Tal es el caso de Pablo. He 9:20.

 

4.6. Redentor.

Para que pueda haber redención, debe de haber perdón. El salmista David escribió, que la redención es de gran precio, y nadie la lograría jamás, por muchos esfuerzos, ni con riquezas. Y explica, la redención trata de que el hombre viva para siempre y nunca muera.

 

Porque al final todos mueren, sean sabios o no, igual pasa a las bestias. Pero él rey David tenía la esperanza de que Dios lo redimirá. Porque él, lo llevará con él. Sal 49:6-15.

 

Es este sentir, Jesús les promete llevar a sus discípulos con él mismo. Jua 14:3. Se refiere a estar formada la imagen de él, en ellos. A través de su Espíritu. Llevándolos a él, a través de su Espíritu cuando vuelva en gloria. Redimir es devolver la vida perdida al hombre. Porque el hombre muere irremediablemente. Y Jesús ejecutó la redención. Para perdurar el nombre de Dios en la imagen del hombre. Que se había perdido por la muerte. Jesús al redimirnos nos devuelve esta vida eterna.

 

Por esto el rey David, confiaba en que Dios lo tenía que levantar del polvo donde iría, al redimir. Y con esa esperanza murió. Y no fue avergonzado. Porque su redentor vino. Es por esto, el Apóstol escribe a los efesios: Él llevó cautiva la cautividad. Efe 4:8-10. Los muertos que durante años esperan en él. Recibieron el don de la salvación en Cristo Jesús. Al Jesús resucitar. 

 

En conclusión, la redención, que es volver a la vida perdida, por la muerte. Solo es posible a través del redentor de nuestras vidas Jesús. Porque él nos ha justificado gratuitamente. Por el don de la gracia. Rom 3:24. Ya que la redención en el primer pacto a través del sacrificio de un animal, y el derramamiento de la sangre en el Tabernáculo, era figura y sombra de lo que vendría.

 

En este sentido, era la esperanza de ver al redentor prometido. Y establecido un nuevo pacto. Por la sangre del sacrificio del Hijo del hombre, Hijo de Dios. Perdonando y limpiando de todo pecado. Según las riquezas de su gracia. Efe 1:7. Es su amor, quien nos salva. En su gracia. Su amor, a través de su Hijo.

 

4.6.1. Cargó con el pecado.

Por el motivo de la desobediencia del hombre y por lo tanto de la mujer. Él cargó con los pecados. A pesar de que su pueblo no le seguía, ni obedecía. Llevó no solo sus pecados sino sus iniquidades, es decir: sus perversidades, depravaciones, maldades. Isa 53:11.

 

4.6.2. Carga con las enfermedades.

Por causa del pecado, la muerte pasó a todos. Ante la muerte, las enfermedades. Y Jesús nos sanó por sus llagas. Queriendo decir; que su cuerpo herido por los azotes recibidos, fue restaurado y sanado. Isa 53:5.

 

De igual forma en esta fe puesta en Él, al recibir su amor, somos sanados. 1 Ped 2:24.

 

4.6.2.1. Sanidad.

En esta razón, en su gracia. Se recibe los beneficios de Dios, a través de su Hijo. Implicando todas las áreas del cuerpo humano afectado. De diversas enfermedades. Se recibe la sanidad por la fe en su Nombre. He 3:16. El profeta Jeremías nos habla de la sanidad que traería el Mesías. Jer 33:6. Sanidad que recibieron. Porque sanó a muchos, y siguió sanando después de su partida. Y está a la diestra de Dios. He 4:22.

 

En la Gracia del Único Dios Verdadero, así Moisés bendijo a los descendientes de José. De 33:16. Porque Dios los amó de pura gracia. Porque su ira se apartó de ellos, nos habla el profeta Oseas, como se ha mencionado. Ose 14:4.

 

Por su parte es necesario una sanidad corporal del ser humano, ya que las enfermedades tienen su causa en el pecado, y en la falta de perdón.

 

En resumidas cuentas, Jesús comienza su ministerio a los 30 años. Porque sólo se podía ejercer a los 30 años, según la ley. Y Jesús en sus tres años de vida ministerial. Sanó a ciegos de nacimiento, a mudos y paralíticos, entre otros. Y según la ciencia médica, muchas enfermedades son congénitas. Y hay enfermedades que la ciencia médica no puede curar. Se hace necesaria una intervención divina. Ocurra un milagro en la persona enferma.

 

Es en esta razón, se hace necesario la intervención divina de Jesús, para realizar estos milagros. Luc 7:22.

 

5. Juicio.

En las Escrituras siempre se habla de los juicios de Dios. Los profetas anunciaron y comunicaron siempre los juicios de Dios. Por esto el pueblo de Dios pasó por juicio, unos siendo inocente, otros siendo culpables por desobedecer las leyes y mandamientos de Dios. Pero estos juicios son terrenales. Los juicios a que se refieren los profetas. Son los juicios por romper el pacto que Dios hizo con su pueblo en el desierto. A que se refiere las Escrituras.

 

Por este mismo motivo. El Mesías, Jesús, pasó por cárcel y por juicio. Por las rebeliones de su pueblo. Por el juicio de la ley. Por el incumplimiento de su pueblo del pacto hecho con ellos.

 

Pero su pueblo de Israel creyó, fue Dios quien hizo juicio sobre él. Sobre Jesús. Como nos dice el profeta Isaías. Isa 53:4. Ellos no comprenden. Que fue por ellos que Jesús pasó por Juicio. Para que ellos al creer en él. Tampoco pasen por el juicio. Y hasta ahora parte de este pueblo, llamado ahora judío, permanece a ciegas. De igual forma, todavía algunos están creyendo, que aún Dios no ha cumplido sus promesas. Pero si fueron cumplidas.

 

Por su parte, en este juicio que le hacen al Hijo de Dios, según nos indica Isaías fue herido. Siendo herido por la culpa y la pena de los pecados cometidos por su pueblo. Isa 53:5.

 

De igual forma, el juicio de Dios pasó sobre él. Porque fue herido por la sentencia, de las rebeliones de su pueblo. Isa 53:8. Según lo establecía la ley. De 25:2-3. Es cumplido en Jesús este juicio. Cuando ya lo sentenciaban a muerte de crucifixión. Pilato mandó azotar a Jesús. Mar 15:15.

 

De tal forma, Dios ha sometido todo juicio, en las manos de Jesús. El Padre a nadie Juzga, sino que todo el juicio lo dio a su Hijo. Juan 5:22. Y se escribe sobre su juicio en Isaías. Isa 9:7.

 

6. Gracia.

Por todo lo antes mencionado, del pueblo de Israel, y Judá. Según se escribe en las Escrituras. Ellos deberían cumplir las leyes, mandamientos y la palabra de Dios. Cumplir el pacto de Dios, andando en sus caminos. Pero se apartaron del camino de Dios. Escogiendo sus propios caminos. Por todo esto, Dios cargó en Jesús su Hijo, el pecado de todos ellos. Isa 53:6.

 

Porque este era el pacto que Dios había hecho con ellos, para redimirlos. Ellos debían cumplir, acatar sus mandamientos, sus leyes, estatutos y ordenanzas. Pero al no cumplir con el pacto de Dios. Dios los salva de pura gracia. Y les da su redención de gracia. Es así como es expresado tanto en los profetas, como en las cartas apostólicas. Rom 4:16

 

Finalmente, ellos al no cumplir con el pacto. En la promesa que Dios le había dado de redención. A su pueblo Israel. A través de su simiente. Por haber despreciado su simiente. Y quebrantado su pacto. No obtuvieron la redención. Por eso el profeta Oseas escribe: Los amaré de pura gracia. Os 14:4.

 

Por consiguiente, es su gracia quien los salva. Recibiendo una nueva vida en Cristo. En el Mesías. El redentor. Quien sí cumplió con los planes de Dios.

 

Esta nueva vida, es la redención prometida a Israel. Como explica y escribe el Apóstol Pablo a los romanos, andemos en una nueva vida. Rom 6:4. Y así escribió el evangelista Juan, participando todos de su plenitud, su gracia. Jua 1:16. Escribiendo también a los efesios. Pablo les dice: somos salvos por su gracia. Efe 2:8.

 

7. Justicia.

El Hijo de Dios hace la voluntad de Dios. En la justicia de Dios. Con mansedumbre y humildad a pesar de ser Dios. Dios hace su justicia a través de su Hijo. Al desprenderse de él, y ser enviado para redimir al hombre. Y el cumplir su voluntad de redimir al hombre. Isa 53:7,8,11.

 

Por todo lo antes mencionado, Dios cumplió con toda justicia en él. 2Cor 5:21. Enviando al salvador. El redentor vino. Pero también volvió al Padre. Si el corazón del hombre y de su pueblo, así no lo comprende. Jesús les envía su Espíritu Santo. Para convencer a su pueblo, al hombre. De que Dios hizo su justicia a través de su Hijo. Jua 16:10.

 

El Apóstol Pablo escribe a los romanos: La justicia de Dios, es por medio de la fe en su Hijo Jesucristo. Para todos los que creen en él.  Sin diferencia alguna. Es así como no sólo para el pueblo de Israel y los judíos es la justicia de Dios en Jesucristo. Sino para todo el que cree en él. Rom 3:22.

 

Fundamentalmente, Dios cumplió con toda justicia a los hombres que él creó.  Enviando su redención. Su promesa a su pueblo. De librarlo de sus pecados. Ningún hombre puede excusarse delante de Dios. Porqué él hizo su justicia en su Hijo Jesús. Y Dios nos ha justificado a través de su Hijo. Al creer en él. Somos justificado delante de Dios.

 

8. Santidad.

Ningún hombre, llámese mujer o hombre. Puede ser santo. Solo Dios nos santifica. A través de la obra que hizo su Hijo, al santificar su cuerpo. Obedeciendo en todo. La voluntad de Dios Eterno. Su Padre.  Él nos santificó, en su obediencia e inocencia. Fue santo en sus actos humanos. Isa 53:9. Él es Santo y su Nombre fue santificado. Ez 36:23. Según las promesas hechas a Abraham. Luc 1:75.

 

Por su parte, Jesús Santificó el gran Nombre de Dios, profanado por su pueblo. Eze 36:21-23. Jesús santificó el Nombre de Dios. Restaurando la imagen de Dios en el hombre. Jesús se santificó. Para que nosotros en esa verdad seamos santificados. Siendo él, inocente de las acusaciones contra él.  Juan 17:17-19.

 

            Por esta razón, pidió al Padre: Santifícalos en tu verdad. Porque tu palabra es verdad. ¿Cuál verdad?  Que Jesús obedeció, se santificó. Haciendo la voluntad de Dios, de venir a redimir al hombre. Bajo los parámetros establecidos por Dios. No los del hombre. Juan 17:17.

 

Por tanto, nos dice: Seamos perfectos. En unidad. Como lo dijo Jesús: Yo en ellos y tú en mí. Mat 5:48; Juan 17:23. Y como aquel que nos llamó es santo, debemos nosotros ser santos. Como él es Santo. 1 Pe 1:15a. En toda nuestra manera de ser. Y vivamos una vida santa. 1 Ped 1:15b.

 

Porque escrito está: Sed santos, porque Yo Soy Santo. 1 Ped 1:16; Lev 20:7. Siendo partícipe de su naturaleza Divina, en cuanto a conocerlo. 2 Pe 1:3-8. Porque él es llamado Santo de Israel, ¿quién honró a su Padre? Jesús lo honró. Jua 8:49.

 

9. Expiación.

Por el mismo motivo que el hombre. El pueblo de Israel se mantuvo constantemente incumpliendo el pacto que Dios hizo con ellos. Dios les instituye leyes y mandamientos. Ordenanzas y preceptos. También instituye las leyes del Sacrificio Expiatorio. Que se hacía en el tabernáculo con la expiación de un animal. En todo caso un cordero. Para que toda la culpa recayera sobre este. Al condenado colocarle la mano sobre su cabeza en el tabernáculo. Donde era sacrificado. La expiación, que es tomar el lugar del otro. Ser sacrificado, padecer y ser muerto. En lugar del otro culpable. Para rescatar la vida del condenado, y declararlo libre de culpa.

 

Por tal razón, Jesús fue como un cordero en Sacrificio Expiatorio. Por el pecado de su pueblo. Eso fue lo que ellos decidieron al incumplir el pacto de Dios con ellos. El sacrificio y padecimiento del Mesías prometido. Él dispuso colocar su vida, para dar vida. Fue condenado en expiación por el pecado de su pueblo Israel y Judá. Para redimirlos. Así como un cordero. Ya que su pueblo necesitaba un cordero en expiación. Para ser perdonado por su pecado, cada año, según la ley. Él fue el cordero sacrificado en expiación. Pero de una vez y para siempre. Por el pecado de su pueblo. Isa 53:10; 52:9-10.

 

10. Sabiduría.

            En la sabiduría admirable de Dios. Jesús toma el lugar que le corresponde al hombre. Para pagar a Dios lo adeudado por el hombre ante Dios. Primordialmente, porque se declara, un juicio sobre el hombre, después que muera. Y todos morimos irremediablemente. Heb 9:27.

 

Principalmente de esta forma, Jesús hace la justicia de Dios. De declararnos justos ante él. Por la obra hecha por su Hijo. Por él haber santificado al cuerpo humano. Isa 53:11.

 

En su sabiduría de santificarnos en su cuerpo, participando de su naturaleza divina. Para poder recibir nosotros su Espíritu Santo, en nuestro cuerpo. Redimiendo de los pecados y desobediencia a la palabra de Dios. Para darnos una nueva vida en él. En su Hijo Jesús. 1 Cor 1:30.

 

En esta razón, es una nueva creación. No de concepción humana, sino del Espíritu de Dios. Jua 1:12-13.

 

10.1. Conocimiento.

Por su conocimiento. El conocimiento que él tenía de la redención de su pueblo. Porque su pueblo no había sido instruido en este conocimiento y su pueblo se negaba a creer. Él justificó a muchos. Tomando su lugar. Muriendo en su lugar. Padeciendo en su lugar. Por los pecados cometidos por el hombre. Isa 53:11.

 

11. Resurrección.

Se había anunciado también en las Escrituras, la resurrección del Mesías. Así lo anunciaron los profetas. Ezequiel, Oseas e Isaías. En los Salmos también es anunciada su resurrección. Y el rey David la creía y la anhelaba. El libro más antiguo es Job. También habla de que su redentor vive y se levantará sobre el polvo. Job 19:25. Y así sucedió. Es confirmado en la escritura de las cartas del apóstol Pablo a los romanos. Rom 1:1-3. El Eterno Hijo de Dios resucitó. Porque él es la resurrección y la vida. Jua 11:25.  

 

Es de suma importancia, la resurrección de Jesús. Porque nos da a conocer la vida, después de la muerte. Ya que nadie había resucitado de los muertos. Y Jesús lo hizo. Resucitó. Para dar a conocer al hombre su eternidad. Ec 3:11.

 

En este sentido, la esperanza de los que creemos en él, es garantizada con la resurrección de Jesús. Hech 2:32. Él lo había prometido por sus profetas y así lo cumplió, en su Hijo Jesucristo. Ose 6:2. Él va delante y los congregará el Santo de Israel. Isa 52:12; Luc 24:36. Así se cumplió en Jerusalén, sus discípulos se congregaron en su Nombre.

 

Porque, así como él resucitó, nosotros también resucitáremos. 2 Cor 4:14. Y en cuanto a la resurrección de los muertos Jesús habló sobre Moisés, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Dios es un Dios de vivos, no de muerto. Porque para él todos viven. Luc 20:37.

 

12. Glorificación.

En las Escrituras se habla de la gloria de Dios en el Tabernáculo. Después de haber realizado Moisés todo lo ordenado por Dios. Y haber hecho el acto solemne de Expiación. Luego la gloria de Dios llenó todo el lugar del Tabernáculo. Ex 40:34.

 

En tal sentido, Jesús es el Tabernáculo de Dios Eterno, recibió su glorificación, después de resucitado. Después de haber ejecutado la expiación. El padecimiento, muerte y resurrección por los pecados de su pueblo. He 3:13-15. Porque él siempre había estado en la gloria. Juan 17:5. Y Él es glorificado, es exaltado. Sería puesto en alto según la profecía de Isaías. Isa 52:13; 53:12.

 

En esta razón, es glorificado, en entregarle la promesa a su pueblo. La promesa de la vida eterna. 1 Ped 4:11.

 

 

 

 

 

 

Capítulo 2

 

II. Doctrina enseñada por Jesús.

A. Anunciado en las Escrituras.

En cuanto al anuncio, que se había hecho de Jesús. Quien fue anunciado por el profeta Isaías. E Isaías hace una pregunta en la profecía. ¿Quién había creído en este anuncio? En el evangelio también, nos dice: que no todos creyeron en Jesús, a pesar de que hizo muchas señales delante de ellos. Juan 12:37-38.

 

En esta razón, Jesús, se refirió a él como el Hijo del hombre. Y que era necesario que se cumpliera en él. Todo lo que las escrituras de los profetas decían de él. Isaías 53:1.

 

En este sentido cuando Jesús resucita. Les declara todo lo que, en los escritos de Moisés, y en los profetas, decían de él. A unos discípulos. Reprochándoles su incredulidad. Y que era necesario que se cumpliera todo lo que los profetas habían dicho de él. Luc 24:26-27.

 

Es importante comprender, que la profecía de Isaías 53, fue cumplida en Jesús. Y todo lo que los profetas decían de él. Los Salmos y los escritos de Moisés.

 

En tal sentido, los escritos en el evangelio contienen, en resumen, toda la profecía de Isaías 53.

 

El Mesías fue anunciado. Muchas y reiteradas veces en las escrituras. El vino y cumplió, la promesa de redención dada al pueblo de Israel.

             

1. Las Escrituras.

1.1. Guardar la palabra.

Refiriéndose a las escrituras. Jesús dijo: que ellas son las que dan testimonio de él. Juan 5:39. Literalmente, Jesús es el tema central y principal de las escrituras.

 

De igual forma, Jesús habló de guardar su palabra. Más allá de la obediencia a su palabra.

 

En este concepto, guardar, significa: Cuidar, preservar, proteger, defender, custodiar, vigilar observando su permanencia. Colocarla en un sitio de protección y cuidado para que no se pierda. Conservar en buen estado, o en el lugar que le corresponde. Conservar sin cambio, y añadiduras. Retenerla, evitando que desaparezca, se pierda o se altere su contenido.

 

Primordialmente es defender su contenido escrito. Sin variaciones. En cuanto a las traducciones del lenguaje original. Y preservar lo que Dios quiso decir en las Escrituras.

 

En tal sentido, dejar textualmente, lo escrito, en la comprensión, de la idea trasmitida por Dios. Sin torcer el derecho de la verdad. Apoc 22:18. Como en reiteradas veces, exhortó Jesús. A los fariseos y a los escribas de su época.

 

En todo caso, guardar su palabra, es demostrar el amor a Dios. Ju 14:24, 1Ju 2:5. De esta forma hay que guardar la palabra de Dios. Para no caer en las falsas doctrinas. En cuanto a guardar la palabra, Jesús explica en el evangelio. Sobre la levadura. Esta levadura es una hipocresía. Es decir; hacer lo que hacen los demás, en cuanto agradar a los demás y no a Dios. Mat 16:11-12. Explicó Jesús a sus discípulos, que no deben hacer lo malo que hacen ellos, ejemplo: hacer las tradiciones. Sino las palabras de Dios que él anunció. Y que se encuentran debidamente Escritas. Mat 23:3.

 

Es importante comprender que, en guardar la palabra, hay muchas bienaventuranzas. Es decir: Felicidad. En obedecerla está la felicidad de la vida. Y la perdurabilidad de la humanidad. Luc 11:28.

 

1.2. Escuchar y hacer.

            En cuanto a escuchar la palabra de Dios, y al mismo tiempo hacerla. Jesús enseñó lo siguiente, en cuanto obedecer la palabra de Dios:

a.       Es prudente obedecer la palabra de Dios. Mat 7:24-27.

 

b.      El hecho de pararse sobre la roca; es oír y hacer las palabras dichas por Jesús. Mat 7:24.

 

c.      Sus palabras son las de su Padre. Por eso tienen toda la autoridad. Y deben cumplirse. Ju 14:24

 

1.3. Examinar, indagar, investigar.

En cuanto a investigar, indagar las escrituras, Jesús habló, enseñando sobre: Las que dan testimonio de él. Juan 5:39; Pro 2:2-5. Sin ignorar las Escrituras. Para no errar. Mat 22:29

 

1.4. El cumplimiento de la palabra.

             En este sentido la palabra más fidedigna es que Jesús, cita al Antiguo Testamento, y vivió en armonía con sus enseñanzas. Fundamentó su verdad y autoridad en las escrituras. Habló de la permanencia de la palabra de Dios y de su fiel cumplimiento. Mat 5:18.

 

Es espectacular, saber que Jesús les dijo: que era necesario que, en él, se cumpliera todo lo que escribió Moisés en la ley, los profetas y los salmos. Lucas 24:44.

 

En la revelación especial en las Escrituras del Nuevo Testamento. Jesús hace referencia en sus parábolas. Y como creador habló, de que era necesario que el grano cayera a tierra, muriera, para después nacer la planta y dar frutos.

 

También Jesús, para explicar una verdad, de acuerdo con el conocimiento y labor desempeñada en la época. Relaciona y compara con la siembra, con la naturaleza al reino de los cielos. Juan 12:24; Mat 13:4-8.

 

Por otro lado, en la revelación especial, dada en las escrituras. Jesús cita las escrituras del Antiguo Testamento, entre otros, en lo siguiente:

a. Citó el Éxodo, para referirse a lo que está escrito en el libro de la ley.  Juan 10:34-35; Ex 7:1.

b. Citó el Salmo, para referirse a lo que escribió el Rey David. Luc 20:42; Sal 110:1.

c. Citó a los profetas. Para hablar de los padecimientos que tenía que sufrir y morir, pero al tercer día resucitar. Marc 8:31; Luc 18:33; Isa 53:10.

 

B. Eternidad.

Jesús, el Hijo de Dios, antes llamado el Mesías prometido. El Ungido de Dios. Estaba a la diestra de Dios. En la eternidad con Dios.

 

Y es Dios. Quien vino, y se desprende de su gloria. Jesús dijo para referirse a su eternidad: Antes de Abraham Yo Soy. Y dijo a su Padre: Glorifícame a tu lado como en el principio. Afirmó antes de venir al mundo, estaba cerca de Dios. En el seno de Dios.

 

De la misma manera, como escribe el profeta Isaías. Que el mismo que habla vendría. Isa 52:6.

 

También hablan otros profetas. Sobre el Eterno Hijo de Dios. Antes de venir a nacer como humano. Estaba desde el principio con Dios. El Padre.

 

Por eso el evangelista Juan escribe, que es el principio. Jua 1:1-5.

 

1. La Diestra de Dios.

En cuanto, a Jesús referirse a él. El dejó claro que era la diestra de Dios. E iría a sentarse en su diestra. Mar 14:62, Luc 20:42. Al igual Jesús dijo: 

a. El Padre lo envió. Y salió de él. Jua 17:8.

 

b. Es su Padre y nuestro Padre. Jua 20:17.

 

c. Su Padre es el único Dios verdadero.  Juan 17:3.

 

d. Su Padre es bueno. Mat 19:17.

 

e. Debemos santificar el nombre del Padre. Lucas 11:2.

 

f. Él y el Padre son Uno. Juan 17:21.

 

g. Él vino a manifestar su Nombre. Ju 17:6.

 

            h. Las palabras que hablaba se las dio su Padre. Y el Padre lo envió. Ju 17:8.

 

i. Su reino. Fue preparado desde la fundación del mundo. Mat 25:34.

 

1.1. El Hijo de Dios.

Por otra parte, en la enseñanza de creer en él, antes y después de resucitar, manifestó y dijo:

a. Creer en él. Él es el Hijo de Dios. Jua 3:36, 9:35-37.

 

b. Él vino a juicio. Jua 9:39

 

c. Se debe oír sus palabras. Creer al que lo envió. En su Padre. Para tener vida eterna. La obra de Jesús da testimonio de que el Padre lo envió. Jua 5:24, 36-38.

 

d. Él tiene todo poder y autoridad. Mat 28:18.

 

            e. Tiene poder para perdonar pecados. Mat 9:6.

 

            f. Tiene poder para sanar. Mat 9:6-7.

 

            g. Tiene toda autoridad para echar fuera los demonios. Mat 9:32-33.

 

1.2. El principio.

           a. Él es, el principio. Antes que el mundo fuese. Todo fue hecho por él. Jua 1:1-3; 17:5.

 

b. Como el principio, vino para que tengamos vida. Vida en abundancia. Jua 10:10.

 

c. Desde el principio. La vida eterna es conocerlo a él y a su Padre.  El único Dios verdadero. Jua 17:3.

 

d. Desde el principio. Jesús está a la diestra del Padre. Luc 22:69.

 

e. Él es el principio. Vino, y vendrá. Con gran poder y gloria. Luc 21:27.

 

f. Es el principio de la creación. Y el Padre le dio autoridad de hacer, según su voluntad, un juicio justo. Jua 5:22, 30.

 

g. Como en el principio. Él dio el soplo de vida. Y sopló sobre sus discípulos, aliento de vida nuevamente. Y Jesús es quien les envió al Espíritu Santo. Por la promesa del Padre. Gen 2:7; Jua 20:22; Luc 24:49; He 2:4.

 

C. Nombre.

En el ministerio realizado por Jesús, en Jerusalén y sus alrededores. Muchos se admiraban de su doctrina. Y también, porque hacía las cosas con autoridad.

 

Pero también cuestionaban su autoridad. Le preguntaban en qué nombre y autoridad hacia sus obras.

 

En esta razón, Jesús también le hacía preguntas. Porque sabía, que lo hacían por cuestionarlo, no por saber. Y él mantenía su posición de autoridad en su carácter.

 

Por tal motivo, su nombre no es pronunciar. Su nombre como tal. Sino saber la autoridad y el carácter. Que ejerce su poder en la tierra y en el cielo. Porque él venció todo lo que el hombre no pudo hacer. Lo realizó Jesús. El Hijo de Dios.

 

En este sentido, Jesús ordenó a sus discípulos, orar al Padre en su Nombre. Jua 14:13.

 

Pero en cuestiones de hacer su obra, la tenemos que hacer directamente en su Nombre.

 

Porque él lo ordenó, que, en su Nombre, pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán, echaremos fuera al demonio, entre otras cosas. 

 

En tal sentido, es saber que Jesús está presente, a través del Espíritu Santo. Para ejercer su Poder y Autoridad. En el momento que se amerite. A través de sus siervos. Que creen en él. Mat 28:18-20; Mar 16:17-20.

 

En este aspecto, es de suma importancia, comprender, en el libro de los Hechos, escrito por el Doctor y evangelista Lucas. Lo siguiente: Que su nombre es sobre todo nombre.

 

En tal sentido. Solo a través de él tenemos la salvación. Es decir: vida.

 

Solo a través de Jesús podemos tener seguridad, paz y descanso para el alma. Pues solo él nos guiará a través de su Espíritu más allá de la muerte. Él es el único Nombre en que podemos ser salvos.  Hech 4:12

 

D. humanidad.

1. El Hijo del Hombre.

1.1. Cumplió con toda justicia.                                              

            a. Con la justicia de Dios. Fue bautizado por Juan el bautista. Ultimo profeta, y sumo sacerdote según la orden de Aarón. Mat 3:15.

           

b. Por la justicia de los hombres. Pago impuesto. A pesar de que no debía. Mat 17:25-27.

 

1.2. Jesús como ser humano.

a. Caminó por las calles de Jerusalén. Luc 6:17.

 

b. Tuvo compasión de la gente. Mar 8:2.

 

c. También lloro por la muerte de Lázaro. Porque sabía la condición del ser humano, expuesto a la muerte. Jua 11:35.

 

d. Sufrió y padeció, física y psicológicamente. Sufrió traición, negación, blasfemia, vituperios, y desprecios. Luc 22:61.

 

e.      Tuvo sed. Juan 4:7.

 

 

f.       Fue tentado por el diablo. Mat 4:3.

 

g.      Fue fortalecido por un ángel. Hizo la voluntad de su Padre. Luc 22:43.

 

 

h. Caminó con unos discípulos después de resucitar.  Luc 24:15

 

i.  Comió delante de sus discípulos después de resucitado. Luc 24:43.

 

1.3. Jesús como Hijo de hombre.

            a. Vino para servir, no para ser servido. Y dar su vida en rescate por muchos. Mat 20:28; Isa 53:10

 

b. Padeció, murió y resucitó de los muertos. Luc 24:7.

 

c. Ascendió y está sentado a la diestra de Dios.  Col 3:1.

 

d. Y lo verán con gran poder y gloria. Marc 13:26.

 

2. Enseñanza de Jesús sobre el hombre.

a. Él conoce lo que hay en el corazón del hombre. Mat 9:4.

 

            b. Dios llama a los pecadores al arrepentimiento. Porque no se justificará el hombre delante de Dios. Mat 9:12-13.

 

c. La fe en él, es el don para ser salvo. Mat 9:22

 

d. Jesús actúa según la fe del hombre. Mat 9:21, 28.

 

            e. Dios es quien tiene de ellos compasión, misericordia. 9:13, 35-36.

 

            f. Piden que le rueguen a Dios que envié personas para poder hablarles de él. Luc 10:2.

 

g. Jesús le da la autoridad al hombre. Mat 10:1-8

 

            En cuanto al ministerio. Escoge a sus discípulos. Les da autoridad. Para predicar a las ovejas perdidas de Israel. Le da instrucciones diciéndoles: de gracia recibiste, dad de gracia. Confiar en Dios.

            a. Para predicar. Luc 9:2

 

            b. Sanar enfermo y toda dolencia. Mat 10:1.

 

            c. Resucitar muerto. Mat 10:8.

 

            d. Echar fuera demonios. Marc 6:7.

 

Por otra parte, da paz al hombre. Jua 14:27.

 

            Sin embargo, todos no creen en él. Cuando se cree en él, hay deserción en la casa, por causa de él. Aún nos dice Jesús: Si reciben al mensajero de Dios, a Dios reciben.

 

En todo caso: La discusión sobre el tema de Jesús, traerá deserción y separación familiar. Lu 12:51-53.

 

            Pero debemos confiar porque él venció al mundo. Jua 16:33. Jesús entre otras enseñanzas dijo:

a. Hay que temer a Dios. Lu 12:5.

 

b. Confesar su nombre delante de los hombres. Lu 12:8-9.

 

c. Tendremos recompensa por creer en él. Mat 19:29.

 

d. Si se recibe al que viene de parte de Jesús a él se recibe, y se recibe a él, se recibe a Dios el Padre. Mat 10:40.

 

e. Cuidarse de los falsos profetas. Mat 7:15.

 

2.1.  La naturaleza del hombre.

2.1.1. El corazón.

a. Hay mal pensamiento. Mat 9:4; 15:19. Es de continuo al mal desde su juventud. Gen 8:21.

 

 

b. La actuación del corazón debe ser regida por sus mandamientos. Sus mandamientos descritos en su palabra. Luc 18:20, 22; Mat 22:37-40.

 

 

c. Hay que guardar y enseñar sus mandamientos, sin quebrantarlos. Mat 5:19.

 

 

d. La vida del hombre depende de guardar sus mandamientos. Mat 19:17.

 

e. La manera de amar a Dios, es guardando sus mandamientos. Guardar sus mandamientos es permanecer en Dios. Juan 14:15, 21.

 

2.2. Su condición humana.

a. Creado a la imagen de Dios. Gen 1:26.

 

 

b. Varón y Hembra. Gen 1:27; Marc 10:6.

 

 

c. Su ley humana. Gen 9:6. Su unión es de sexo opuestos. Mat 19:4. No se unen al mismo sexo. Lev 18:22, 20:13.

 

 

2.3. La obra de Jesús en el hombre.

Jesús cambia todo el interior del hombre, corazón o mente.

a. Del corazón sale todo lo malo. Mat 15:19; Mar 7:21; Luc 6:45.

 

b. Hay que morir, para salir el nuevo ser, y dar fruto. Jua 12:24.

 

 

2.3.1. Una nueva vida.

a. Nacer de nuevo. Del Espíritu de Dios. Ser una nueva criatura. Para poder ver el reino de Dios. Jua 3:3-7.

 

b. Separados de él nada podemos hacer. Debemos estar siempre creyendo a Jesús, siguiendo a Jesús. Jua 15:5.

 

c. Cuando escuchamos sus palabras. Nacemos del Espíritu. Guardamos su palabra y Dios nos hace crecer. Jua 1:12-13; Efe 1:13.

 

2.3.2. Sanidad.

            a. Venían de todas partes y eran sanados. Los ciegos veían, los mudos hablaban, el cojo caminaba. Y todos fueron sanados por Jesús personalmente. Mat 15:31.

 

b. Y después de ascender al cielo. Su obra continúa, como fue escrito, en la profecía de Isaías. Por sus llagas fuimos sanados. Isa 53:5.

 

c. Y obras mayores se han hecho. Jua 14:12. Porque con la sombra de Pedro se sanaban los enfermos. No era la sombra que los sanaba. Sino era el poder que salía de él, a través de Jesús. Y del Espíritu Santo en él. He 5:15.

 

2.3.3. Reino.

a. Reinaremos con él sobre la tierra, en su reino. Apoc 5:10. Y él reinará para siempre. Y su reino no tendrá fin. Luc 1:33.

 

 

2.3.4. Jesús envía al Espíritu Santo.

            Jesús es quien envía la promesa dada por el Padre Dios a su pueblo. Esta promesa que le fue dada al profeta Ezequiel y escrita en las escrituras. Ez 36:27. Y Jesús detalla cómo es esta promesa.

a. Debemos pedirlo. Luc 11:13.

 

 

b. Es una promesa del Padre. Y Jesús es quien lo envió. Luc 24:49.

 

 

c. Hay que creer en la voz del Espíritu Santo. Jua 16:13; Rom 9:8.

 

 

d. Sin blasfemar. La blasfemia contra él no tiene perdón. Mar 3:29.

 

 

e. Guía a toda la verdad. Jua 16:13.

 

 

f. Da el poder para ser sus testigos. He 1:8.

 

 

g. Redarguye de pecado, justicia y juicio. Jua 16:8.

 

 

h. Enviado por el Padre, por medio de Jesús, para glorificar a Jesús. Jua 12:16.

 

 

i. Es el consuelo. En los momentos de debilidad, aflicción y difíciles. Jua 14:26.

 

 

j. Somos el templo de su Espíritu. Está con nosotros, y hará morada en nosotros. 1 Cor 6:19; Jua 2:19-21; 14:17.

 

E. Juicio.

            Jesús explicó a sus discípulos sobre los juicios. Entre algunos ejemplos:

a. Coloca como ejemplo a ciudades destruidas por juicio como Sodoma y Gomorra. Para juzgar por su comportamiento a Israel y Judá. En su época llamados judíos. Mat 10:15. 

 

b. Otro ejemplo es: Tiro y Sidón. Y también Nínive. Este Juicio que hará a las Naciones. Porque vieron los milagros, los prodigios que hizo Jesús y no se arrepintieron. Luc 10:12-14; Mat 12:41.

 

c. Coloca también como ejemplo: a personajes importantes como la reina de Saba. Para hacer juicio con respecto al valor que se le da a Jesús y a su presencia en Jerusalén. Este juicio será a los reyes y a las personas eminentes. Luc 11:31.

 

d. Habló en su enseñanza de la forma como se hará el juicio a Israel. Mat 5:21-22,28; 7:1-2. En la regeneración. Se sentará en su trono de gloria. Y los discípulos también se sentarán sobre doce tronos, para juzgar a las 12 tribus de Israel. Mat 19:28. Le invitamos a leer este tema, detallado en el libro de los fundamentos de las doctrinas de las Sagradas Escrituras.

 

e. Por otro lado, juzgará a las personas de juicio por no creer en él, sin involucrar las acciones del diablo sobre cada quién, ya que ha sido juzgado.  Juan 16:11.

 

F. Gracia.

Jesús les dijo a sus discípulos, cuando le da instrucciones de ir a hacer la obra de él. De sanar, predicar, liberar. Que recibieron de gracias, y tenían que dar de gracias.

 

No se puede negociar, con lo que Dios ha dado. Porque no le ha costado nada.  Le ha costado a Jesús. Y él salva de pura gracia. Mat 10:8.

 

En este sentido el evangelista Juan escribe: La ley vino por medio de Moisés. Pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Juan 1:17.

 

1. La Iglesia.        

En esta gracia y en esta verdad. Que es Jesús. A través del don de la gracia. Por medio de la fe, se recibe y sigue a Jesús. La iglesia se forma por todos aquellos que siguen a Jesús. Y reciben el regalo de la salvación. La gracia. La salvación que ejecutó Jesús.

a. Jesús fundó su iglesia, sobre él. En él está la base, para construirla. La cabeza del ángulo. Zac 10:4, Mat 21:42.

 

b. Adquirida con su padecimiento corporal. Carga con el pecado. Luc 22:19-20.

 

c. Lo señala su pacto. Su sangre y su carne derramada para remisión. Mat 26:28. La iglesia fue adquirida con su sangre inocente. Mat 27:4.

 

d. Su iglesia manifiesta las señales a los que creen en su nombre. Su sanidad, su liberación, entre otros aspectos. Mar 16:17-18.

 

e. La iglesia, es la encargada de ser embajador ahora, aquí en la tierra de su reino. Tiene que rogar por los obreros, para el trabajo de evangelización, de proclamar las buenas nuevas de salvación. Mat 9:37-38.

 

G. Justicia.

1. El pacto de Dios con Jesucristo.

1.1. El Bautismo.

En un nuevo comienzo, en una nueva vida, existe un bautizo. Para señalar una renovación, un nacimiento. Jesús instituye al bautismo, como la señal visible de seguirle a él. El bautismo se efectúa, después de haber creído en él, de todo corazón como Mesías y redentor. Como hijo de Dios. Hech 8:37.

 

Por tal razón, antes de comenzar su ministerio. Jesús comienza su ministerio, bautizándose con el bautismo de Juan. El cual era para Justicia. Aunque Jesús no necesitaba arrepentimiento.

 

Él se bautizó con el bautismo de arrepentimiento para Israel. He 13:24. Para dar ejemplo a su pueblo. Y así Jesús le dice a Juan, que conviene que cumplamos toda justicia. 

 

En este sentido el Bautismo de Juan era para el pueblo de Israel, y Judá, por arrepentimiento. Por no haber creído en las promesas hechas por Dios. Y el Mesías ya estaba entre ellos.

 

Por otra parte, el Bautismo en el Nombre de Jesús representaba, creer en él, como Mesías y salvador. El Bautismo representa, morir con Cristo, sepultando el pecado y vivir para Cristo. Y como él resucitó de los muertos. Nosotros vivamos en una vida nueva. Según señala el apóstol. Rom 6:4-13; Col 2:12.

 

1.2. La Cena del Señor.

            Jesús en la voluntad de Dios su Padre, cumplió con la justicia de Dios. Porque Dios es Justo. Pero por no haberle creído a él. Él envió al Espíritu Santo. Para convencerlos de tres cosas, sumamente importante, entre muchas cosas. Entre ellos de justicia. Jua 16:9-11.

 

            Y en esta verdad, se considera de gran importancia, esta obra ejercida en el corazón de su pueblo, y de la humanidad. Del Espíritu Santo. Que no es otra cosa que Jesús en el hombre. A través del Espíritu del Padre y del Hijo. Como él lo dijo: Tú en mí y yo en ellos. Jua 17:23.

 

            En este sentido, convencer al hombre de justicia. Es saber que ya la obra del hijo, en la promesa. Había sido cumplida. A pesar de su pueblo Israel. Dios cumplió su promesa de redención. Y él está a la diestra del Padre.

 

            Por esta razón, no volverá más para ser ejecutado en expiación. Sino para gobernarlos. Y en su conocimiento, Jesús justificó a muchos.  Isa 53:11.

 

            En este sentido, la noche que fue entregado para ser condenado a muerte. Cena con sus discípulos, es instituida la segunda señal visible del pacto. La representación de su muerte y sacrificio por el pecado de su pueblo. Su cuerpo y su sangre. En los elementos del pan y el vino. Jesús anunció su muerte y resurrección. Luc 22:19-20.

 

H. Santidad.

            Jesús dijo que él, se santificaba el mismo. Para que seamos santificados en la verdad. Y rogó al Padre, que nos santificará en su verdad. Su palabra es verdad. Juan 17:19,17.

 

            Posteriormente los apóstoles aplicando esta palabra de Jesús. Nos hablan de que somos santificados en él. Heb 10:10. Teniendo en cuenta lo que estaba escrito en la ley y en los profetas, que Dios nos santificará en él.  Para que seamos Santo como él es. Es a través de su sangre en sacrificio, que somos santificados. Ex 29:21

 

            En resumidas cuentas, Jesús nos santifica, en su obra. En la obra que hizo en su cuerpo, de presentarlo ante Dios, libre de pecado, y obedeciendo la voluntad de Dios, de entregar su vida en rescate de muchos. Marc 10:45; 14:24.

 

            En este sentido Jesús se santifica, en el cuerpo humano, sujetándose a Dios, como hombre, como humano. Siendo Dios. Para santificarnos en él. Y así nosotros poder recibir a él Espíritu Santo. Siendo el mismo Espíritu Santo que nos transmite su santificación. Tito 3:5

 

I. Expiación.

De acuerdo con el ya mencionado concepto de expiación. Jesús tomó nuestro lugar. El lugar que le corresponde a cada persona pagar. Por sus pecados, rebeliones, iniquidades y desobediencia a la palabra dictaminada por Dios.

 

En este aspecto, Dios especificó, en el libro de la ley. La forma y la manera, como se tenía que realizar la expiación, cada año. Por cada persona. Por la congregación de Israel. Por los sacerdotes. En el tabernáculo.

 

Pero este pacto profanado, e incumplido, Dios lo renueva. Y hace uno nuevo con su hijo Jesucristo. Y el cordero ofrecido en expiación. Pasó a ser su hijo, en este Nuevo Pacto.

 

En resumidas cuentas. Jesús su hijo, si cumplió con el pacto hecho con él. Y Dios lo entregó en expiación, por las rebeliones de su pueblo Israel. Este pacto, hecho con su hijo, y realizándose la expiación de su hijo.

 

Este pacto justificó a muchos, según la profecía de Isaías. Y confirmado por Jesús. En la noche cuándo cenó con sus discípulos y les dio a beber el vino y el pan, como elementos, comparando su sangre y su cuerpo, entregado en remisión por el pecado de su pueblo.

 

En esta verdad se fundamenta, la expiación. Que Jesús se entregó en cuerpo y sangre a su pueblo. Para librarlos de la muerte eterna. Y darle una nueva vida.

 

Esta expiación de Jesús. Implica que el sacrificio hecho por Jesús, es totalmente suficiente para librar a la persona, de todo lo que se le acusa de culpable en el juicio de Dios. Entendiéndose todo lo escrito en la ley, los mandamientos, ordenanzas y preceptos, que tenía que cumplir su pueblo. En el primer pacto con Israel. 

 

A pesar de que Dios no hizo pacto con los gentiles y el mundo. Hay un juicio, por lo que el ser humano, debe comparecer ante Dios.

 

En consecuencia, de igual manera, toda persona que cree en Jesús, es espiada por la obra de Jesús. Porque él justificó a muchos.

 

Por otro lado, vino también a darle luz a los gentiles. Como eran llamadas las gentes que no eran judías. Isa 9:1.

 

En la actualidad, la mayor creencia que existe es la cristiana. Ya sea de la religión cristiana que se profese. Se llama cristiano, a todo aquel que cree en Cristo. Como su redentor. Debido a Dios amar al mundo. Y entregar a su Hijo Único. Para que todo aquel, que crea en él. No sea condenado, sino que tenga la vida eterna. Jua 3:16-21.

 

J. Sabiduría.

            De acuerdo con lo anteriormente expuesto en la santificación. La sabiduría de Dios es bastante amplia.

 

Pero hablando de la sabiduría de Dios, para ejecutar todo este plan de salvación. Para redimir al hombre.

 

En este tema, es poco lo que podemos decir. Porque solo Dios en su sabiduría pudo realizar esta salvación.

 

            En su sabiduría planificó la creación del hombre. E le hizo una ayuda idónea, a la mujer.  No sin antes crearle a esta familia, todos los recursos necesarios para subsistir.

 

            En su sabiduría, y su plan, para hacer una creación para su hijo. Sabía que el hombre no obedecerá a sus designios. Por eso ideó todo este plan de redención. Que ejecutaría su hijo.

 

            Y en efecto así sucedió. La redención se hizo a través de su hijo. En esta sabiduría, comprendiendo lo admirable que ha sido. La entrego al hombre.

 

Pero ahora debemos creerle a él. A su hijo. Para poderla obtener. Es el requisito principal. Creer en su obra redentora. En la inmensa sabiduría de Dios para redimir al hombre que había creado.

 

Por ende. Ya no pertenecemos a nosotros sino a él. A su hijo. A quien le debemos la redención. Pero no podemos pagarle nada. Pues ese precio que el pago es muy alto. Su vida por la de nosotros.     

 

En este aspecto, Jesús nos dijo: Que la sabiduría es justificada por todos sus hijos. Luc 7:35. Y la gente se maravillaba de la sabiduría de Jesús.  Mat 13:54.

 

K. Resurrección.

            Dios el Padre, también habló en las escrituras, sobre la resurrección de su hijo.  Se menciona en el profeta Oseas y en Isaías. Ose 6:2

 

            De igual forma Jesús anuncia que resucitará al tercer día. Mat 16:21. Y en efecto resucitó. Y sus discípulos fueron sus testigos principales. Juan 2:22; Hech 2:32.

 

Al respecto Jesús indicó que Dios es un Dios vivo no de muertos. Luc 20:37-38.

 

            También habló Jesús, el que cree en él como Hijo de Dios. Él lo resucitará. Porque es la voluntad de su Padre. Jua 6:40. 

 

L. Glorificación.

            Jesús fue glorificado por el pueblo. Luc 4:15. Y después de resucitar, asciende al cielo para ser glorificado por el Padre Dios. Hech 3:13

 

            Porque Jesús dejó claro, que él salió del Padre y volvería a él. Jua 16:28.

 

El profeta Isaías ya lo había anunciado. Que sería glorificado. Sería exaltado y puesto en alto. Isa 52:13; 53:12.

 

1. Jesús anuncia su venida en gloria.

Jesús anunció antes de morir y resucitar los siguiente:

a. Vendrá en una nube con poder y gran gloria. Luc 21:27.

 

b. Vendrá con sus ángeles, en la gloria de su Padre. Y pagará a cada uno conforme a su obra. Mat 16:27.

 

c. Las tribus de la tierra lo verán y lamentarán. Mat 24:30.

 

1.1. Jesús y las bodas del cordero.

Jesús, habló sobre unas bodas, en sus parábolas. Refirió con una figura literaria, era el esposo. Mat 25:1-13, 9:15.

 

1.2. Jesús y el Milenio.

Jesús habló del Milenio, en la revelación del Apocalipsis, al apóstol Juan. Apoc 20:2. Jesús habló de venir a su reino. Mat 16:28. Igualmente habló sobre, qué comerán y beberán sus discípulos en su reino. Luc 22:30.          

  

Por esta razón, Jesús habla de su reino. Su reino no era de este mundo. Si su reino fuese de este mundo como esperaban los judíos. Sus ángeles pelearían para no ser entregado a los judíos.  Jua 18:36.

 

Por otro lado, se habló sobre: Reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin. Luc 1:33. En su reino no habrá personas que sirvan de tropiezo, ni hagan iniquidad. Mat 13:41.

 

1.3. Jesús habla sobre los ángeles.

a. Los ángeles. Ni se casan, ni se dan en casamiento. Mat 22:30.

 

b. Son servidores y mensajeros. Mat 24:31, Luc 2:9-14. Sobre el diablo, y sus ángeles. Hay ángeles que no son mensajeros de Dios, sino del diablo. Mat 25:41.

 

c. Si un ángel aparece, a anunciar su venida, no es mensajero de Dios. Porque ellos no saben ni el día, ni la hora cuando viene, solo el Padre. Mat 24:36.

 

d. Los ángeles adoran y se alegran de que crean en su hijo. Y se arrepientan los humanos, de ser pecadores. Luc 15:7.

 

1.4. Jesús y el reino de los cielos.

Jesús anuncia el reino de los cielos. Por parábolas. Mat 18:23, 22:2. Entrarán los que se hacen como niños. Y los niños. Es decir: Los que no andan con maldad. También, los que perdonan, olvidan. Y creen de todo corazón. Mat 18:3, 19:14. Los humildes serán los mayores en el reino. Mat 18:4.

 

El reino de los cielos fue anunciado por Jesús. Y se debería creer en él, para poder entrar. Aceptar su gobierno en el reino de Dios. Para después ir al reino de los cielos. Mat 18:23.

 

Capítulo 3

 

III. Fundamento Doctrinal del Señor Jesús.

A. Revelación especial.

1. Revelación interna y externa.

Jesús les dijo a los fariseos: antes de Abraham Yo Soy. Juan 8:58. Y Pedro el Apóstol habló diciéndoles: el Dios de nuestros padres ha glorificado a su Hijo Jesús.

           

            En tal sentido, en el libro de Apocalipsis, Jesús se le presenta al Apóstol Juan, como el principio y el fin. Y Juan les dice: Él que era y el que había de venir. Apo 1:8. 

 

Primeramente, la estrella en representación de Jesús como rey, fue seguida por unos sabios. Mat 2:2; Núm 24:17. Cuando se bautiza Jesús por Juan, Dios confirma a su Hijo, a Jesús. Porque se oyó una voz del cielo, que decía: este es mi hijo amado en el cual tengo complacencia, a él oíd. También esta voz fue escuchada en la transfiguración. Juan Bautista da testimonio que Jesús es el hijo de Dios. Luc 3:22, 9:35, Juan 1:34.

 

El Universo manifiesta claramente todo lo creado por el Eterno Divino Dios Jehová. Padre del Señor Jesucristo, quien consumó la obra salvadora. Planificada por Elohim.  Todos los hechos están relatados en toda la escritura. En los primeros capítulos de Génesis. En el relato de la creación, aparece el nombre de Dios como Elion, Elohim, Eloim.

 

            En este sentido el nombre de Dios Elohim en plural se encuentra escrito en el Antiguo Testamento. Es decir; Eloim significa una pluralidad de la Deidad. El significado de Elohim es excelencia, majestad, poderío. Denotando la Deidad en una Unidad, en plural. El Universo que conocemos fue creado por Elohim. La pluralidad Unida en el seno de la Deidad.

 

            El Eterno se ha manifestado claramente en todo lo creado. Y ha transmitido su verdad de forma escrita.  Los documentos escritos tienen valor judicial. Testamentario. Los Historiadores, Geólogos, Antropólogos, Científicos y el Derecho Legal. Utilizan los escritos de la Biblia. Para verificar la autenticidad. En los hechos internos de las Escrituras.

 

            En este sentido, se ha autenticado la veracidad de la Biblia, de una manera externa. Existen muchas pruebas. Entre ellas las pruebas científicas Legales. Para determinar y probar la muerte y resurrección del Hijo único de Dios. A través de las Escrituras. Y han comprobado su veracidad. Igual han investigado sus heridas y sufrimientos. En el trasfondo de su historia real. Ha sido comprobado científicamente, la veracidad de los hechos históricos. 

 

            Sin embargo, debemos creer en la Deidad de Jesús, que es anunciada en la Escritura. La cual es suficiente. Para explicar su verdad. Acerca de la Deidad. Desde el principio de los hechos hasta el final. Muchas profecías se han cumplido.

 

Tales como, formar un país en un día, así como sucedió en 1948. Cuando Israel fue declarada nación.  Aun las profecías no cumplidas, esperan su cabal cumplimiento.

 

1.1. Revelación de la Deidad.

Todos los libros de la Biblia hablan de la Deidad de Jesucristo. Y de su unidad en la Deidad con el Padre, Hijo y Espíritu. La Biblia tiene como tema enmarcado, la Deidad de Jesucristo.           

           

Su eterno poder, fue entendido desde el principio del tiempo, cuando Dios creó el mundo. ¡Dijo hagamos al hombre! Elohim. Es utilizado en las escrituras, para pronunciar el nombre de Dios y es un nombre en plural. En la pronunciación de la palabra escrita, existe la pluralidad en el verbo, es decir: hagamos.

 

            En este sentido también cuando dice: a nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza. Manifiesta esta pluralidad, la Deidad Unida, en la creación del hombre. Gen 1:26.

 

            En este sentido:

a. Los apóstoles afirman su Deidad. Fil 2:6, Col 1:17.

 

b.  Jesús declara su eternidad en su oración al Padre. Juan 17:5.

 

c. La Unidad de la Deidad en la creación del hombre. Gen 1:26.

 

1.2. Revelación a su creación.

1.2.1. Revelación a Adán.

            En primer lugar, encontramos anunciado o revelado, a la Divinidad. En la condenación del maligno. Gen 3:14. Y en la aplicación del juicio. Porque puso enemistad entre la simiente humana y la del maligno. Gen 3:14-15.

 

            Como consecuencia de no cumplir Adán. Con el pacto que Dios estableció. En la creación de Adán. La muerte pasó a todos los hombres. Dios revela su pacto con el postrer Adán: Él nacería de su simiente. Y juzgará la causa de la muerte del hombre. Por causa del engaño del maligno. Y con su herida regenerar al hombre. Cuya imagen de Dios había sido degenerada. Por la condenación del hombre a la muerte. Implicando las enfermedades, entre otras causas de la muerte.

 

            Más allá de todo esto, se encontraba el carácter, el gobierno, la autoridad, el señorío, el de sojuzgar la tierra. El gobierno que había delegado Dios al hombre en la tierra. Cuando lo hizo a su imagen y conforme a su semejanza. Gen 1:26,28. Solo un segundo hombre que nacería de la mujer y fuese Divino, podría derrotar al maligno por la Justicia Divina.  Ya que había una disparidad en los hechos sucedidos en la creación. En el desenlace de la tentación y el engaño.

 

            En consecuencia, podríamos suponer que no había otra pareja humana que interviniera. Solo había las creaciones en diferentes reinos. Una humana, un animal, otra angelical y maligna. Dios había planificado enviar un postrer Adán. Para intervenir y restaurar todo lo que se había perdido en el hombre, y le pertenecía. Este sería el postrer Adán que nacería de la simiente humana. Y fuese también celestial o Divino.

 

            Por ser el primer Adán, hecho a la imagen de Dios y conforme a su semejanza. Era bueno y terrenal, pero imperfecto. El postrer Adán vendría a juzgar la causa del primero. Tenía que ser celestial a la Imagen Divina y perfecta.  Como lo indica la Deidad en el profeta Isaías, cuando dice: él mismo que habla vendría.  Isa 52:6. Y Juan nos dice. El mundo fue creado por él. Y en él estaba la vida. La palabra se hizo carne o cuerpo y habitó entre nosotros. Juan 1:1-4,10-13.

 

            En este sentido, al venir esta promesa hecha a Adán. Se cumplió, lo que Dios había dicho a Adán.  Fue herido en el calcañar Jesús, el hijo de Dios, el segundo hombre o Adán. Por la traición de uno de sus discípulos. Y la simiente del enemigo fue herida en la cabeza. Por trazar planes no sujetos a la voluntad de Dios. Y haberse levantado contra el Hijo de Dios. La autoridad Divina.  ¿Quienes? Los integrantes del llamado Sanedrín, en aquella época.

           

            Es por esta razón, la gran importancia, del hijo de Dios. De venir Jesús. Porque el hombre obedeció al maligno y no a Dios. Y la intención del corazón es de continuo al mal. Como se informó en el Génesis. Y como lo explicó Jesús. Gen 6:5. Por eso fue destruida la tierra en agua la primera vez.

 

Posteriormente, Dios envía a su hijo, quien si le obedece. Para hacer su voluntad. Así redimir al ser humano, en su pueblo, quien, sí cree en él, y le obedece. Para ser hecho el hombre, de nuevo a la imagen de su hijo. Este es el propósito de Dios al crear al hombre. Rom 8:29.

 

1.2.2. Revelación a Noé.

            Esta segunda noción de la revelación. Se encuentra en la vestidura de piel, colocada en el hombre y en la mujer, por Dios. Por causa de que el hombre sentía miedo. Se veía desnudo y se escondió de su presencia. Gen 3:10. En esta ocasión, la revelación, no se especifica. 

 

Pero en adelante comprendemos, que la piel representa la nueva vida. La nueva vida, dada en la renovación por el Espíritu. Para ser transformados en la imagen de su Hijo. Y hacer Dios una nueva creación para su Hijo. 2 Cor 3:18; Col 3:10.

 

Luego transcurrido el tiempo, en Noé, según Génesis capítulo 9:4-6. Se nos vuelve a revelar y se nos explica. La Deidad revela, por segunda vez. El continuar con su plan con la humanidad, a través de Noé. Noé es la persona que escoge. Para seguir su plan de multiplicar y llenar la tierra. Como lo había hecho con Adán. Pero este pacto con Noé, tiene una señal de no acabar con la raza humana, con agua. También tiene otras especificaciones que revela a Noé, sobre su plan de redención del hombre.

 

            En este sentido, se revela a Noé. Sobre el pacto de sangre. Posteriormente lo haría con el Mesías. Y le dice que demandará, la sangre de animales y de hombres. Los animales ahora le temerán, y demandaré la sangre de todo animal. Y la sangre de todo hombre. Porque carne con la sangre, es su vida.

 

En lo sucesivo, es especificada a Moisés en la Ley. Lev 17:10-12. La demandará de todo animal y de mano de hombre: Del hermano del hombre varón. Y por el hombre su sangre será derramada: Porque a la Imagen de Dios está hecho.  Noé 9:4-6.

 

            Al decir; Cuando demanda la sangre. Está hablando de demandar el cuerpo humano con su sangre, que es la vida. La vida que se perdió en el Edén, con Adán.  Pero para poder ser realizada esta demanda. Sería de un varón. Porque el varón fue el primer hombre creado. En la descendencia o simiente de Adán. La cual demandaría Dios para redención.

 

             En este sentido, Dios comienza hablándoles del sacrificio de un animal, para vestir con su piel al hombre. Quiere decir, entonces que fue muerto un animal para cubrir la vergüenza del hombre en el Edén. Por la desobediencia.

 

            Si la demanda fuese de un humano. Caso Adán. Dios tendría que representar a un humano por otro. Y si la demanda es de toda la simiente que nace de Noé. Entonces la demanda es por la humanidad. Es así como Dios especifica que la demandará de su hermano varón. Cuando este derramara sangre por el hombre. Es decir: si lo mata. Igual pasa si matas a un animal, que no sea para alimento.

 

            Por consiguiente, Dios revela que su pacto de redención era con cuerpo y sangre. Que es la vida. La vida de su hijo varón hermano nuestro, para redimir la nuestra. Por la humanidad nacida de Noé.

 

Después, de las generaciones de Noé. Años más tarde, la humanidad quiso hacer una torre para vivir juntos, y se agruparon. Pero la voluntad de Dios, era esparcirlos por el mundo.

 

Aquí observamos también, la unidad de la Deidad trabajando junta. En la pronunciación plural, descendamos y confundamos las lenguas. Porque no quisieron desistir de su idea. Así Dios señala que, a través de la diversidad de lengua, esparcirá su mensaje por el mundo.  Gene 11:1-9.

 

1.2.3. Revelación a Abraham.

            La tercera revelación, es de suma importancia en la redención. Y en la venida del Mesías. Está en la escogencia que Dios hizo a Abraham, el cual fue llamado Padre de multitudes.

 

Cuando Dios hace la promesa a Abraham. Abraham llamó a aquel lugar: El Eterno Iré, como se dice: en este día, en la montaña El Eterno será visto. El ángel del Eterno llamó a Abraham, por segunda vez desde el cielo. Y dijo: Juro por mí mismo, palabra del Eterno. Que, como has hecho esto y no negaste a tu hijo, a tu único hijo, ciertamente te bendeciré. Y aumentará enormemente tu descendencia, como las estrellas del cielo. Y como la arena de la playa. Y tú descendencia heredará las puertas de su enemigo" Gen 22:14-17. Tora 1999.

 

            En esta revelación hecha a través de Abraham. Entregada por las Sagradas Escrituras, vemos con más claridad el plan de Dios en la redención. De una manera impresionante vemos por primera vez. Como aparecen en la escena tres varones, conversando con Abraham. Y Abraham los adora. Abraham los adora porqué sabe que es una Deidad. Ellos conversan entre sí y se preguntan: Encubrimos a Abraham lo que será él. Y la bendición grande en su descendencia y para las naciones. Porque él enseñará que guarden el camino a Dios, haciendo justicia y juicio. Esta revelación sólo puede referirse únicamente a Jesús el Hijo de Dios. Ge 18:17-19.

 

            En este orden: Existen 5 datos revelados a Abraham:

a.  Le dice que se vaya de su tierra, su parentela, su familia para poder bendecirlo. Y le cambia el nombre.  De Abram a Abraham. Gen 17:5.

 

b. El Rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Melquisedec, sacó pan y vino. Y le dijo bendito sea Abraham del Dios altísimo, que entregó a tus enemigos.

 

c. Dios le promete un hijo a Abraham y lo cumple.

 

d. Nace su hijo Isaac y coloca una señal, el pacto de la circuncisión.

 

e. El hijo prometido será sacrificado para Dios en justicia. Y así es probado Abraham.

 

            La divinidad después de probar a Abraham pidiéndole en sacrificio a su hijo. Y cuando Abrahán procede hacerlo.

 

En este momento le habla y dice: que por él mismo ha jurado. Por cuanto no rehusaste a tu hijo, tu único hijo. De cierto te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas, como la arena del mar. Y tú descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En su simiente serán benditas todas las naciones de la tierra.  Gen 12:1-3; 22:1-18.

 

1.2.4. La redención revelada a Abraham.

1.2.4.1. Padre e hijo.

Esta revelación refleja de una manera más exacta, su plan en la Deidad. Padre y su Hijo. De tal manera que Abraham representa a la Divinidad, en la paternidad. Porque Dios le cambia el nombre a Abram. Y le coloca Abraham, que significa padre de muchedumbres. Y también en otras traducciones como la Biblia Textual, le dice: en cuanto a mí serás padre de muchedumbre. Refiriéndose a Dios como Padre.

 

            Por otra parte, la salida de Abraham, de su tierra y familia. Representa a la Divinidad del Hijo, Dios como Hijo, al salir de su gloria y del lado del Padre. Y la bendición de llevarlo a la tierra y bendecirlo. Representa la bendición de traer su gloria a la tierra. Y al mundo su salvación.  Ya sea familiar, nacional o la tierra en general. La Divinidad se desprende de su gloria. Y viene a la tierra para salvar a su mundo. Luego salva a los que siguen su camino y guardan su palabra.

 

1.2.4.2. El orden de Melquisedec.

Sucede una bendición dada por Melquisedec a Abraham. Por hacerles frente a sus enemigos y derrotarlos. Porque Dios entregó sus enemigos a Abraham, para rescatar a Lot su hermano. Así Jesús hizo frente a sus enemigos para rescatar a sus hermanos. Abraham no recibe el botín de sus enemigos. Porque la salvación es por Gracia.

 

            Por otra parte, Abraham entrega a Melquisedec el diezmo. Representando la manutención del sacerdocio de Jehová en la tierra, que trabaje para Jehová el Dios Altísimo. Y Melquisedec representa el sacerdocio de Cristo, como un orden único del Dios Altísimo. El pan y el vino que le trajo Melquisedec. Representaba el deseo de Jesús de realizar la cena con sus discípulos, como sacerdote único, del orden de Melquisedec. Luc 22:15; Sal 110:4.

 

1.2.4.3. La promesa de su hijo.

La promesa de un hijo dada por Dios a Abraham. Representó al Hijo de Dios en su primera venida. Para bendición y perdón al mundo que esperaban en él y creían en él. Después de una larga espera de ser anunciado por patriarcas, sacerdotes, profetas, jueces y reyes. Y a través de la manifestación de la misma Deidad, que se le presenta varias veces a Abraham. Gen 22:11-13, 15-18.

 

            A pesar de Abraham recibir a Agar la esclava de Sara. Para llegar a ella y tener a Ismael. Y a quién también el Ángel de Jehová, la llamó desde el cielo y la bendice. Quién sería también una nación grande, su hijo Ismael. Dios sigue su promesa en Isaac, el hijo de Abraham. A quien Dios llama Israel. Para ser de él, una nación grande.

 

Luego su descendencia, la de Abrahán. Posteriormente, entraría en Egipto para ser esclavo. Y saldría con grandes riquezas. Como se lo prometió Dios a Abraham. Gene 15:14.

 

            La descendencia de Abraham fue bendecida grandemente. Y de la tribu de Judá, bisnieto de Abrahán.  Es de donde procede el Mesías.

 

Principalmente los descendientes de Abraham. Son hombres de renombres a través de su nieto Jacob. De los hijos de Jacob, de los descendientes de Levi nace Moisés, quien los liberará de Egipto. Y luego Josué de la descendencia de José, quien los lleva a la tierra prometida, junto a Eleazar descendiente de Leví. Y Caleb descendiente de Judá. 

 

Consecuentemente, el Rey David nace de la descendencia de Judá.  Y el profeta Natán de Levi. También grande entre su pueblo. Y por último Zorobabel que reconstruye el templo de Salomón, de la descendencia de Judá.

 

1.2.4.4. Señal del pacto de Abraham.

Jesús también recibió la señal del pacto de Abraham. Circuncidado a los 8 días. Representó la multitud de gente que serían salvas, a través del plan de redención de Dios en Jesús. 

 

1.2.4.5. La prueba de fe.

Así como Dios prueba a Abraham y le pide a su hijo en sacrificio a Él. Así Dios entrega a su hijo por amor a Él mismo y Abraham. Jesús fue crucificado por nuestros pecados. Y el sacrificio de Isaac, que realmente Dios pide a Abraham. Representa al Padre y la entrega de su hijo, por amor al mundo. Dios terminó diciéndole al pueblo de Israel y de Judá que por amor a él mismo y a David su siervo. 2 Re 19:34. Los rescataría y redimirá, en su simiente, en la promesa a Abraham. En su Hijo. Heb 6:13.

 

1.2.4.6. La redención.

Coloca a la persona de Abraham descendiente de Noé. Como un ejemplo de lo porvenir en el futuro. Para redimir a la humanidad. Primero le pide que se vaya de su tierra y de su parentela y de la casa de su padre, a una tierra que Dios le mostrará. Le dice: haré de ti una nación grande, y engrandeceré tu nombre. Y bendecirá a todos los que lo bendigan. Por el contrario, maldecirá a los que lo maldigan. Y serán benditas en él, todas las naciones de la tierra. Pero Dios le había dicho en su simiente. Se trataba de uno. El cuál era su Hijo único Isaac. Representando al hijo único de Dios.

 

1.2.4.7. El tiempo, el sacrificio y la vida.

            En el desenvolvimiento de los hechos. Dios hace que Abraham espere mucho tiempo. Antes de nacer Isaac. Así deberían esperar el Mesías. Y después le hace recorrer la tierra que le ofrece a su descendencia.  La promesa del hijo llega.

 

Pero cuando llega el hijo. Dios le pide que lo sacrifique por él. Abraham lo hace, y en el momento del sacrificio interviene la Deidad. El Hijo de Dios antes de venir. Es nombrado también en el Antiguo Testamento como Ángel de Jehová. Según la teología es una Teofanía. La aparición visible de la Divinidad. Gen 22:11-12.

 

            El caso es que Abraham escucha la voz del Ángel. El Hijo de Dios, impidiendo que el hijo de Abraham fuese muerto. Terminada la prueba. Procede la bendición a Abraham. La cual se la da el mismo Ángel de Jehová, que le habla desde el cielo por segunda vez. Y le dice te bendeciré haciendo de tu descendencia como las estrellas, como la arena del mar. Y serán benditas todas las naciones de la tierra. Por cuanto obedeció a su voz. Y le daría las puertas de sus enemigos a su descendencia. Gene 22:15-18.     

 

1.2.4.8. El juicio por no creer en su promesa.

Hay una última cosa que Dios revela en esta relación con Abraham. Es la destrucción de Sodoma y Gomorra. También fue ejecutada por el Ángel de Jehová.  Especifica, una intervención previa de Abraham cuando intercede por Sodoma y Gomorra. No sin antes Dios demostrarle a Abraham, que si hubiese 10 Justo no la destruye. Y el Ángel solo saca a Lot. Demostrando así la salvación de su hermano Lot por la promesa.

 

En este sentido, Jesús hace referencia a Sodoma y a Gomorra. Hablando del Juicio. Gen 18:22-33; 19:1-29; Mat 10:15.

 

1.2.4.9. La revelación a su descendencia.

A Jacob se le presenta en sueños el Ángel de Jehová. Dándole instrucciones a Jacob, y le dice: Yo soy tu Dios. Gen 31:11-13.

 

También Jacob asume que vio cara a cara a Dios, refiriéndose al Ángel de Jehová. Y refirió que su alma fue librada. Gen 32:30. Y luego Jacob pronuncia, el Ángel que me libera de todo mal. Gen 48:16.

 

Posteriormente Dios cumple su promesa, hecha a Abraham en su descendencia.  Vemos los triunfos de José, hijo de Jacob, sobre Faraón. Y Faraón lo coloca como el segundo en el mando. Después de Faraón, en el gobierno de Egipto.

 

Después de la muerte de José. Con el sucesor del Faraón. El pueblo de Israel en Egipto. Pasa a realizar duras tareas y a ser esclavo en Egipto. Se cumple la profecía dada a Abraham.

 

Luego Dios, con gran poder lo saca de Egipto. Moisés saca el pueblo esclavizado en Egipto. Con poder y gloria. Exaltando el Nombre de Dios.

 

1.2.5. Revelación a Moisés.

            A Moisés se le aparece el Ángel de Jehová en una llama. Le dice a Moisés: Saca a mi pueblo Israel de Egipto, yo iré delante de ti y del pueblo. También Jehová le dice: enviaré a mi Ángel delante de ti para que te guíe.  Ex 23:20.

 

Es así como, la Deidad saca al pueblo poderosamente de Egipto y lo guía cruzando el mar. Hasta llevarlo al desierto. Y luego pasar hasta la tierra prometida.

 

Es en el desierto donde prueba al pueblo. Así como probó a Abraham. También le entrega los lineamientos. Por el cual se debería regir su gobierno en la tierra donde los llevaría. Moisés se encarga de juzgarlo. Y su suegro Jetro le ayuda en la labor. Dándole buenos consejos de parte de Dios. En el desierto impera el sacerdocio levítico a través de Moisés y Arón. Y las tribus se dirigen por Moisés como Juez. Y su suegro le dice: delega el trabajo por jefes a todas las tribus. El gobierno de Moisés, posteriormente se lo entrega a Josué hijo de Nun, hijo de José, por mandato de Dios.

 

            Es a Moisés, a quien Dios le entrega las leyes, para su pueblo. Y le da una maravillosa revelación de su Deidad aquí en la tierra. Cuando le envía hacer el Tabernáculo conforme al modelo. Dios se lo mostró a Moisés. Y representaba la forma de gobernar en la tierra. Que debería enseñar al pueblo. Y al igual como serían santificados. Para que anduviera su presencia entre ellos. Y también la institución de la expiación. Por el pecado de su pueblo.

 

            En este sentido, el Tabernáculo y todo lo que contenía en sus ordenanzas. Representa una magnífica y única relación verdadera. Entre Dios y su pueblo. Dios revela la verdadera relación que el pueblo debía tener con Él, El Gran Yo Soy.

 

Posteriormente se cumple en su totalidad, en Jesús su Hijo. El Tabernáculo viviente de Dios, en la tierra. Por eso Dios le dijo a Moisés, haz todo conforme al modelo. Sombra de lo que había de venir, según lo refirieron sus Apóstoles. Era un modelo de lo que Dios haría en la tierra, con su Hijo. Su Tabernáculo en la tierra, hecho hombre, según el modelo del Tabernáculo en el cielo. La unión de lo terrenal y Divino. Dios habitando en medio de su pueblo.

 

            Luego todo lo que le mostró Dios a Moisés, se lo muestra en visión a Ezequiel. Su Tabernáculo salía del templo y vendría otra vez a la tierra, ya que su presencia se había ido. Porque los israelitas y todo el pueblo había rechazado su gobierno. Pero el mismo modelo que le presentó a Moisés vendría y restaurará a su pueblo.

 

            Es importante comprender, que Dios le había prometido al pueblo de Israel. Así como anduvo en el desierto con su Espíritu entre ellos. También iría con ellos, cuando llegara el Mesías. Porque Dios apartó su Espíritu después del exilio. Pero volvería a enviarlo en la venida del Mesías. Y Dios les cumplió su promesa. Le invitamos a leer. La doctrina fundamental del Espíritu Santo. Para comprender mejor esta verdad.

 

            Porque Dios no contendió más con su Espíritu. Cuando destruyó al mundo en Agua. Luego después de ser erigido el Tabernáculo, en el desierto, y Moisés hacer el acto solemne de conmemoración del Tabernáculo. Dios envía su Espíritu entre ellos. Y andaba en la tienda del tabernáculo. Entre los querubines en el arca.

 

            Luego cuando Salomón, construye el Templo. Su Espíritu es enviado al Templo, cuando traen el arca al templo. 

 

Pero cuando destruyen el templo los babilonios. Su Espíritu va al cielo nuevamente. Hasta ser reconstruido el templo nuevamente. En el gobierno de los Medos Persas. Y siendo el gobernador de Judá Zorobabel.

 

Pero su Espíritu se apartó de ellos nuevamente, después del profeta Malaquías.  Hasta Juan el Bautista, último profeta y sumo sacerdote, según el orden Aarón. En revelarse las profecías de las escrituras.

 

Y el Mesías vino. Ya vino a restaurar al pueblo. A bendecir a familias, naciones y pueblos. Dios cumplió su promesa a Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, David, Natán, Zorobabel, a su pueblo Israel, a los judíos y al mundo. Ahora vendrá a reinar sobre su pueblo en el Milenio. Y a ejercer el verdadero gobierno de Dios.

 

            La forma como gobernar en la tierra. Dios se la había mostrado a Moisés. Y debería ser ejecutada. Cuando salieran a poseer la tierra prometida. Josué era el Juez, Caleb sería el gobernador y Eleazar el sacerdote. También Dios pide a Simeón, Isacar y Benjamín que bendigan al pueblo juntamente con José, Judá y Levi. De 27:12.

 

Cuando Moisés estaba en Madián, huyendo de Egipto, estaba pastoreando las ovejas de su suegro Jetro. Quien le dio a su hija y le dio refugio.

 

Dios llama a Moisés. A través del Ángel de Jehová. Representado en el Antiguo Testamento. Por la Divinidad del Hijo de Dios. En otras traducciones se refiere al Señor. El Señor hace referencia al Hijo de Dios. En otras traducciones, aparece como el Ángel del Señor. La Faz del Señor. También un Ángel del Eterno. Todo esto representa la Divinidad. Ya que exige respeto, santidad y permite adoración. Un Ángel no acepta adoración. Sino que dice soy consiervo tuyo.

 

1.2.6. Revelación a Josué.

Josué es de la descendencia de José. A él, se le aparece también el Ángel de Jehová. Josué, es el encargado de conquistar y entregar la tierra prometida a Abraham. Junto al sacerdote Eleazar y Caleb de la tribu de Judá.  Jue 2:1. A Josué se le presenta como Príncipe del Ejército de Jehová. Josué 5:13-15, 6:2.

 

En estos acontecimientos, el Ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo los saqué de Egipto, y los introduje en la tierra, de la cual había jurado a sus padres, diciendo: No invalidará jamás mi pacto con ustedes. Jue 2:2. Con tal que ustedes no hagan pacto, con los moradores de esta tierra, cuyos altares han de derribar; más ustedes no han atendido a mi voz. ¿Por qué han hecho esto? Jue 2:3. Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de ustedes, sino que serán azotes para sus costados, y sus dioses les serán por tropiezo. Jue 2:4. Cuando el ángel de Jehová habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su voz y lloró.

 

            Después de haberse Dios revelado a Moisés, en la zarza ardiente. Moisés saca al pueblo de Egipto. A través de la Deidad. Llamado hijo de Dios en los evangelios, en el cumplimiento de la promesa de redención. Pero fue nombrado el Ángel de Jehová en el Pentateuco. A Moisés, luego a Josué, al padre de Sansón Manoa, y a David.

 

Luego el pueblo al salir del desierto es comandado por Josué. Quien el Ángel de Jehová también guía.    

 

Por último, existen otras apariciones visibles, de La Deidad en el Antiguo Testamento. En tiempos de Jueces después que muere Josué. Y sucedía al morir algún Juez. El pueblo se iba tras dioses ajenos. En el lugar llamado por los Israelitas Boquín. El Ángel de Jehová Afirma: fue EL que los sacó de Egipto y también los reprende porque dejaron de adorar a Jehová y adoraron a Baal y Astarot. Jue 2:1-14.

 

1.2.7. Revelación a Gedeón.

En este sentido aparece a Gedeón y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado. Y él replica si está con nosotros ¿dónde están todas sus maravillas? ¿Qué le enseñaron sus padres? Si los madianitas nos devastan y los israelitas empobrecen. ¿Por qué les ha sobrevenido todo esto? Cuando Jehová los entregó en manos de Madián por 7 años.

 

            Luego Gedeón, dice: Moriré. Cuando ve realmente lo que acontece con el báculo, que quemó la ofrenda, que él le ofreció. Y el Ángel le dice. Paz, no temas. Y le dice el Ángel: que él vencerá a los madianitas con su fuerza. El vuelve a replicar y le dice: ¿Cómo?, soy pobre. El Ángel, no le explica, sino le dice: mata un toro y corta la Imagen del ídolo de Asera, de madera. Y haz un holocausto y sacrifícalo. Con la madera del ídolo de Asera. Y así lo hizo Gedeón de noche. Para que no lo descubrieran. Y así comenzó el conflicto para vencer a los madianitas y librar al pueblo. Jue 6.

 

1.2.8. Revelación a Manoa, padre de Sansón.

            Después, aparece el Ángel a Manoa de Dan. Él era estéril, la cual fue padre de Sansón. Dios le dice: que él salvará a Israel de manos de los filisteos. A los cuales Dios había entregado, hacía 40 años. Manoa dijo a su mujer, ciertamente moriremos porque hemos visto a Dios. Jue 13:22.

 

1.2.9. Revelación al rey David.       

Después que el pueblo de Israel rechaza el gobierno de Dios a través de los jueces y pide rey. Como los otros pueblos. Y posteriormente después de muchas guerras, Dios le da a David la victoria para que lo reconozcan como Rey. Dios le revela a David su plan de redención.  2 Sam 23:1-7. 

 

Después de todo esto, el pueblo de Israel se rebeló también contra David, su ungido. El pueblo de Israel hace adagio de su fuerza y número de gente. Y Dios incitó a David a hacer un censo. El cual ejecuta por la dirección del maligno. Midiendo su fuerza humana. Y el censo arroja mayor número para Israel. Y menos para Judá, sin contar los Levitas.

 

            Lo antes mencionado, desagrada a Dios. Dios hiere a los Israelitas con una peste.  Y el Rey David ve al Ángel de Jehová, determinando un juicio contra Jerusalén. Donde moraban los israelitas. David intercede y compra un lugar de la era de Ornán. Para sacrificarse ante Dios y apaciguar su ira contra los israelitas. A Ornán a quien también se le aparece el Ángel de Jehová.

 

            Dios envía al profeta Gad, a David, y pone a escoger a David entre tres castigos, para el pueblo de Israel. Y David intercede, apela a la misericordia de Dios. Y queda en sus manos, que él decida. Y envía Dios la plaga a Israel hasta el tiempo señalado.

 

Pero luego se arrepiente, cuando va a destruir. Y envía a decirle a su Ángel que detenga su mano. Cuando estaba junto a la era de Arauna jebuseo.

 

Entre tanto, David rogaba a Dios. Sea el mal sobre él. Su misericordia lo alcanza y ve al Ángel de Jehová 2 Sam 24:1-30; 1 Cro 21:1-26. David se atemoriza con la espada del Ángel de Jehová. 1 Cro 21:30.

 

En este orden Dios le revela a David que afirmará su reino. En su descendencia. Refiriéndose al Mesías y a su reino. 2 Sam 7:12.

 

1.2.10. Revelación a Elías.

En este orden, habla a Elías tibita, el Ángel de Jehová. 2Re 1:3.

 

1.2.11. Revelación al rey Ezequías.

Cuando el rey Ezequías, se vio amenazado por el rey de Asiria. Oró a Jehová y lo libró. Y liberó a Jerusalén. A través de su Ángel. E Isaías habló al rey las palabras de Jehová.  Isa 37:35-36.

 

1.2.12. Revelación a Zacarias.

En lo sucesivo, al profeta Zacarías. Zac 1:9-12. Le habla el Ángel y él le dice Señor mío.  Zac 5:6. Zacarias habla al sacerdote Josué. Le habla del renuevo, de parte de Dios.

 

            En este sentido, a Zacarías. Dios da esta profecía, aclarando aún más sobre el Ángel de Jehová. En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el Ángel de Jehová delante de ellos. Zac 12:8.

 

En resumen, se le llama Ángel, en el Antiguo testamento y no se refiere a ser un Ángel. Sino que su aspecto era angelical y hermoso. Tal es el caso de Lot. Otras traducciones utilizan mensajeros de Jehová. También el Ángel de su Faz. Para referirse a la Divinidad, antes de venir como hijo a la tierra. Ya que se le llama hijo de Dios, cuando vino como hombre. Cuando el Espíritu Santo lo concibe. Y es el único hijo. Porque no hay ninguno como él.

 

            Con respecto a ejercer su voluntad. Se llama el brazo de Jehová. El brazo poderoso. Porque ejerce la voluntad de Dios Padre.

 

            Como ya se ha mencionado. El Ángel de Jehová, como fue representada la Divinidad en el Antiguo testamento. Aparece a Abraham, a Jacob, a Moisés, a Josué, a Gedeón, a Manoa, al rey David, a Elías, a Zacarias, entre otros.

 

Entre otros aspectos, se le llama Teofanía, a la representación corporal de la Divinidad. Se le llamó por los escritores del Antiguo Testamento Ángel de Jehová. A la representación visible de su brazo, de su diestra.

 

2. Eterno. 

            La revelación especial de las Santas Escrituras nos da a conocer al Eterno Dios. En las escrituras se anunció y reveló a su hijo Jesús. El Mesías que esperaba su pueblo Israel. Que Dios le había prometido. Y Dios mismo que les habla les dice: a través de los profetas, entre ellos Jeremías e Isaías. Que él vendría. Y ellos sabrían su Nombre, refiriéndose a su Autoridad, Poder, Carácter y Amor del Eterno Dios.

 

            En este sentido todas las Escrituras nos revelan a su Hijo Jesús. Jesús es el tema principal de las sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras relatan todo lo que Dios quiere revelar sobre su Hijo. Representado por los antiguos Escritores como: el Brazo poderoso de Jehová, y muchas veces como su Ángel de Jehová. Y Príncipe de los ejércitos de Jehová. Estos nombres refieren, que no había ninguno como Él. Y que él era su diestra. Que significa, que él ejecuta su voluntad en la Tierra.

 

2.1. En el Antiguo Testamento. 

 Antes de que el mundo fuese Él es. Isaías 43:13. Se presenta como su brazo, su diestra, el Ángel de su faz. Isa 53:1b. Nos dice el profeta Miqueas: Sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Miq 5:2c.

           

En este sentido en el Antiguo Testamento, fue la promesa dada a los antiguos. A su pueblo Israel, patriarcas, jueces, reyes y sacerdotes. Él vendría para librarlos de sus pecados. En todos sus escritos, es mencionado y a lo largo de las Escrituras. Dios reveló aspectos de su redención. Se menciona que Enós caminó con Él. Abraham habló con Él y escuchó su voz desde el cielo. Moisés lo escuchó en la Zarza. Gedeón habló con Él. Manoa padre de Sansón, lo vio. Y hablo con Manoa. Habla con el sacerdote Josué, y a Zorobabel a través del profeta Zacarias, Hageo.

 

2.2. En el Nuevo Testamento. 

Enviado cuando vino el cumplimiento del tiempo. Gálatas 4:4.

 

2.2.1. El Señor Jesús es el Principio.

            En el principio era el verbo. El verbo en griego es Logos, que significa palabra o mensaje. La palabra es Jesús. La palabra que desde el principio se anunció. Que estaba desde el principio. Dios habló de muchas formas y de muchas maneras. Ahora nos habló a través de su Hijo. Heb 1:1-3. Esta palabra se hizo carne y habitó entre los hombres.

 

Esta palabra o mensaje, era el que Dios había anunciado por sus profetas y lo habían escrito sus siervos. Dice Juan: vimos su gloria como el Unigénito del Padre lleno de gracia y verdad. Juan 1:14.

 

Y la profecía de Isaías es cumplida con su llegada. Porque vino. Y esta pregunta que nos hace el profeta ¿Quién ha creído en nuestro Anuncio? Que pronuncia Dios en Isaías 53:1. Y sigue preguntando ¿Y sobre quien se ha manifestado el brazo de Jehová? Son dos preguntas bastante comprometedoras, para un pueblo que vio de cerca a Dios. Y le fue manifestado todo su poder a Israel.

 

Pero ese mismo pueblo que se le manifestó desde el principio. También vieron su gloria cuando estuvo entre ellos. Y se cumplió todo lo que las escrituras hablaban de él. He 17:3; 18:28.

 

            En este sentido. Él es el principio: Escribe el evangelista Juan. Juan 1:1. Tal como habían escrito Isaías y Miqueas.

            a. Él era la palabra desde el principio. Juan 1:1;

 

            b. La palabra estaba con Dios. 1:1;

 

            c. La palabra era Dios. 1:1;

 

            d. La palabra era en el principio con Dios. Juan 1:2.

 

            Desde este punto de vista:

            a. Desde antes de fundar al mundo la palabra era. Ge 1:1.

 

            b. En unidad con el Padre la palabra siempre estaba. Ge 1:26; 11:7.

 

            c. Y la palabra era Dios. Ex 6:1-3.

 

            d. La palabra era en el principio, en la eternidad con Dios. De 33:27; Dan 7:27.

 

            Podemos decir según las escrituras:

            a. Dios mismo que hablaba estuvo presente. Juan 1:14; Isa 52:6.

 

            b. Dios desnudo su brazo y los confines de la tierra ven su Salvación. Isa 52:10.

 

            c. Dios proclama, mi Hijo eres tú. Salmo 2:7; Mat 3:17.

 

             d. Él es la piedra que desecharon los edificadores. Sal 118:22.       

 

 

            En conclusión:

            a. Solo se atribuye a Él: Yo iré hacer tu voluntad oh, Dios. Heb 10:9; Isa 6:8.

 

            b. Solo Él fue concebido por el Espíritu Santo. Mat 1:18; Isa 7:14.

 

            c. Solo a Él fue preparado un cuerpo. Heb 10:5.

 

            d. Sólo Él. Jesús, resucitó de los muertos. Ose 6:2; He 2:32.

 

            En el Principio Él es:

            a. Es la imagen misma de su sustancia. Heb 1:3.

 

            b. Es el resplandor de la gloria de Dios. Heb 1:3. 

 

            c. Es la manifestación de la diestra de Dios. Isa 53:1; Heb 8:1.

 

            d. Es el primogénito entre muchos hermanos. Rom 8:29.

 

e. El evangelio de Juan afirma: que Jesús había salido de Dios, y a Dios iba. Juan 13:3.

           

3. Nombre.

            El nombre de Dios. Fue conocido en las naciones, como el Dios Todopoderoso. Omnipotente. Él es el auto existente. El Yo Soy. Se dio a conocer en el mundo por sus proezas y maravillas. El nombre es lo que representa un ser vivo.

 

En el caso de Dios. Es el que crea al ser. Por eso, en la oración que Jesús les enseña a sus discípulos. Para dirigirse a Dios. Debe ser como Padre. Y debemos santificar su nombre. Luc 11:2.

 

            Dios le dice a Moisés, Él es El que es, El Yo Soy. Ex 3:15. Los Israelitas le dicen Adonai. Adonai significa Señor. Elohim Dios. Dios se presentó a Israel como su salvador. Le promete la salvación a través de su descendencia y la cumplió. Mateo 1:21. 

 

            En este aspecto, el Apóstol Pablo en el libro de los Hechos, indica: Hay un solo nombre que es sobre todo Nombre. No hay un nombre dado a los hombres, en que podemos ser salvos. Solo en el nombre de Jesús. Y en ningún otro hay salvación. He 4:12.

 

Por otra parte, Jesús cuando estaba presente en la tierra. Dejó una orden a sus discípulos: Todo cuanto pidamos al Padre en su nombre, Jesús lo hará. Juan 14:13-14. Igual que el nombre de Jesús, como se presenta en la revelación del Apocalipsis a Juan, es el Todopoderoso. Y el apóstol Pablo a los romanos les dice: en su nombre se doblará toda rodilla. Y toda lengua confesará que Jesús es el Señor. Al igual como se le es indicado a Isaías. Isa 45:23, Ro 14:11.

 

            En el cumplimiento del tiempo hemos visto. Anteriormente se ha expuesto. Que Jesús es la diestra de Dios. Y es el brazo poderoso de Dios. El que ejecuta la voluntad de Dios Padre. El nombre como conocemos al Hijo de Dios actualmente es Jesús. Su nombre escritural es importante.

 

Pero la importancia de su nombre radica en lo que es él. La esencia de su enseñanza. Él tiene todo el poder. Toda Autoridad en el cielo y en la tierra. Es el Todopoderoso Jesús.

 

            Su nombre también es llamado Jesúa. Y actualmente Jesús es la traducción griega del hebreo Yeshua. Significa Jehová ayuda o salvación. Y después de la crucifixión es Jesucristo. Refiriéndose a Jesús el Cristo. Cristo en hebreo Mesías. El Mesías El Ungido. Jesucristo se refiere al Ungido de Dios. Es su nombre escritural.

 

Pero el significado de su nombre es su carácter. Su autoridad adquirida. En el cumplimiento del plan de salvación. Y en ejecutar la redención del hombre.

 

            La fama de su nombre, actualmente lograda. Es Jesús. Es Jesucristo. Es el poder con el cual su obra en su nombre se cumple. El profeta Isaías nos dice que es Admirable, consejero, Dios de Paz, Padre Eterno. Siempre se les otorgó el derecho a los sacerdotes, de utilizar el nombre de Dios. Para bendecir al pueblo. Y para hacer las cosas santas en su nombre. De 10:8

 

            El nombre que obedeció la voluntad de Dios. Para cumplir con sus planes es Jesús el Cristo. Jesucristo. El Todopoderoso. En su nombre sucedieron y suceden sanidades. Liberaciones, transformaciones y milagros. Solo en el nombre de Jesús hay que esperar. Pero es de suma importancia recordar, que su nombre significa, su poder, su autoridad, su carácter. Su gobierno sobre todas las cosas visibles e invisibles, en todo lo alto, ancho, largo, y profundo de lo existente. He 3:16.

 

3.1. Plenitud. Sustancia. Esencia.

            Jesús es la sustancia del Dios invisible. Es la esencia de lo que Dios es. El Hijo de Dios vino a dar a conocer al Dios invisible. Durante 4000 años aproximadamente, se había comunicado con los hombres. Para que dieran a conocer al Dios vivo. Dios se manifestó a ellos para que lo conocieran. Para dar a conocer su poder. En él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Escribe el apóstol Pablo a los colosenses. Col 2:9.

 

            En este sentido, aproximadamente hace 2023 años en la actualidad, Dios se manifestó a través de su Hijo Jesucristo. Que manifestó la esencia, la plenitud de Dios invisible. Solo él pudo dar a conocer quién era Dios. Así Jesús mostró el amor que tenía Dios hacia los hombres, mujeres y niños. Y todo lo creado por él.

 

            Jesús cumplió con todo lo establecido en la ley Divina, tocante al hombre. Ejerció como hombre todo lo estipulado en la ley y sus mandamientos. Así también mostró el amor y la compasión hacia los leprosos, sanándole. No reprochándole. El hecho de que los leprosos eran enviados lejos de las tiendas y campamento. Era para evitar la contaminación de su pueblo. Sin embargo, Jesús permite que ellos se acercaran a Él, para sanarlos. Lev 14:3; Mat 8:2; Mar 1:40.

 

            En este aspecto, nunca vimos tal acontecimiento en toda la historia, que alguien haya venido a sanar tal enfermedad. Solo Naamán el sirio. Luc 4:27. En la actualidad Dios sigue sanando.

 

En toda la historia, nunca se había oído hablar de liberar a los endemoniados y que una persona pudiera acercarse. Así como lo hizo Jesús. Y pudo una persona atada con grillos y con cadenas ser liberada. Como en el caso de Jesús liberar a un hombre endemoniado, en la tierra de los gadarenos. Mat 8:28.

 

            En consecuencia, los que se acercaban eran sanados. Multiplicó el pan y muchas personas fueron alimentadas. Los pobres que lo seguían. A todos atendió, sanó de sus enfermedades, los consoló de lamentos y perdonó los pecados.

 

Por otro lado, sustentó a los hombres a través de su trabajo. Tal es el caso de la pesca hecha por Pedro. Aun cuando habían pasado toda la noche y no pescaron nada. Y a pesar de la situación en el mar. A la orden del Señor, fueron e hicieron una gran pesca.

 

            Dios mostró en Jesús, el profundo amor que tiene por la humanidad. Al igual que la forma cómo gobierna y juzga todo comportamiento humano. Y también la forma como se debe acercar a Dios.  A pesar de todo eso, no creyeron en Él.

 

En varias ocasiones, Jesús se comunicó con todo tipo de persona, se acercó cara a cara con ellos. Encontramos hablando a Jesús con una mujer samaritana, enemiga de los judíos. Y cosa que no era permitido hablar con mujer.

 

De igual forma Jesús, se encuentra defendiendo, la causa de una mujer adúltera, acusándola los judíos. Por la ley, frente a hombres que no eran irreprochables en su conducta, ni cumplían la ley.

 

            En consecuencia, el trato de Jesús ante los religiosos de su época. Y la forma como fueron confrontados. En la manera como tratan su ley y su palabra. Los enfrentó en la dura carga que imponían, cuando ellos no la podían llevar, ni tan solo con un dedo. Y que no hacían lo que hablaban, ni enseñaban. Al igual que la mala enseñanza que hacían de su palabra.

 

            Para describir a Jesús. Jesús es su esencia, su sustancia, la plenitud de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz. Porque Jesús vino a sacar al hombre, de la oscuridad donde estaba sumergido, entre la religión, el paganismo y la política. Y porque Jesús nos vino a mostrar quien verdaderamente es Dios. Según escribe el apóstol. Heb 1:3.

 

            En este sentido, Jesús nos vino a mostrar: Su amor incomparable, su santidad, su justicia, su misericordia, su compasión, su benevolencia para con su humanidad.

 

Por su parte Jesús, con sus discípulos. Camino con ellos, los instruyó, los ayudó, durmió con ellos, pasó hambre también con ellos. Padeció con ellos, humillación, sufrimiento, olvido, defraude, negación. Hasta tal punto que, en el momento que más los necesitó, los dejaron solos sus discípulos.

 

            En este orden de ideas, nunca el pueblo de Israel y la iglesia en general, presentó a un Dios amoroso.

 

Siempre han dado a conocer a un Dios implacable que su ira venía y los destruía. Pero no mostraron la compasión de Dios cuando les hacía bien. Sus bendiciones fueron entregadas a Abraham y a David. Se quejaron del castigo del pecado en sus generaciones. Pero se olvidaron de agradecer. Por el favor y la bendición de ser herederos de su gracia. A través de Abraham, Isaac, Jacob y David.

 

            En este sentido, cuando su pueblo, reiteradamente lo abandonó, tras Dioses ajenos y les brindaron culto y adoración a los ídolos. Nunca vieron el favor que Dios les hizo, preservándolos del mal. Y restaurando sus vidas. Y haciéndoles bien.

 

Por su parte, cuando fueron deportados, los israelitas y judíos. Dios lo permite para que no fueran exterminados todos los justos, que sí creían en Dios. Dios les decía que sus pensamientos eran de bien no de mal. 

 

3.2. Profanación de su Nombre.

En consecuencia, por haber profanado su nombre entre los pueblos. El pueblo de Israel. Su Espíritu se tuvo que apartar de ellos. Y se lo revela a Ezequiel. A través de la presentación de una visión más amplia y grande de la gloria de Dios. También presenta su gloria viniendo al Templo. Esto fue cuando se construyó el Templo, por el rey Salomón. Pero por otra parte le mostró a Ezequiel, que su gloria salía del Templo.  La salida de su Gloria del Templo fue en la deportación a Babilonia, cuando quemaron el Templo.

 

Y luego la entrada nuevamente de su gloria. Esto es cuando es reconstruido después del exilio. Luego una nueva salida, cuando el pueblo rechaza nuevamente a Dios, no escuchando a sus profetas.  Y luego otra entrada a la tierra nuevamente.  Esto es cuando el Mesías resucita y asciende al cielo. Eze 8 y 9.  En esta época del profeta Ezequiel, Dios le habla del renuevo que traería, cuando llegara el Mesías. Jesús es renuevo justo. El Nazareno. Dios renueva su imagen profanada. Es renovada en Jesús su Hijo. Isa 53:2. 

 

            Dios le presenta su gloria cuando Jesús resucitó a Lázaro. Fue Dios quien decidió salvarlos. No ejecutaron ellos, su pueblo de Israel un plan de salvación. Para venir a morir alguno por ellos, solo Jesús murió por ellos.

 

3.3. Santificación de su Nombre.

Dios le habla al profeta Ezequiel, sobre la profanación de su nombre entre los pueblos, por causa del pueblo de Israel. Siendo apartado su Espíritu de ellos.  Hasta que su nombre sea santificado. Eze 36:22-23.

 

Por esta razón, les promete nuevamente enviar a su Espíritu. Pero después de la obra del Mesías. El santificará su gran nombre profanado entre los pueblos. Luego después de esto. Jesús promete a sus discípulos, les enviaría la promesa del Padre. Y en efecto así fue. Después de su resurrección, envió a su Espíritu de nuevo entre su pueblo. Pero ahora fue llamado Santo Espíritu. Porque fue santificado en Jesús.

 

También santificará a Israel. Cuando viniera el Mesías. Eze 37:28. Fue Jesús su esencia. Dios es un Dios justo. Su pueblo lo había abandonado, lo había dejado tras dioses ajenos. En su justicia Dios envió a Jesús. Para hacerse responsable de todo el pecado de su pueblo. Él es la sustancia de Dios invisible. Nos justificó, nos santificó y nos redimió en su sabiduría. Es él, en su simiente humana, que nos salvó. Siendo también Dios, tomó la forma de hombre. Para poder ejecutar la redención.

 

4. Humanidad.

            Dios planeó en la eternidad. En su naturaleza Divina, hacer al hombre a su Imagen. Y redimir esa Imagen con la de su Hijo. Dios Hizo al hombre a su semejanza. Y lo hizo bien.

 

4.1. La desobediencia a la palabra.

En este aspecto, Dios preparó cuerpo para el hombre y puso espíritu y fue el hombre un alma viviente. Dios probó al hombre en su fidelidad a él, y lo desobedeció. Dando una palabra para que la cumpliese. Si la desobedece moría. La paga de esta desobediencia era la muerte. Y no la cumplió. Y la muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos pecamos. Este fue el planteamiento que hizo el apóstol Pablo a los romanos. Rom 5:12.

 

Posiblemente, el planteamiento que todos nos haríamos. Sería este: ¿Cómo poder volver ese hombre, a su estado original o redimir? ¿Cómo? solo siendo uno de su misma naturaleza, para poder redimir.

 

4.2. La redención en su simiente humana.

Es así como Dios anuncia al hombre su redención. Y le deja observar que sería de una simiente humana. Ya que Dios hizo al hombre para que viviese para siempre. Pero como también se restaura. Esa Imagen de Dios en el hombre destruida por el pecado o desobediencia. Solo sería posible viniendo Dios mismo a rescatarnos. 

 

            En este sentido cuando muere el ser humano. Su espíritu salé de su cuerpo. Después de la muerte del cuerpo, el espíritu del hombre queda vivo y salé de él. Esto es probado científicamente. Entre otros estudios sobre este tema. El cuerpo tiene un peso vivo, y el muerto tiene otro. Esto nos prueba la importancia de la redención hecha por el Hijo de Dios.

 

En tal razón, participando de la naturaleza Divina. Tenemos una transformación del cuerpo. Todavía no lo vemos, pero lo poseemos. Lo tendremos en su venida en gloria. Cuando los muertos resuciten en él. Cristo al redimirnos, tenía la naturaleza humana, del cual participó. Para poder morir en este cuerpo, las enemistades de la desobediencia a Dios. Al resucitar Jesús, redime el cuerpo. Y de esta forma participar de su naturaleza.

 

            En consecuencia, por haber el hombre, estado en enemistad continua con Dios. Dios lo redime a través de su Hijo, quien sí obedeció. Su Hijo en su cuerpo humano, si pudo cumplir con las exigencias de Dios, y hacer su voluntad, tocante a lo que le correspondía como Hijo de Dios. Único. El cual era ofrecerse voluntariamente. En sacrificio expiatorio por el pecado del hombre.

 

            En esta razón la planificación, humana del Hijo de Dios, depende de Dios, no de nosotros. Dios le preparó el cuerpo. Dios planificó su sacrificio, la expiación por el pecado. Dios lo anunció a través de sus profetas y lo cumplió. Todo sucedió tal cual lo planificó Dios desde la eternidad.

 

            La descendencia para Dios fue dada a través de la simiente de su hijo Jesucristo. En todos aquellos que creen en él. Y los que durmieron antes de su venida. Y todos los que le siguieron, son su descendencia. Por promesa dada Abraham. Dios refiere una gran verdad revelada, en su creación. Gen 2:24.

 

Por alguna razón que conocemos en parte. Dios escogió a un pueblo. Para que de su descendencia naciera el Mesías. Pero por razones también conocidas en parte, representa la enemistad de un pueblo con otro. Y que Dios desecha a uno y escoge a otro.

 

            En este sentido. Pudiera representar la rebelión en el cielo, antes de la creación del hombre. Y Dios decide construir un pueblo para su Hijo Jesucristo. Y al mismo tiempo otros, para que sea lo contrario. Pero los unos a los otros probarlos en la fidelidad a Dios. Los fieles son los que sirven a su Hijo. Y los otros representan la rebelión, que no tomará parte en el reino de Dios. Porque no se declararon fieles a Dios. Y también para Dios mostrar su poder.

 

4.3. La redención hecha en el cuerpo de Jesús.

            Ahora el cuerpo de Cristo. Representa la naturaleza humana hecha a la imagen de Dios. Redimida por la naturaleza Divina. La sustancia de Dios. La naturaleza humana hecha a la imagen de Dios se corrompió. Y Dios procura su restauración a través del cuerpo de su Hijo. La sustancia de la imagen de Dios. La naturaleza humana de Jesús es sempiterna, no tiene un principio ni tiene fin.

 

Sin embargo, tiene un principio terrenal. Se trata de José y María. Mat 1:20; Juan 1:14-15. Y el verbo se hizo carne. Juan habló diciendo: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Juan, anuncia la eternidad, cuando dice que era antes de él. Jesús era antes. Porque es Eterno.

 

            De igual forma Juan anuncia su eternidad diciendo: desde el principio Jesús estaba con Dios y era Dios. Juan 1:1-2. Nos dice que este verbo, refiriéndose a la palabra, se hizo carne. La palabra de Dios anunciada por los profetas y las escrituras, se hizo carne, vino y estuvo entre nosotros. Juan 1:14.

 

4.3.1. Su humanidad anunciada.

            El profeta Zacarías escribe diciendo: Se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día. Y me serán por pueblo. Y moraré en medio de ti. Y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén. Calle toda carne delante de Jehová. Porque él se ha levantado de su santa morada. Zac 2:11-13.

           

            Como se ha mencionado, su humanidad fue anunciada desde el principio, en la creación de Adán vistiéndolo de piel, y cuando se le dijo: que sería herido. A Noé, al demandar la sangre con la carne que es su vida. A Abraham al pedirle su hijo en sacrificio. A Moisés dándole la ley del sacrificio expiatorio como acto solemne en el Tabernáculo. A David, prometiéndole el reino eterno de su hijo en su descendencia. Cuando ya se había apagado la esperanza, a Zorobabel se le promete un renuevo justo y con justicia. Así en toda la escritura, se narran los hechos de poseer el Mesías un cuerpo humano.

 

            En todo caso, cómo se ha dicho también, era necesario en la justicia de Dios, que el redentor poseyera un cuerpo humano. Para poder ejecutar la redención. Un espíritu no lo podría hacer. Es así como Jesús le dice a Tomas, quien no creía él había resucitado. Mirad mis manos y mis pies, soy yo; palpad y veme. Porque un espíritu no tiene carne, ni hueso, como ves que yo tengo. Luc 24:39.

 

4.3.2. La humanidad de Jesús.

Desde su nacimiento hasta su crucifixión y luego su resurrección. Todos observaron y vieron el cuerpo humano de Jesús. Fue humano. Nació como cualquier hombre, creció como todo hombre, hasta su edad adulta, que fue bautizado para cumplir con toda justicia.

 

            En consecuencia, siendo humano lo acusan de ser comilón y bebedor, en la fiesta que le hizo el recaudador de impuesto Matías. Se encuentra en una boda con su madre, las de Canaán, donde hace su primera señal de milagros, que convierte el agua en vino. Lo acusan de no tener la costumbre de lavarse las manos, de arrancar espigas para comer el sábado y por otra parte de no pagar impuesto. Luc 7:34.

 

            En consecuencia, también como hombre. Es anunciado en los escritores de los evangelios. Que estaba cansado del camino, y le dice a la mujer samaritana dame de beber. Juan 4:6. Dicen también sus discípulos, que se quedó dormido en la barca. Es razonable que como hombre duerme. Y ellos teniendo miedo, le dicen a Jesús: no tienes cuidado que perecemos, reclamando su hombría. También lo ven llorando cuando muere Lázaro. Porque Jesús sabía la condición de muerte del ser humano. Representando el dolor que sienten los humanos por la muerte de un familiar o amigo. Juan 11:35.

 

            En este orden de idea, va de aldea en aldea como humano, se traslada de un lugar a otro con sus discípulos. Tiene sentimientos humanos de anhelo y deseo. Como el que siente Jesús, cuando hace la última cena, con sus discípulos. También como humano siente el último momento que le queda. Cuando le dice a Pedro: que su alma está angustiada. Cuando hacía la oración en el Getsemaní. Isa 53:7; Mat 26:37.

 

            En este sentido en la crucifixión manifiesta tener sed. En la cruz tuvo sed como humano. Dice Dios mío porqué me has desamparado. Como humano se siente solo. Después un centurión le traspasa una espada, saliendo agua y sangre. Representa la muerte como cualquier humano ya muerto.

 

            Luego cuando resucita, Tomas le pide le muestre su costado y las manos, se las muestra como testimonio que ha resucitado. Y que posee un cuerpo humano, donde quedan las marcas de las heridas. Y Jesús le dice un espíritu no tiene cuerpo ni huesos, como ves que yo tengo. Luc 24:39. Jesús era humano. Dios hecho carne. De simiente humana. La redención fue hecha en el cuerpo humano de Jesús.

 

4.4. La redención en la Unidad.

La Unidad ha caracterizado la verdad que ha querido transmitir, Nuestro Dios, La Unidad del Padre y del Hijo encarnado. Se conoce como la Unión Hipostática. Dios está en Cristo, reconciliando al mundo consigo mismo. Según nos dice el apóstol Pablo. 2 Cor 5:19. El Ángel Gabriel cuando lo anunció a María, le dijo que su Nombre es Emanuel, que traducido es Dios con nosotros. Mat 1:23. Según había sido profetizado en Isa 7:14.

 

            En este sentido también el profeta Isaías nos indica. En Isa 8:8. Que en él se cumplirá la profecía de llenar la anchura de la tierra. En él serán bendecidas todas las naciones de la tierra. Como prometió a Abraham. Gen 22:18.

 

            Por consiguiente, Dios fue manifestado en carne y justificado en el Espíritu. Participó de carne y sangre para redimir al hombre. Y librarlo del que tenía el imperio de la muerte. Por medio de la muerte. Heb 2:14-18. Por desobedecer a Dios acarreamos la muerte, pero por la obediencia de Cristo, todos los que creemos tenemos vida. Obedecemos ahora lo que Dios hizo para salvarnos.

 

            Por esta razón antes mencionada, Jesús el verbo de Dios, estando en la condición humana, poseyendo un cuerpo. No se aferró a ser igual a Dios, para portarse como tal, siendo que era igual a Dios. Sino que se limitó a un cuerpo humano. Y vivió una vida normal de hombre. Y necesitó la ayuda del Espíritu Santo. Al igual que sus siervos los profetas, jueces, sacerdotes, reyes y patriarcas.

 

            En este sentido estando en la condición de hombre. Obedeció a Dios a lo sumo, como hombre. Para venir a morir como hombre. Por causa del hombre. Pagando así la culpa de la desobediencia primaria de Adán, la postrera de los patriarcas, Israelitas, la de los sacerdotes, jueces, reyes, y la futura de todo el pueblo tanto judío como gentil.  1 Cor 15:3.

 

            La Unidad Divina del Hijo, nunca fue desligada, aunque habito en un cuerpo. Porque en él reposó el Espíritu Santo. El Hijo de Dios dejó su gloria por casi 33 años. Para venir a ser visto por los hombres, en un cuerpo humano. La humillación más grande que representó Dios. Porque se despojó totalmente de su gloria. Para venir a ser como humano, desprovisto de todo y morir como el peor malhechor.

 

            En este sentido podría el Hijo, apelar a su Deidad Unida al Padre. Para exigir. Pero no lo hizo. Obedeció el plan de Dios y lo cumplió, él mismo lo dijo. Y dijo que también había acabado su obra. Por lo cual recibe del Padre el nombre que es sobre todo nombre. Y en el cual todos confiamos hoy.

 

Hace aproximadamente 2023 años. Más la actualidad de hoy. Jesús, el Mesías, nos rescató de la muerte eterna, dándonos nueva vida.

 

Por consiguiente, también venció al diablo, despojándole de todo lo que nos pertenecía a nosotros. Lo juzgo y su poder se acabó, su autoridad sobre el hombre se acabó. Col 2:14-15.

 

            En conclusión, la unión de Cristo a Dios, en la eternidad, es ejecutar la voluntad de Dios. Por eso se representa como su brazo poderoso, en el Antiguo Testamento.

 

En concordancia con el Nuevo Testamento. Este brazo ejecutor de la voluntad de Dios. Se encarnó, tomó forma humana, se manifestó en carne, semejanza de hombre. 1Tim 3:16.

 

En este aspecto, fue anunciado, visto, oído, palpado y contemplado, como humano. Para ser entregado como propiciación y ser el propiciatorio por el pecado. Es decir; la sangre derramada, y el lugar donde se derramaba la sangre. En el Tabernáculo, para perdonar los pecados una vez al año. Después de la expiación.  Jesús es la propiciación por los pecados de todo el mundo. Lev 16:15; 1 Jua 2:2.

 

4.4.1. La unidad en el Antiguo Testamento.

a. Anunciado como el Ángel de Jehová. Génesis 22:11-12.

 

            b. La Unidad con el Ángel de Jehová. 2 Sam 24:16; 1 Cro 21:15,

 

            c. La Unidad con su brazo extendido. De 11:2.

 

d. Es desde el principio, desde los días de la eternidad. Miq 5:2c.

 

e. Antes de que el mundo fuese. Isaías 43:13.

 

            En el Salmo 110:1. Jehová dijo a mi Señor: siéntate a mi diestra; hasta que ponga a tus enemigos por el estrado de tus pies. Y otra vez dice: Sal 110:5. El Señor está a tu Diestra.

 

4.4.2. La Unidad en el Nuevo Testamento.

            a. Jesús dejó claro. Que el Padre y él. Son uno. Juan 10:30; 17:11; 22.

 

            b. El Padre mora en mí.  Juan 14:10.

 

            c. Yo soy en el Padre y el Padre en mí. Juan 14:11.

 

            d. Salí del Padre y voy al Padre. Juan 16:28.

 

e. Siendo igual a Dios y estando en la condición de hombre. No se aferró a ser igual a Dios para portarse como tal, sino como hombre. Estando en el cuerpo humano obedeció a Dios y murió como hombre. Y Dios le exaltó y le dio un Nombre que sobre todo nombre. Fil 2:6-9.

 

Por esta razón, Jesús hace mención. ¿Qué piensan del Mesías? ¿De quién es hijo? Y le dice: si David llama al Mesías Señor ¿cómo es su Hijo? Mat 22:45. Aquí no solo observamos la Unidad, sino que Jesús el Mesías es el Hijo de Dios. Y su procedencia del linaje de David. Era para observar la procedencia humana del Mesías.

 

4.5. La Sanidad.

4.5.1. La Sanidad a través del Mesías.

            a. Fue anunciada a través de la profecía, la sanidad que traería, el Mesías. Jer 33:6; Isa 53:5.

 

            b. Al venir el Mesías, anduvo sanando a todo el pueblo. Mat 4.23; 9:35; He 10:38.

           

c. Cumplida en la fe de los apóstoles y el pueblo. He 4:22.

 

            d. Sigue sanando después de la ascensión. 1 Ped 2:24.

 

            e. Por medio de la fe en su Nombre. He 3:16.

 

            f. Siempre Dios responde por medio de la oración. He 4:30.

 

            g. Dios reparte sus dones, entre ellos. el don de Sanidad. 1Cor 12:9.

 

4.5.2. ¿Por qué se enferma el cuerpo humano?

            a. Las enfermedades fueron causa de la desobediencia. Ex 15:26.

 

4.5.3. Jesús sana el cuerpo. 

            a. Él llevó las enfermedades y por sus llagas fuimos sanados. Isa 53:4-5. Las enfermedades caían sobre él. Marc 3:10.

 

            b. Nuestros cuerpos son sanados, creyendo en la obra de Cristo. 1Cor 11:27-30.

           

4.6. El Salvador.

            En los profetas y en los Salmos se anuncia. La potencia salvadora de su diestra. Sal 20:6; Isa 45:21. Dios siempre indicó que él era el salvador de Israel. Nuestra salvación, la realizó su hijo. Jesús es el salvador.

 

4.7. La Salvación.

            La salvación. Implica la justicia de Dios. Dios es Justo. Y el hombre comete injusticia. Al no someterse a la ley Divina de Dios. Al desobedecer su palabra. Su palabra es una orden, una ley, establecida por Dios. Como sucedió al primer hombre. 

 

            A partir de allí el hombre quedó destituido de la gloria de Dios. Ya que el hombre gozaba de perfecta comunión con Dios en el paraíso. Pero al desobedecer fue echado del paraíso o Edén. Siendo resguardado por Dios ese lugar.  Gen 3:24.

           

            Por esta causa de no obedecer a Dios, el hombre acarreó la muerte y la muerte pasó a todos los hombres. A partir de allí el hombre quedó expensa de su gracia. Y Dios estableció que para que el hombre tuviera otra vez comunión con Él. Tendría que creerle a Él absolutamente. Su caminar con Él, tendría que ser en fe y en obediencia.

 

            Por esto creer en Jesús, es lo que establece Dios en este tiempo. Creer que él es el Hijo de Dios. El salvador.

 

            Puesto que Dios le había dado todo lo que había creado para subsistir, pero cayó en el engaño y decidió comer lo que Dios le había prohibido. En otro sentido se dejó guiar, por los deseos de su corazón y no por lo que Dios le decía. Gen 3:6.

           

            En tal sentido los hombres fueron de continuo al mal. Y Dios estableció planes con un pueblo. Para mostrar su gracia, su salvación. Pero también desobedeció sus palabras y sus mandamientos. Luego decidió extender su gracia y misericordia al mundo entero. A todos lo que le creyeron, a través de enviar al salvador prometido, a Jesús su hijo. Su gracia estaba presente desde la fundación del mundo. Siempre estuvo presente este plan de salvación para el hombre.

                       

            En consecuencia, el hombre nunca pudo obedecer. Pero Jesús su Hijo sí y por eso obtuvo la salvación, la redención, la justificación ante Dios. De todos los hombres que le crean. La salvación, es no pasar por los juicios de Dios. Es creer en la obra redentora de Jesús. Su obra es suficiente para salvarnos.

 

            Por esta razón, es necesario en primer lugar, cuando oímos la palabra de Dios, el evangelio de la salvación, lo creamos. Para ser hechos hijos de Dios. Jua 1:12-13. Luego confesarlo, y seguirle. Rom 10:9-10. Siendo sellados con su Espíritu. Como garantía para los días postreros. Efes 1:13. Cuando seamos resucitados por él. 1Jua 4:15

 

5. El Juicio.

Dios es Justo, al hacer su justicia. En su hijo Jesús. Porque él ya vino. Y Dios cumplió su promesa. Después que el hombre muere. Declara un Juicio sobre los hombres, que no hayan creído en la obra de redención, realizada por su hijo. Heb 9:27. Y ese Juicio se lo da a Jesús. Ya que fue el que ejecutó la obra de redención. El hombre solo es condenado por no creer en la obra redentora de Jesús. Juan 3:18.

 

Jesús pasa por el juicio correspondiente a su pueblo, ante el juicio de Dios. Cuando lo llevan ante el sanedrín, el gobierno de Dios en la tierra en ese momento. Tanto la culpa, la pena, y la sentencia, fueron sobre él, en el juicio.

 

En este sentido el profeta, detalla en la profecía de Isaías 53.  En primer lugar, él llevó la culpa de ellos. Porque lleva sus enfermedades. Producto de sus desobediencias. Y ellos creían era Dios que lo hacía, que lo abatía, así como se sentían ellos. Abatidos cuando pecaban contra Dios. Isa 53:4.

 

En segundo lugar, lleva la pena, por la culpa. Porque fue azotado, y herido, molido por las rebeliones de su pueblo. Isa 53:5.

 

En tercer lugar, lleva la sentencia de sus pecados, por la culpa y la pena. Porque paso por cárcel y por juicio. Por las rebeliones de su pueblo. Isa 53:8. Cuando fue soltado Barrabas, Jesús fue azotado y luego fue sentenciado a muerte de crucifixión. Mat 27:26.

 

6. La Gracia del Único Dios Verdadero.

            Dios le dijo al pueblo de Israel, que después de todo. Los había salvado por pura gracia. Dios cargó en Jesús el pecado de todos nosotros. Isa 53:6.

 

En este concepto, el apóstol nos dice: que la salvación es un don de Dios. Un regalo. La gracia de Dios. Efe 2:8. Abraham halló gracia en Dios. Noé halló gracia. David halló gracia, y su pueblo de Israel. Así todos aquellos que creímos, lo que Dios nos dice en su palabra, hemos hallado la gracia en Dios. Por su gracia nos redimió, justificó y santificó. Es así:

            a. Noé halló gracia y Dios lo salvó cuando destruyó al mundo con agua. Gen 6:8.

 

            b. Abraham y Jacob conocieron de la gracia de Dios. Gen 18:3; 33:10.

 

            c. Dios los amó de pura gracia, porque su ira se apartó de ellos. Ose 14:4.

 

            d. Juan nos dice que de su plenitud tomamos todos y gracia sobre gracia. Jua 1:17.

 

            e. Somos salvos por gracia.  Por medio de la fe, que es don de Dios. Efe 2:8.

 

7. La justicia de Dios cumplida en Jesús.

            Desde el principio de la creación, Dios escogió, en su hijo a un pueblo, para que le sirviera. Desde la eternidad. Y prometió a sus siervos los patriarcas, jueces, reyes, gobernadores, sacerdotes, su pueblo y el mundo. Como ya se ha mencionado. En su justicia Dios envió al salvador. Isa 53:7-8.

 

            Por otra parte. Entre los aspectos cumplidos están los siguientes:

7.1. Nació de una virgen. Y su nombre es Emanuel. Dios con nosotros.

 

            7.2. Concebido por el Espíritu Santo. Isa 11:2, Mat 1:20.

 

            7.3. Del linaje de David. Sal 89:3-4, Isa 9:7, Jua 7:42.

 

            7.4. De Egipto fue llamado su hijo. Os 11:1, Mat 2:15.

 

            7.5. Fue llamado Nazareno. Mat 2:23.

 

            7.6. La ciudad donde nació fue Belén. Miq 5:2, Mat 2:1,2.

 

            7.7. Su nombre Admirable, consejero, Príncipe de paz. Isa 9:6, Mat 1:23.

 

            7.8. Salvó a su pueblo de sus pecados. Sal 130:8, Mat 1:21.

 

7.9. Pueblo asentado en tinieblas vio gran Luz. Isa 9:1-2, Mat 4:16.

 

7.10. Él mismo llevó nuestras enfermedades. Isa 53:4; Mat 8:17.

 

            7.11. Es su siervo, escogido, en quien tiene complacencia. Isa 42:1, Mat 12:18.

 

            7.12. Sobre mi ropa echaron suerte.  Mat 27:35, Juan 19:24; Sal 22:18.

 

            7.13. Dijo que iba a padecer y resucitar al tercer día. Isa 53:5, Mar 8:31; Os 6:2. Resucita de los muertos. He 4:10.

 

            7.14. Profetizó Isaías ¿Quién ha creído en nuestro anuncio? Isa 53:1, Juan 12:38.

 

            7.15. Dijo tengo sed, como dicen las escrituras. Y le dieron a beber vinagre. Sal 69:21, Juan 19:28.

 

            7.16. No será quebrado ninguno de sus huesos. Sal 34:20, Ex 12:46, Juan 19:36.

 

            7.17. Sopló y recibieron al Espíritu Santo. Eze 36:24-25, Juan 20:22.

 

8. La Santidad.

Los evangelios nos indican, Jesús nació Santo, en su niñez, se encuentra ocupado en el templo en los negocios de su Padre. Fue carpintero. Nadie lo acusó de infracciones a la ley. En su Ministerio comienza haciendo toda justicia. Bautizándose con el bautismo de arrepentimiento. Resiste toda tentación del diablo. Actuó sin maldad y engaño en toda su obra en su ministerio. Isa 53:9. Y las escrituras afirman refiriéndose a el Hijo de Dios:

a. Santo y temible es su nombre. Sal 99:3; 111:9.

 

b. Será exaltado en Juicio y santificado con Justicia. Isa 5:16.

 

            c. Desnudo su Santo Brazo, ante los confines de la tierra. Isa 52:10.

 

            d. Llamado Santo de Israel, quien honró a Jehová. Isa 55:5.

 

            e. Hará notorio su Santo Nombre. Eze 39:7.

 

            f. Llamado Santo ser, Hijo de Dios. Luc 1:35.

 

            g. Llamado Santo de Dios. Marc 1:24

 

8.1. Ser Santo como Dios es Santo.

            a. El Apóstol Pedro nos dice: Como aquel que nos llamó es santo debemos ser santo en toda nuestra manera de vivir.  1 Ped 1:15-16.

 

            b. Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad. Ex 19:10; Jua 17:17.

 

            c. Dios nos santifica por completo. 1Tes 5:23.

 

 

d. Sigamos la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Heb 12:14.

 

 

8.2.  Santificación en el Antiguo Pacto.

            a. Con la sangre del cordero inmolado, rociada. Ex 29:21.

           

 

            b. En la fuente con agua, y el aceite de la unción. Ex 30:18-21, 26-31, Ex 40:9.

 

           

c.  Era necesario lavarse las manos y los pies, en la fuente para no morir. Los sacerdotes, que entraban en el altar a ministrar. Ex 30:21.

 

 

            d. Pidió no profanar su santo nombre. Para ser santificado en medio de los hijos de Israel. Porque Él es, él que los santifica. Lev 22:32.

 

 

            e. Su nombre fue profanado por su pueblo. Y él prometió santificar su gran nombre profanado. Ez 36:23.

 

 

            f. Era santificado con sangre todo.  Heb 9:22.

                       

           

            g. Sin derramar la sangre no había remisión de pecado. Lev 17:11; Heb 9:22.

 

 

8.3. Santificación en el Nuevo Pacto.                    

            a.  El cordero fue una representación en la escritura de Éxodo. En la escritura de los evangelios, Jesús es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

 

b. Jesús es el hijo de Dios, el Mesías prometido. Hizo la expiación, consumó la obra. Pago en su totalidad. Los pecados. Fue sometido a un padecimiento y derramó su sangre por los pecados. Siendo Santo. Jua 1:29, 36; 19:30. 

 

            c. El apóstol Pablo escribe a los hebreos. Por medio de la ofrenda de su cuerpo, somos santificados. Heb 10:10; 2:11; Isa 53:9.

 

            d. Mediante la fe en su obra, por medio del Espíritu Santo, que nos revela la verdad. 1 Ped 1:2; 1 Cor 6:11.

 

e. Mediante su gracia. Juan 17:17, 19.

 

 

8.4. Obedecer a la verdad.

a. Tengamos gratitud y obediencia por la Salvación. Fil 2:12.

 

            b.  Él es santo. Seamos santos en toda la manera de Vivir. 1 Ped 1:16.

 

            c. Obedeciendo en temor a Dios. Porque ya Él nos salvó.  2 Cor 7:1.

 

            d. Vestidos del nuevo hombre. Porque ya nos santifico. Efe 4:24.

 

9. Expiación.       

            Hemos venido comprendiendo la expiación hecha por Jesús. Y que fue anunciada. Y se profetizó por el profeta Isaías. Isa 53:10. Según Dios lo establece en Éxodo. Cuando los israelitas van a salir de Egipto, y también cuando se erige el Tabernáculo. Esta expiación, que se hizo como una representación. Después fue realizada por Jesús. Padeciendo y siendo condenado a muerte de crucifixión. Ex 12; Ex 30:10.

 

            En este sentido, tal cual el cordero, tenía que ser macho.  Así fue Jesús varón. Tenía que ser sin defecto. Como lo fue Jesús. Era inmolado, como fue Jesús azotado, lacerado. Y su sangre sería rociada, para que no vieran muerte los israelitas. Y tenían que comer la carne del cordero. Ex 12:1-14.

 

            Es así también, su sangre es para remisión de los pecados. Digiriendo su cuerpo y sangre, como se hace en la Cena del Señor. Mat 26:28.

 

Esta conmemoración de la Cena es para comprender esta expiación de Jesús, humana, por la humanidad. Su cuerpo y sangre fueron entregados en expiación por el pecado. Una vez y para siempre. Para redención y vida eterna. Rom 3:25.

 

En todo caso, la expiación realizada por Jesús. Fue hecha como se hacía en el Tabernáculo. Después que el pueblo de Israel salió de Egipto. El Tabernáculo, con toda su estructura y composición, representó a Jesús. Jesús es el Tabernáculo de Dios entre los hombres.

 

10. Sabiduría.

            En su sabiduría Dios planifica un sustituto. Para que tome el lugar del primer hombre Adán. Este fue Jesús su hijo. Encarnado. Así como Set es el sustituto de Abel, toma el lugar de Abel. Jesús tomó nuestro lugar. Siendo nuestro vicario. En el conocimiento de su obra vicaria. Isa 53:11.

 

10.1. La obra Vicaria.

            En su sabiduría. Dios realiza una expiación, planificada en la antigüedad a través de un cordero. Y la diestra de Dios, la realiza cuando viene a la tierra. Jesús fue el cordero de Dios entregado por los pecados en expiación. Actualmente la Expiación es llamada la Obra Vicaria. Vicario, se refiere al que muere en lugar de otros. Así igual Jesús realiza la expiación, ocupando el lugar que nos correspondía. En todo caso, de nosotros. Él tomó nuestro lugar.

 

En este sentido, la explicación de la Expiación, y la obra Vicaria. Es entregar la vida, para que otro sea favorecido de la vida. La obra vicaria de Jesucristo fue dada para salvar a las Almas. Fue el sacrificio y la pasión de Jesús. Ya que el cuerpo muere, pero el Alma queda viva y va Dios, de donde vino. Y Dios en su justicia la condena o la salva. La salva a través de la obra Vicaria de Jesucristo. Es necesario que el grano muera para que pueda nacer, ese es el ejemplo que nos dio Cristo. Tenemos que morir, para vivir para Cristo.

 

            Por obra vicaria se conoce, la realizada por Jesús, según la voluntad del Padre para salvar al hombre de sus pecados. Es la obra de salvación para el hombre. Esta obra salvadora, se origina antes de la fundación del mundo. Fue un plan de Dios, para hacer un pueblo santo para él. Para su alabanza y su gloria.

 

Ampliando mejor este tema, había un obstáculo que destruir, el cual es el ego de los seres creados. Ya que, por esta causa, la tercera parte del cielo fue destituida. Por abandonar su dignidad. Dios nos muestra su humildad, en contra del ego. Es decir: que ser digno, es ser humilde en aceptar la obra de Dios. Como la única que puede llevarnos a una relación ideal. Para relacionarse con el creador.

 

            La obra Vicaria, fue la que hizo Jesús. Para Justificar, Santificar y Redimir al hombre, a la humanidad. La obra vicaria tendría que ser con carne y sangre. Porque representa la vida. Gen 9: 4. Jesús vino, posee carne y sangre, para poder redimir en su sangre a la humanidad. Que muere por desobedecer a Dios. Gen 2:17.

 

En el conocimiento de la obra vicaria: Él le da vida, al que cree en su obra. Porque el ser humano está en la condición de la muerte. Estaba condicionada a obedecer a Dios. El primer hombre desobedeció y todos desobedecieron. Por ende, la muerte pasó a todos. El segundo hombre, Jesús obedeció en todo a Dios. Para dar vida. Cuando se estaba muerto en desobediencia. Efe 2:1.

 

Por eso se hizo necesaria una redención. En este mismo cuerpo que había desobedecido a Dios. Y la diestra de Dios, tomó forma de cuerpo humano. Para hacer la obra de redención. La Expiación. La obra vicaria. El significado de los sufrimientos y padecimientos, muerte y resurrección de Jesús. Es este mismo, que él tomó el lugar de nosotros.

 

10.2. Participó de cuerpo y sangre.

            Hemos visto anteriormente, la revelación que Dios hizo a Noé en el capítulo. 9:4-5 de Génesis y a Moisés en Lev 17:10-12, sobre la carne y la sangre. El Hijo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. En la humanidad de Cristo.

 

En capítulos anteriores, hemos venido hablando de este tema. Fue humano. Para poder vivir en nuestra carne, cuerpo o humanidad. Todos los padecimientos humanos. Y así, como humano, ser obediente a Dios para realizar la obra vicaria. Pues en su carne y sangre pagó a Dios, lo que los hombres debían a Dios Justo. Para poder justificarnos ante Dios. La carne y la sangre representaban la vida. Y Jesús fue entregado por nosotros. Por completo en carne, sangre y huesos.

 

            En este sentido Cristo vino a hacer un alma viviente, engendrada por el Espíritu de Dios. Es la misma esencia o sustancia de Dios. Pertenecía a la carne y sangre que él escogió del linaje de David.  Pero pertenece a la Divinidad porque es el único Hijo de Dios. Concebido por el Espíritu Santo. El Alma humana de Cristo. Procedía de la simiente humana. Pero el Alma humana de Cristo también era Divina. Jesús tenía mente y corazón humano. Pero también tenía mente y corazón Divina. Dios encarnado. Con cuerpo humano. Limitado a la humanidad.

 

            Lo antes mencionado, es lo que se conoce como unión hipostática. Jesús poseía cuerpo y sangre, que representa la vida humana. Siendo un alma viviente humana. Unida a la sustancia o esencia Divina de Dios. Por su Espíritu Santo. Pero se limitó a un cuerpo humano. Para hacer la obra vicaria planificada y por voluntad del Padre. Es decir; sus sufrimientos fueron humanos. Pero también fueron sufrimientos del Verbo Divino. Por la humanidad.

 

            Por consiguiente, Dios establece el orden de la ley de su palabra y de su Justicia. Y escoge a un pueblo, para que lo obedezca. Y sea un pueblo Santo para Dios. De donde descendería en la carne y nacería en su simiente, el que lo salvaría de su pecado. Porque la ley los preservaba en cuanto se viviera. Pero la muerte era inminente, siempre morirían.

 

Por ende, aun cumpliendo toda la ley, siempre se muere. Porque había una sentencia de muerte. Por eso era necesario revocar esta sentencia de muerte. Cumpliendo la voluntad de Dios. Y obedeciendo la orden de Dios. Un nuevo hombre. Y esto lo hizo su hijo, Jesús.

 

Por esta razón, escribe al apóstol a los colosenses. Anulando el acta de los decretos en contra de nosotros, que era contraria, la quitó de en medio y la clavó en la cruz. Pues se era maldito, por no cumplir la ley. Y muriendo en un madero. Jesús recibió la maldición, muriendo en un madero. Col 2:14, Deu 21:23; Gal 3:13. 

 

Por esta misma razón, un piadoso, como Simeón, pudo decir: despide a tu siervo en paz. Porque mis ojos vieron tu salvación. Es decir: él cumplió la ley, pero esperando en una promesa, que Dios le permitió ver. El Salvador. Porque Simeón esperaba la promesa dada a Israel. Luc 2:32.

 

            En este sentido, ahora los que estamos en Cristo hoy en día, obedecemos a Dios porque ya somos salvos. Es lo único que atestigua que somos salvos, que servimos a Dios obedeciendo su palabra y lo que él nos indica.

 

Dios hizo la expiación por el pecado, con su propio cuerpo y sangre. La justicia de Dios se rebeló desde el cielo en Jesús. Como una ofrenda agradable a Dios. El cordero pascual, entregado por Dios. Por la humanidad, para librarlos de la culpa, pena y sentencia, por desobedecerla.

                       

10.3. La obra fue planificada en la Unidad.          

            Es de suma importancia prestar mucha atención a la obra vicaria. Que tiene las siguientes especificaciones:

            a. Fue planificada en la eternidad en la Unidad.  Por el Padre, en su Hijo y su Espíritu. Desde antes de la fundación del mundo. Mat 13:35; Efe 1:4; Heb 4:3; 1 Ped 1:20.

 

            b. Lo anunció, lo manifestó, por los profetas en las escrituras. Isa 53.

 

            c. Escogió a un pueblo a Israel y a hombres para anunciar y mostrarle su plan, como sus testigos, tales como: Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Judá, Fares, Moisés, Aarón, Josué, Nohemí, Samuel, David, Natán, Daniel, Isaías, Zorobabel, Mardoqueo, Ester, Nehemías, Jeremías, entre otros.

 

            d. El anunció y la manifestación de su obra, la hizo por profetas, patriarcas, jueces, reyes, gobernadores y sacerdotes. Y su obra tuvo un costo demasiado alto.

 

10.4. La obra realizada en la Unidad.        

a. La realización de la obra en obediencia a Dios. Para Jesús costó más de lo que nos podemos imaginar: costó carne y sangre humana de Jesucristo en sacrificio. Toda su alma en sacrificio. Tuvo un costo Divino, despojarse de su gloria y venir en completa humildad.

 

b. Paralelamente al anuncio y manifestación de su brazo poderoso. Además de esto, el sufrimiento humano y Divino. El sufrimiento psíquico, viendo que la humanidad seguía en completa ignorancia, sin entender el mensaje. Pues lo dejan solo, lo niegan, lo traicionan. Lo cambian por un malhechor, lo escarnecen, lo escupen, le colocan una corona de espinos. Le dan vinagre por agua, le hieren el costado, las manos y pies, menean la cabeza ante él, y dicen a otros salvó y a él no.

 

            c. La obra de Dios, ya fue acabada, y Dios ya descanso de su obra. Nosotros solo tenemos que creerla y obedecer a este mandato. Solo por un profundo agradecimiento obedecemos, en la unidad de su Espíritu quien es nuestro consuelo.

 

            d. La obra vicaria la planificó Dios, Cristo y su Espíritu, y la realizó en obediencia el verbo. El hijo de Dios, su diestra. Por lo tanto, no se puede perder lo que Dios ya hizo. No podemos perder algo que Dios ya nos ha dado y nosotros ya lo hemos recibido. Al menos, nosotros despreciamos y desechamos su obra. Y en consecuencia la neguemos. No la creamos.

 

10.5. Anunciado en el Antiguo Testamento.

            a. Antes de que el mundo fuese. Isaías 43:13.

 

            b. Sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Miq 5:2c.

 

            c. Un hijo nos es dado. Isaías 9.6.

 

            d. Engendrado por Dios. Salmos 2:7.

 

            e. Pide adoración al introducirlo al mundo. De 32:43.

 

f. En dos días nos dará vida. El tercer día resucitará y viviremos delante de Él. Ose 6:2.

 

            g. Fue presentado en el Antiguo Testamento. En forma de una teofanía. Y es anunciado como el Ángel de Jehová. Y el Brazo Poderoso. Ge 22:11-12.

 

10.6. Confirmado en el Nuevo Testamento.

            a. Concebido por el Espíritu Santo. Lucas 1:31-35.

 

            b.  El verbo se hizo carne. Juan 1:1. Y vino, estuvo entre nosotros. Juan 1:11,14

 

            c. Era desde el principio. No el principio que conocemos, sino que Jesucristo era antes de todas las cosas. Y todas las cosas por él fueron hechas. Juan 1:1-3. b. 

 

            d. Recibe adoración al ser introducido al mundo. Heb 1:6; Mat 2:11; Luc 2:13-14.

 

            e. Es revelado a Juan en Apocalipsis como el verbo. Apoc 19:13.

 

            f. Todas las cosas por él fueron hechas y para él. Juan 1:3.

 

            g. Lo confirman los apóstoles. Col 1:16.

 

h. Confirmado por el mismo Jesús. Juan 17:3.

 

i. Enviado cuando vino el cumplimiento del tiempo. Gálatas 4:4.

 

 

j. Jesús hace una oración única, como Hijo de Dios. En Juan 17:5.

 

            k. Jesús sube al Padre a ser glorificado después de la resurrección y luego vuelve a dar instrucciones a sus discípulos. Juan 20:17,22.

 

10.7.  Los hechos sistemáticos del hijo de Dios.

            a. Los reyes conociendo el tiempo del cumplimiento de su venida le rindieron adoración. Mateo 2:2, Salmo 81:1.

 

            b. Se va a Egipto y es llamado de Egipto. Os 11:1, Mateo 2:13, 20-23.

           

c. En la presentación en el templo, se confirma su Deidad por Simeón y Ana, que eran personas justas y piadosas. Lucas 2:25-38.

 

            d. A los doce años afirma estar en los negocios de su Padre Lucas 2:49.

 

            e. Fue declarado en el bautizo, como Hijo de Dios en quien tiene complacencia. Por la voz de Dios desde el cielo. Lucas 3:22.

 

            f. Juan el bautista, da testimonio de que Jesús es el hijo de Dios. Juan 1:32-34.

 

g. Fue anunciado, visto, oído, palpado y contemplado. 1 Juan 1:1-3.

 

            h. Jesús confirma su Deidad. Yo y el Padre somos uno. Juan 10:30. Él y el Padre son de una misma naturaleza y esencia.

           

i. Jesús declaró su eternidad y en varias veces dijo Yo Soy.

           

j. Fue revelada a Pedro, según se lo declaró Jesús y se lo afirmó a los fariseos. Mateo 16:17; Luc 20:42.

 

            k. Se transfigura delante de tres de sus discípulos y nuevamente es escuchada una voz del cielo, confirmándose que era el Hijo de Dios. Y que a él oyeran. Mateo 17:5.

 

            l. Un discípulo de Jesús llamado Tomás, que no creía que Jesús había resucitado, le rinde adoración y le dice “¡Señor mío y Dios mío!” Juan 20:28. Y no dice la escritura, que Jesús lo haya corregido por decirle Dios.

 

            m. Varias veces en la Escritura Jesús recibe adoración. Mateo 14:33; Juan 9:38. Si Jesús no era Dios, Él les habría dicho a las personas que no le adoren. Pero no lo hizo. Porque Jesús es Dios.

 

            n. Declara su eternidad en su oración al Padre, antes que el mundo fuese. Jua 17:5.

 

            o. Juan afirma que Jesús había salido de Dios, y a Dios iba. Jua 13:3

           

p. Los apóstoles afirman su Deidad. Fil 2:6, Col 1:17, 2 Ped 1:3.

           

q. Afirman su manifestación en el cuerpo. 1Ti 3:16.

 

            r. Participó del cuerpo igual que la naturaleza humana. Heb 2:14.

 

            s. Un cuerpo para ser entregado en propiciación para el pecado. Hebreo 10:5.

 

            t. Pablo escribió a los romanos, según todas las evidencias para que entendieran que Jesús era Dios. Primero: Era del linaje de David según la carne. En cumplimento de la promesa dada en la escritura y por sus profetas. Rom 1:2-3. Segundo: Fue declarado hijo de Dios con poder, según el Espíritu de Santidad, en la resurrección entre los muertos. Rom 1:3; Oseas 6:2.

 

u. Es la propiciación por el pecado. 1 Juan 2:2. No conoció pecado, fue hecho pecador por nosotros y afirma el Apóstol que Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo mismo al mundo. 2 Cor 5:19.

           

v. Hay evidencias después de la ascensión de Jesús, de sus palabras cumplidas. A los 50 días después de resucitado, y a los 10 días de haber ascendido al cielo. Envía la promesa del Padre. Luc 24:49, He 1:4, 2:15-18.

           

w. En la muerte del primer mártir, se muestra su deidad.  He 7:55.

 

            x. Luego el apóstol Pablo tiene un encuentro con Jesús. Mucho tiempo después de su ascensión. He 9:5.

 

            y. La declaración del Padre al Hijo refiriéndose a él como Dios. Más del Hijo dice: Tu trono, oh, Dios, permanece por los siglos de los siglos, y la justicia es el centro de tu Reino. El Padre se refiere a Jesús como: Oh Dios. Heb 1:8.

 

            z. La muerte de muchos mártires y sus palabras antes de ser martirizados. Policarpo antes de entregar su vida al martirio de ser quemado vivo, dijo: “Señor Dios soberano, te doy gracias, porque me has tenido por digno de este momento, para que, junto a tus mártires, yo pueda tener parte en el cáliz de Cristo. Por ello te bendigo y te glorifico. Amén”. Dando un admirable reconocimiento a su Deidad. Hasta la actualidad hay testimonio, de que muchos mártires murieron y dieron gracias a Dios por participar en el Cáliz de Cristo.

                                     

11. Muerte y Resurrección.

            La muerte y resurrección de Jesucristo, fue el plan de Dios para salvar a la humanidad. Y para mostrar que hay vida más allá de la muerte. Dios lo estableció y hay que creer. Dios le dijo al primer hombre que no comiese del Árbol, para que no muriese. Y Jesús les dice: El que comiera de mi cuerpo y de mi sangre no morirá, sino que tendrá vida. Jua 6:54. Refiriéndose a discernir su expiación por el pecado. Ya que, en el antiguo pacto, debían comerse la carne del cordero sacrificado en expiación. Núm 18:9-10.

 

            Es consecuencia, aceptar lo que Dios establece, en su obra acabada en Jesucristo, es lo único que agrada a Dios.

 

Es la obra de Cristo lo único que salva.  El padecimiento, como cordero al matadero y la crucifixión de Jesús. Y después de morir a los tres días resucitar.  Creer en esta obra es lo único que nos proporciona el paso a la vida eterna.

 

Porque fue lo establecido por Dios. Ahora en nuestro caminar tenemos la ayuda del Espíritu de Dios. El Espíritu Santo y Jesús dijo: no nos dejaría solos.

 

En este sentido, el Espíritu Santo es dado, para ayudarnos a obedecer. Cualquier otra vía, o camino no es aprobado por Dios.

 

Dios le había anunciado que resucitaría. Jesús anunció que resucitaría. Y así sucedió. Jesús resucitó. Hubo muchos testigos, que lo vieron, lo oyeron y lo palparon, después de resucitar.  Jesús resucitó, y como él resucitó, nosotros resucitaremos también.

 

En este sentido el profeta Oseas nos dice: Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará. Ose 6:2. 

 

Después que resucitó, uno de sus discípulos llamado Tomás que era el más escéptico, después que vio sus manos y metió su mano en el costado dijo: Señor mío y Dios mío. Luego, Esteban, el primer mártir, vio los cielos abiertos y al Hijo del Hombre sentado a la Diestra de Dios. Y levantándose a recibirlo. He 7:55.

 

            La resurrección de Jesús cambio el panorama de todos los judíos y discípulos. Por su muerte, no esperaban que Jesús fuese Divino. Y se convencieron después de la resurrección de Jesús. De todo lo que él les dijo y lo que decía las Escrituras de él. Y su comportamiento cambió totalmente.       

 

De igual forma se cumplió la profecía de Ezequiel 37. Se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de muertos se levantaron. Mat 27:52. Muchos creyeron en él.

 

El Hombre más influyente de la historia humana, el único que todavía sigue haciendo milagros, cambiando vidas y salvando a la humanidad, se llama Jesucristo. El Hijo de Dios.

 

11.1. Pruebas legales de su resurrección.

            Las pruebas que contienen las Escrituras de su resurrección. Historia legal en la ciencia; son tan fidedignas que no queda la menor duda para creerlo.

 

Una de estas nos indica, que su cuerpo todavía no ha aparecido, si Arimatea rogó por su cuerpo a Pilatos, la búsqueda de su cuerpo posterior a su muerte no dio ningún resultado que apareciera. Otra es la muerte a la que se expusieron sus discípulos después de la resurrección, nunca habían aceptado tanto atropello por el imperio y por los religiosos.

 

            Por otro lado, primero encontramos a Pedro negando a Cristo, vituperando.  Y luego encontramos que hace defensa de su Apostolado. He 15:7. Jesús después de resucitar apareció a más de 500 personas. 1 Cor 15:6. También una aparición a un ciudadano Romano judío, llamado Saulo, en el camino a Damasco. Cambiando la historia de este ciudadano romano, y luego él ejerce la defensa del evangelio. He 9:5.

 

Es de suma importancia, conocer las evidencias legales, que sustentan la resurrección de Jesús. Ya que solo creemos lo que podemos ver, con nuestros ojos. La resurrección de Jesús probablemente resulta difícil de creer para muchos. Los mismos discípulos de Jesús al principio, no creyeron en su resurrección. Pero la prueba más fidedigna, es que la labor desempeñada por ellos, según la orden recibida del Señor, después de resucitado, ha permanecido a lo largo del tiempo.

 

Las evidencias legales, que sustentan la resurrección de Jesús. Contenidas en las Sagradas Escrituras, como el documento legal más confiable. Comienza cuando uno de sus discípulos, que era rico. Pide el cuerpo de Jesús a Pilato, para darle sepultura. Y Pilato se lo entrega. Jua 19:38.

 

En este sentido hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro. Mat 27:60, Mar 15:46. Mientras María Magdalena y María la madre de Jesús miraban dónde lo colocaban. Mar 15:47.

 

Después al siguiente día los principales sacerdotes y los fariseos, fueron ante Pilato. Diciéndole que se acordaron de que aquel engañador, refiriéndose a Jesús, había dicho que resucitaría al tercer día. Manda a que se asegure el sepulcro con guardia, hasta el tercer día, y luego vengan sus discípulos escondan el cuerpo y digan que resucitó. Pilatos les dio la guardia. Ellos fueron, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y colocaron la guardia. Mat 27: 63-66.

 

Con estos testigos y estos hechos, no se podía negar ninguna evidencia de la resurrección de Jesús. En lo siguiente:

11.1.1. Las Sagradas Escrituras.

a. Los profetas anuncian su resurrección, 700 años antes.  Oseas 6:2; Isa 26:19.

 

b. Jesús anuncia su resurrección. Mat 17:23. Mandan a cuidar el cuerpo. Mat 27:63-66. Jesús resucita al tercer día. Mat 28:1-7.

 

c. Reciben la promesa del Espíritu Santo. Hechos 2:1-4. Prometida en las escrituras. Eze 36:27; Isa 44:23; Joel 2:28. Y por Jesús antes de irse al cielo. Luc 24:49

 

11.1.2. La guardia romana.

a. Los fariseos, aseguraron el sepulcro sellando la piedra y colocando guardia. Mat 27:62-66.

 

b. Cuidaron el sepulcro, y se fueron después de resucitado Jesús. Mat 28:11-15.

 

c. Unos avisaron a los principales sacerdotes, siendo sobornados con mucho dinero para no hablar. Mat 28:11-15.

 

d. Por esta razón se divulgó este dicho, entre los judíos, que el cuerpo desaparece, porque los discípulos los robaron. Pero fue una difamación de la resurrección. Mat 28:15

 

11.1.3. El sello colocado en la gran piedra.

a. No se podía romper fácilmente y luego rodar la piedra. Mat 27:60, 66

 

b. Hubo un gran terremoto. Un ángel descendió del cielo, removió la piedra y se sentó sobre ella. Mat 28:2

 

c. Los guardias tuvieron miedo y temblaron, se quedaron como muertos, al ver el ángel. Mat 28:4

 

11.1.4. El sepulcro vacío. Luc 24:1-12

a. El ángel les dice a las mujeres: Jesús el que fue crucificado, no está aquí ha resucitado. Mat 28:6-7.

 

b. El ángel invita a las mujeres a que vean el sepulcro vacío, y le dice: que vayan a avisar a sus discípulos.

 

11.1.5. Las mujeres son testigos.

a. Tan sólo mujeres son testigos. Mat 28:1.          

 

b. Las mujeres salieron a dar la noticia a sus discípulos y Jesús sale al encuentro. Mat 28:9 d.

 

c. Ellas lo adoran y Jesús las envía a darle la noticia a sus hermanos. Para que vayan a Galilea a verlo. Mat 28:10 

 

d. Las mujeres en su tiempo no eran testigos. ¿Como entonces colocarla como testigo en un evento tan especial? ¡Solo porque es un evento real, para atestiguar!

 

11.1.6. Los discípulos de Jesús.

            a. Al recibir la noticia, Pedro fue al sepulcro corriendo y vio los lienzos solos. Luc 24:12.

 

b. Dos discípulos camino a Emaús, uno se llamaba Cleofás, hablan con Jesús después de resucitado. Jesús conversó con ellos. Comentan sobre el hecho real de la resurrección. Luc 24:18-24.

 

c. Y Jesús le abre el entendimiento para que comprendan todos los hechos ocurridos de él. Luc 24:27

 

d. Lo ven resucitado, hablan con él. Marc 16:14. Él les da instrucciones. Mat 28:16-20.

 

e. Jesús les dice hijitos, le pregunta si tienen de comer. Después de enviarlos a echar la red, y ellos sacar peces. Le prepara comida y los invita a comer. Jua 21:5-14.

 

f. Tomás toca sus heridas cicatrizadas. Jua 20:27.

 

g. Lo ven ascender al cielo. He 1:11.

 

11.1.7. El cuerpo de Jesús no fue buscado.

a. Si en verdad el cuerpo lo escondieron los discípulos. Como se explica que los discípulos no ejercieron ninguna acción, para buscar o que apareciera el cuerpo de Jesús. Ya que los ven resucitado.

 

b. Ven a Jesús más de 500 personas, después de resucitado. 1 Cor 15:6.

 

c. José de Arimatea y Nicodemo. A pesar de tener toda la posibilidad para hacerlo. No ejercen ninguna acción para investigar sobre el cuerpo de Jesús, si lo habían llevado los discípulos. Mat 27:57-61; Luc 24:34.

 

d. María su madre. Y sus hermanos. Permanecieron con los discípulos. Y al respecto sin ejercer ninguna acción de buscarlo.  He 1:14.

 

e. Los principales sacerdotes, para que el pueblo no se levantará contra ellos. Sobornaron a la guardia, para que se quedaran callados. Mat 28:12-15.

 

f. Los judíos persiguen, a los seguidores de Jesús dándole muerte y se olvidaron del cuerpo, callando al respecto. He 7:55-60.

 

g. El doctor y evangelista Lucas, diligentemente investiga los hechos del asunto y se los presenta al excelentísimo Teófilo.  Luc 1:3; 24:6.

 

11.1.8. Traspasaron su costado y sus manos.

a. Jesús enseña a Tomás su costado traspasado, evidencia de su muerte, y sus manos. Él confiesa Señor mío y Dios mío. Jua 20:27-28.

 

b. Las señales de las heridas en el cuerpo de Jesús. Jua 20:27-28.

 

c. La palabra de Jesús toca y ve, dirigida a Tomás. Soy un cuerpo y huesos. Luc 24:39,

 

d. Su cuerpo después de tres días completamente renovado, según sus testigos. He 2:32.

 

11.1.9. Aparece por 40 días.

a. Sus discípulos. Lo palparon, lo vieron, y oyeron.  1Jua 1:1.

 

b. Jesús le prepara de comer. Jua 21:12-13.

 

c. También les preguntó si tenían algo de comer y él comió, delante de ellos. Luc 24:41-48.

 

d. Lo ven también sus discípulos ascender al cielo después de resucitado. He 1:3, 9-11.

 

e. Santiago, el hermano de Jesús, escribe como testigo de su muerte y resurrección. San 5:6-7.

 

f. Aparece a más de 500 personas hermanos de la fe y Jacobo. 1 Cor 15:6-7.

 

g. Las mujeres, María la madre de Jesús, sus hermanos, se reúnen con los discípulos, en el aposento alto. Prueba de que lo vieron resucitado. He 1:13-14.

 

h. Le revela a Pablo él es Jesús a quien él persigue. Refiriéndose a sus seguidores. 1 Cor 15:8; He 9:5.

 

i. Le revela a Juan el Apocalipsis, en la isla de Patmos. Como el Todopoderoso. Apo 1:8-9.

 

11.1.10. Los mártires.

a. Esteba vio a Jesús a la diestra de Dios siendo martirizado. He 7:55.

 

b. Pablo y unos hombres daban muerte a los seguidores de Jesús. Escuchan la voz de Jesús, se le apareció en camino de Damasco. He 9:3-7. Quedó sin vista. Oraron para que la recibiera nuevamente la vista. He 9:17.

 

c. Los judíos persiguen, a los seguidores de Jesús dándole muerte. He 7:55-60.

 

d. El acta de los mártires del primer siglo. Las Actas proconsulares, declarando a Jesús como Señor.

 

e. Los Mártires en la primera época de la ascensión de Jesús. El primer mártir Esteban.

 

f. Palabras de los mártires, sus discípulos, en la persecución de la Iglesia y muerte de los apóstoles.

 

g. Policarpo dirige antes de su muerte una oración al Señor Jesús.

 

11.1.11. la profecía cumplida de Jesús.

a. La destrucción del templo y de Jerusalén, cumplida el año 70 DC. Luc 21:5-6.

 

b. El Muro de los Lamentos. Restos del templo destruido en el año 70.

 

11.1.12. La permanencia de la Iglesia. 

a. La evidencia más convincente de la resurrección de Jesús. Es el testimonio de Jesús mismo en las Escrituras por medio de su Iglesia. Las puertas del hades no prevalecerán contra ella. Mar 16:18. Permaneciendo a través del tiempo.

 

b. El testimonio sigue vigente. Personas son sanadas, liberadas, transformadas por el poder de su palabra. Y su gloria se manifiesta en todo lugar. Y aun las personas mueren en martirio por él, al predicar su palabra. He 5:15

 

12. Glorificación Eterna, Sempiterna.

            Jesús reinaba en Gloria con El Padre, él poseía Gloria Eterna a la Diestra del Yo Soy, Eterno Padre. Juan 17:5.

 

Cuando se cumplió el tiempo establecido por Dios. Para cumplir el plan de redención, que había determinado en la eternidad, en Unidad a su Diestra y su Espíritu Santo. Jesús vino a cumplir la voluntad de Dios. Como el brazo poderoso, el brazo ejecutor de su voluntad. Y tomó forma de Hombre, se hizo hombre por voluntad de Dios. Siendo engendrado por su Espíritu.

 

            Decimos que Jesús es Sempiterno, al ser Eterno en Gloria, y venir como humano. Pero siendo igual a Dios, para poder poner su vida y redimir al hombre. Para cumplir el plan de Dios. Y después de resucitar, volver a recibir su Gloria del Padre. Jesús dijo tengo poder para poner mi vida y volverla tomar. Ese mandamiento recibí del Padre. Juan 10:18

           

            La condición humana de Jesús se puede comprender, porque el hombre Dios lo hizo eterno. Ec 3:11. Pero muere, por causa de la desobediencia que traemos del primer hombre y la que nosotros mismos causamos.

 

Era necesario, que Jesús al venir a redimirnos, poseyera cuerpo y sangre, que es la vida. Y hacer la obra expiatoria en su cuerpo. Para que en este mismo cuerpo resucitar. Para darnos un cuerpo nuevo glorioso, después de haber sido glorificado por el Padre. Heb 2:14-17.

 

            En este sentido era necesario que Jesús viniera en un cuerpo de muerte, de la simiente humana, y en Espíritu de Vida; El Espíritu Santo de Dios. Para que en la condición Gloriosa. Después de resucitado de los muertos por su Espíritu Santo. Por el poder que le dio el Padre de colocar la vida y volverla a retomar, nos garantiza la nueva vida en él.

 

            Por esta razón nos deja su Espíritu. Para garantizar la redención hasta la posición adquirida que nos dará, qué es la vida Eterna, que perdimos.

 

Porque quien levantó a Jesús de los muertos es su Espíritu. He aquí la importancia de su Espíritu Santo. Ya que, él que no lo tiene, no es de él. Por lo tanto, nadie que no posea el Espíritu Santo, podrá poseer el cuerpo glorioso de Jesús.

 

            En este orden, Jesús al poseer cuerpo y sangre, que es su vida. El Alma y tener el Espíritu de Dios Santo, nos da a entender la importancia de la redención. El alto costo que pagó y se realizó para rescatarnos. Y quitar el imperio de la muerte que poseía el enemigo.

 

Porque el hombre obedeció al enemigo. A Jesús venir a obedecer a Dios. Paga la culpa del hombre por la cual contrajo muerte, liberando al hombre. Jesús, de esa muerte eterna.  Y del poder que ejerce la muerte por la desobediencia, sobre la vida del hombre.

 

            Por lo tanto, es de suma importancia, creer en esta obra vicaria de Jesús. Porque de otra manera, sufrirás una muerte y una condenación eterna que pesa sobre los humanos.

 

Por otro lado, de mucha importancia también, de esta forma ya mencionada, Jesús juzgó las tinieblas o enemigos. Por haber engañado al hombre y consigo a la humanidad. También a los ángeles que no guardaron su dignidad.

 

            En este sentido, Cristo fue capaz de obedecer en todo a Dios y hacer su voluntad. Cuando ni el diablo, ni los ángeles caídos, ni los hombres, ni su pueblo Israel, ni Judá, lo hicieron. Mucho menos le respetaron como Dios, ni obedecieron su palabra, ni a sus leyes, ni sus mandamientos y sus órdenes.

 

Por este motivo, los ángeles perdieron su dignidad y fueron encerrados en la oscuridad. Ju 1:6.

 

Y todos, los que no creyeron en su anuncio y manifestación. Han sumergido a su generación en la ignorancia y a su pueblo en la oscuridad. Y serán juzgados. Por no haber creído en el plan glorioso de Dios en Jesucristo. Su Ungido. El Mesías. El Hijo de Dios.

 

El enemigo, el diablo quedó juzgado. Cuando Cristo obedeció como hombre y como Dios. Se limitó a un hombre siendo como Dios. Esta es la obra gloriosa y admirable de Dios Santo, Justo y Eterno. Juan 16:9-11.

 

12.1. La venida en gloria de Jesús.

Según anunció Jesús, en concordancia con las escrituras. La Segunda venida en Cristo en gloria. Tendrá lugar, cuando los muertos en Cristo resuciten.  1Tes 4:16.

 

            Esta primera resurrección, sucederá antes del gobierno del anticristo. ¿Por qué? La iglesia no fue llamada a pasar por la tribulación, sino que fui invitada a las bodas del cordero. Porque la tribulación, es la prueba final del mundo. Por esto Pablo a los filipenses escribe: Nuestra ciudadanía está en los cielos, de allí también esperamos al Señor Jesús. Fil 3:20.

 

En este sentido se lo promete a sus discípulos. De acuerdo con las siguientes especificaciones:

a. Será visible y personal. He 1:11.

 

b. Serán librados de la ira de Dios. 1Tes 1:10.

 

            c. Así como se fue, vendrá. Fil 3:20.

 

d. Seremos transformados en Él. Fil 3:21.

 

            e. Esperamos al Señor. 1Tim 1:1; 4:10; 2Tim 1:10.

           

En este sentido, habrá un arrebatamiento. El arrebatamiento de la Iglesia es una acción de Dios, que solo afectará a los salvos en Cristo. Cuando Jesucristo regrese por los suyos. Y estaremos con el Señor para siempre. 1Tel 4:16-18. Estos aspectos incluyen lo siguiente:

            a. Los muertos siendo salvos, serán resucitados primero.

 

            b. Los que se encuentren vivos, serán transformados.

           

Este acontecimiento puede ocurrir en cualquier momento y será antes de la gran tribulación. Los muertos en Cristo resucitarán primero en cuerpo incorruptible y los que están en Cristo y aún viven serán transformados para recibir al Señor en las nubes. 1 Tes 4:16–17; 1 Cor 15:51-54.

 

Después del arrebatamiento. Se conformará el gobierno del anticristo. Y habrá una tribulación. Después de la tribulación vendrá el Hijo del Hombre, en las nubes con gran poder y gloria. Mat 24:30.

 

12.2. El Tribunal de Cristo. 

            Ante el tribunal de Cristo comparecerán los creyentes, no para ser condenados, sino para ser recompensados según la obra de cada uno. El tiempo del tribunal de Cristo. Sólo el padre lo sabe. El propósito del Tribunal de Cristo es recompensar a los creyentes.  Apo 22:12. Es en este tribunal, donde las acciones justas de los santos son la base de la recompensa. Apocalipsis 19:8, 1 Cor 4:5; 2 Timoteo 4:8.

 

 

 

 

Capítulo 4

 

IV. Cumplimiento de la profecía en la doctrina de Jesús.

La doctrina del Señor Jesús, como hijo de Dios, e hijo de hombre. Se fundamenta en la profecía dada a Isaías, escrita unos 700 años antes de venir. En el capítulo 53 del libro de Isaías. Y es un resumen de los acontecimientos cumplidos, escrito en los evangelios.

 

El cumplimiento profético en lo siguiente:

A.     Anunciado.

Dios había anunciado su venida. Y se había revelado a los hombres. A su pueblo Israel. Por eso le hace esta pregunta: ¿Quién ha creído en nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de Dios? Isa 53:1. El evangelista Juan escribió: Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él. Se cumple la palabra del profeta Isaías, cuando dijo: ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? Jua 12:37-38.

 

Esta profecía, nos indica Dios lo había anunciado:

1. Anunciado por Moisés.

1.1. El reposo de Dios.

En el libro de Génesis, escrito por Moisés, finalmente Dios termina su creación. Dice que reposo de su obra. Este reposo significa la obra de Dios en su hijo. Jesucristo. Fue acabada.

 

Dice el libro de Génesis. Reposo en el séptimo día, de toda la obra que hizo. Bendijo y santificó la obra que hizo en el día séptimo. Y reposó. Gen 2:2 b; 2:3 b.

 

Dios reposó de toda su obra. Según nos indica el libro de hebreos. Y nosotros debemos entrar en ese reposo. Creyendo en esta obra de Jesús, su hijo. Porque Dios bendijo la obra que hizo su hijo, Jesús y descanso. Heb 4:3-4 e. Esta profecía se cumple cuando Jesús dice: El Hijo del hombre es Señor del día de reposo. Cuando era acusado de la labor de Jesús, en el sábado. Mat 12:8.

 

1.2. La enemistad del hombre.

El eterno Dios omnipotente, colocó enemistad permanente entre los hijos de Dios y los hijos del diablo. Como se describe en el libro de Génesis, en el capítulo 3:15. Y fue cumplida en la venida de su hijo Jesús. 

 

El libro de Génesis describe que habría enemistad entre la serpiente y la mujer. Entre tu simiente y la simiente suya. Esta te herirá en la cabeza y tú el calcañar. Gen 3:15. En el libro de los Salmos se reafirma esta profecía. Y nos dice: Aún el hombre de mi paz, en quien yo confiaba. El que comía de mi pan. Alzó contra mí el calcañar.  Salmos Sal 41:9. Esta profecía se cumple cuando: Judas Iscariote, según nos habla el evangelista Juan. Fue el que levantó su calcañar contra Jesús. Jesús mismo confirma el cumplimiento de esta profecía. Cuando dijo: El que come pan conmigo, levantó su calcañar. Y fue Judas Iscariote, quien entregó a Jesús al Sanedrín. Jua 13:18

           

1.3. La muerte de uno por todos.

En el libro de Génesis, se refiere a Lamec descendiente de Caín. Este profiere una palabra profética diciendo: Un varón maten por mi herida. Y un joven por mi golpe. Gen 4:23.

 

Cumpliéndose en Jesús esta palabra profética.  Y se escribe en el evangelio de Juan.

 

La palabra profética del sumo sacerdote Caifás, confirmando la escritura. Que Jesús moriría por toda la nación. Cuando dijo: Conviene que muera un hombre, y no que perezca toda la nación. Jua 11:50-51.

 

1.4. La demanda de sangre por el hombre.

Moisés escribe en el libro de Génesis, lo que Dios le dijo a Caín cuando mató a Abel. Cuando le dijo: La voz de la sangre de Abel clama a mí, desde la tierra. Gen 4:10.

 

Para Jesús cobró importancia, en su venida a la tierra, cobrar la sangre de Abel y Zacarías el profeta, de la generación en la cual estuvo presente. Según nos indica Mateo. Profecía que se cumplió en el año 70.  Mat 23:35. En el año 70 el general Tito, hijo del emperador Vespasiano y futuro emperador. Logró finalmente entrar en Jerusalén. Y las tropas se ensañaron contra la ciudad, siendo saqueada e incendiada. Y el símbolo religioso de los judíos, el Templo de Jerusalén, fue reducido a escombros.

 

En este mismo orden, en el mismo libro de Génesis, Dios le demanda a la generación de Noé. La sangre que es la vida. Escribiendo Moisés así: Porque ciertamente demandaré la sangre de las vidas. De la mano de todo animal la demandaré. Y de la mano del hombre. De la mano del varón, del hombre, demandaré la vida de su hermano. Y sigue diciendo: El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada. Porque a imagen de Dios está hecho el hombre. Gen 9:5-6.

 

En este mismo contexto, Moisés escribe en el libro de Levítico. Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo se la he dado. Para hacer expiación sobre el altar. Por vuestras almas. Y la misma sangre hará expiación de la persona. Lev 17:11. El salmista escribe al respecto. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos. No se olvidó del clamor de los afligidos. Sal 9:12.

 

En cumplimiento a esta profecía. Cuando Jesús le refirió a su discípulo su nuevo pacto, les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.  Mar 14:24. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos y de todos. Y envió a su hijo en rescate por todos. Sal 9:12.

 

1.5.  En su gracia Dios salva a Noé y a su familia.

En cuanto a Noé, halló gracia ante los ojos de Dios en su generación. Dijo Dios a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca. Porque te he visto justo delante de mí, en esta generación. Y lo salvó a él. Y a su familia. Gen 7:1. 

 

            En este sentido, la gracia de Dios ha estado siempre presente para el ser humano.

 

1.5.1. Noé bendice a Sem y a Jafet.

Por su parte, el eterno hijo de Dios refirió que su venida en gloria será como en los días de Noé. Ya que, en los días de Noé, nadie le hacía caso a la palabra de Dios. Y no hicieron caso a Noé. Cada uno buscaba su camino. Profecía que no tarda en cumplirse.

 

En este aspecto, hubo una profecía que se cumplió, en la venida del Eterno hijo de Dios. Cuando Noé bendice a sus hijos. Noé bendice a sus hijos y dijo: Bendito por Elohim, mi Dios sea Sem. Y sea Cam, padre de Canaán su siervo. Gen 9:26. Dios engrandece a Jafet, y habite en las tiendas de Sem. Y sea Cam, padre de Canaán su siervo. Gen 9:27.

 

Esta profecía tiene tres referencias en su cumplimiento. Se han cumplido dos, y una tercera por cumplirse pronto.  La primera es cuando Dios le cumple la promesa a Abraham. Y Sem habita en los territorios de Canaán, hijo de Cam. Y Jafet se engrandeció más que Sem. Es decir; los sirios, anteriormente llamados asirios. Cuando Sem habitaba en Canaán. Población de uno de los hijos de Cam.

 

En este orden, el segundo cumplimiento de la profecía sucede a la llegada de Jesús el Mesías. Cuando el imperio Romano dominó el mundo. Empezando por Grecia, luego Siria y después Egipto. De los descendientes de Jafet. Jerusalén a quien Dios le había entregado a los descendientes de Sem el gobierno. Había sido conquistada por Pompeyo Jerusalén. Pasando luego Roma con la conquista a gobernar y habitar en Jerusalén. Y todos los pueblos le servían a Roma descendiente de Jafet y entre estos servidores los descendientes de Cam. 

 

La tercera parte de la profecía se cumplirá, cuando venga el Mesías en su gloria. Y se levanta otra vez el imperio, esta vez en Europa, contra los otros pueblos, y dominarán a Jerusalén. Y los otros pueblos le servirán. Esto se cumplirá. Ya Israel es Nación desde 1948.  Ubicada en la ONU. Ya tienen participación como Nación. Cuando se levanten los pueblos para conquistarla. Allí comenzará el cumplimiento. Cuando se acerque su venida en gloria. La del hijo de Dios. 

 

1.6. Melquisedec, sacerdote para siempre.

Esta profecía se cumple en Jesús. Puesto que Jesús fue hecho sacerdote, según el orden de Melquisedec, como nos explica el libro de Hebreos. De los relatos narrados del libro de Génesis y de los Salmos.

a. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino. Gen 14:18; Sal 76:2, 110:4; Heb 5:6-10, 6:20, 7:10-21.

 

b. Y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra. Gen 14:19. 

 

c. Y bendito seas Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y Abram le dio los diezmos de todo. Gen 14:20.

 

1.7. Promesa a Abraham. 

Dios le da una promesa a Abraham, haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que, si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. Gen 13:16.

 

En este sentido en el libro de los hechos, se hace un recuento por el evangelista Lucas. Narrando los eventos sucedidos.  Esto sucede cuando Esteban, hace una oratoria de todos estos hechos narrados en toda la escritura. He 7:17-53.             

1.7.1. Abraham, cree a Dios. 

Abraham le crea a Dios en lo que él le especifica. Y en la justicia de Dios. De lo que él haría. Abraham fue justificado.  Confirmado en el libro de los Jueces y después en los Romanos. Respecto a lo siguiente:

a. Y le dijo: Yo soy, que te saqué de Ur de los caldeos. Para darte a heredar esta tierra. Y Dios cumplió su promesa, sin faltar una de ellas. Gen 15:7, Jos 24:3-8.

 

b. Creyó a Dios, y le fue contado por justicia.  La fe de Abraham en creer en la promesa de Dios. Gen 15:6. Referido en el libro de Romanos 4:22.

           

1.7.2. Bendición a Abraham por ofrecer a su hijo.

Dios bendice a Abraham, al creer en sus promesas. También lo bendice, cuando él procede a entregarle en sacrificio, a su único hijo. Así como Dios nos entregó su único hijo. En sacrificio Expiatorio.  Al respecto le dice:

a. Es cierto que te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia. Como las estrellas del cielo. Y como la arena de la orilla del mar. Y tú descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. Gen 22:17. Tal como Abrahán ofreció a su hijo. Dios ofreció a su hijo.  De esta forma objetiva, Dios le anunció y manifestó a Abraham su voluntad en el futuro. Porque Dios la cumplió desprendiéndose de su diestra. Para realizar la expiación por el pecado. Jua 3:16.

 

1.7.3. Bendición por creer Abraham a Dios.

a. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra. Por cuanto obedeciste a mi voz. Gen 22:18; He 3:25. En esta bendición de Abraham fueron bendecidos todos los pueblos, naciones y países, que creen en Jesús. Porque dijo: a tu simiente. El cual es Jesús.  El Hijo de Dios. Gal 3:16.

 

1.7.4. Isaac bendecido, con Abraham.

a. Dios le dice a Isaac igual como le dijo a Abraham: Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras. Y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente. Esta profecía tiene doble referencia. Una se cumplió cuando Dios entregó a los descendientes de Abraham la tierra prometida de Canaán. Gen 26:4; Jos 24:13.

 

            b. Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Gen 26:5; Sal 105:42-45; Jua 8:39. La segunda es que serán bendita en tu simiente le dice Dios a Isaac. Igualmente se refiere a la iglesia que surge de la simiente del Mesías. En todos los que creen en el Hijo de Dios. Gal 3:16.

 

1.7.5. Jacob el elegido.

La elección de Jacob está en el hecho de creerle a Dios, en sus promesas, y en la bendición de su Padre Isaac. Jacob, fue llamado Israel, por Dios. Quien le indica que ha tenido un altercado con él, pidiendo él, lo bendiga.

 

 

En este sentido era de mucha importancia recibir la bendición de sus padres. Jacob es el padre de las 12 tribus de Israel, a quienes Dios elige para que le fuera pueblo. Y fue constituida en la conquista a Canaán. Quien fue subyugada por Israel. Luego de todas las doce tribus escoge a Judá para que de su linaje naciese el Mesías. Quien los liberaría de sus pecados.

 

 

En efecto, el Mesías en su linaje procede de la tribu de Judá. Procedente del linaje del rey David. Como ya hemos mencionado. Su reino será eternamente y para siempre. Y la historia de Jacob se resume en los siguientes pasajes:

a. Y Jehová le contestó a la madre de Jacob: Hay en tu seno dos naciones, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. Representando Jacob a él pueblo de Israel y los demás pueblos a Esaú. Gen 25:23; Ro 9:10-33.

 

 

b. Esta es la bendición que su padre Isaac, le dijo a Jacob: Los pueblos, y naciones te sirvan y se inclinen a ti. Sé señor de tus hermanos, y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan. Bendición que perduró en el tiempo, en toda la historia del pueblo de Israel. Gen 27:29.

 

c. También le dijo Dios a Jacob: Yo soy Dios Omnipotente; crece y multiplícate. Una nación, conjunto de naciones, procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. Entre ellos el rey David. Y el Rey de reyes. El Señor Jesús. Gen 35:10-11.

 

d. En otro momento le habla Dios a Jacob diciéndole: Yo soy Dios. Que te aparecí en Betel, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra. Y vuélvete a la tierra donde naciste. Gen 28:20-22; 31:13. Esta tierra donde lo envía Dios. Es la tierra que posteriormente fue entregada al pueblo de Israel, descendientes de Jacob. En la tierra de los hijos de Canaán. Fue repartida entre todas las tribus de Israel.

 

En este aspecto, donde se encontraba anteriormente Jebús en Canaán, tierra de los jebuseos. Que fue llamada Jerusalén. Y fue entregada a la tribu de Judá. Pero estos no echaron al jebuseo, y convivieron con ellos.  Josué 15:63.

 

e. Por otro lado, cuando Jacob se marchó con su familia de la casa de Labán y este lo perseguía, por causa de no haberse despedido de sus hijas. Pero luego hizo paz con él. Jacob inmoló víctimas en el monte. Representando a esta víctima. La expiación futura de nuestro Señor. Y luego Jacob llamó a sus hermanos a comer pan; comieron pan. Y durmieron aquella noche en el monte de Galaad. Al igual que Jesús, después de mostrarles a sus discípulos las señales del nuevo pacto, se fue al monte de los olivos. Gen 31:54; Mat 26:30.

 

1.7.6. Bendición de Jacob a los hijos de José.

a. La bendición de Jacob a los hijos de José antes de morir, fue: El Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes. Sea perpetuado en ellos mi nombre. El nombre de mis padres, Abraham e Isaac, se multipliquen en gran manera en medio de la tierra. Y así fue la generación de José, fue grande sobre la tierra.  Gen 48:16.

 

1.7.7. Bendición de Israel a Judá. 

La bendición de Jacob a su hijo Judá antes de morir, fue esta:

a.  Judá, obtendrás la victoria sobre tus enemigos. Te alabarán tus hermanos y los hijos de tu padre se inclinarán ante ti. Esta bendición profética evoca el gobierno de su hijo Jesús. Gen 49:8.

 

b. Cachorro de león es Judá, cuando encuentras tu sustento, hijo mío. Descansas como león, así como león viejo y temible, ¿quién te molestará? Esta bendición, es una profecía, que inspira la feroz defensa del pueblo de Judá, contra los otros pueblos. Gen 49:9.

 

c. No será quitado el gobierno de Judá, ni el legislador de entre sus caminos, hasta que venga el Salvador. Y a él se congregaron los pueblos. Así sucedió, cuando llego la salvación a los judíos hace 2023 años, más la actualidad. Esto sucede, porque ante él se congregan los pueblos. He 11.26. Y sucederá en su gobierno del Milenio. Gen 49:10.

 

d. Atando al árbol su pollino, en su tronco el hijo de su asna. Lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su manto. Esta bendición en la profecía fue cumplida cuando Jesús, envía a buscar un pollino para entrar a Jerusalén. Y refleja la muerte en sacrificio de Jesús. En comparación a José que se creía había muerto, pero estaba vivo. Jesús muere y vive. Y con su sangre redime a su pueblo. Y esta humanidad que cree en él. Gen 37:31; 49:11; Mar 11:2.

 

e. Sus ojos, rojos del vino, y sus dientes blancos de la leche. Es de notar, en esta palabra profética; que se anunció su humanidad glorificada. Esta es la bendición profética de inspiración Divina de Jacob a su hijo Judá. Y que luego es revelado a Juan en el apocalipsis, cuando escribe detalles de su cuerpo glorificado. El Todopoderoso, hijo de Dios. Gen 49:12. Apo 1:14-16.

           

Toda esta bendición de Jacob dada a su hijo Judá, fue cumplida en el hijo de Dios. Jesús el Mesías, Jesucristo. Descendiente del rey David, de la tribu de Judá. El rey de Israel. El rey de los judíos. El Rey de reyes y Señor de señores. La raíz de Isaí, el renuevo justo, de la descendencia del rey David. Jesucristo el todopoderoso. Jer 23:5; Rom 1:3; 15:12; Mat 2:2; Apo 19:16.

 

1.8. Judá, hijo de Jacob, fiador por Israel.

Cuando Judá vio que su hermano José, decidió dejar a Simeón hasta que no trajera a su hermano Benjamín. Su padre Jacob, no quería dejar ir a Benjamín. Judá se da como fiador de su hermano ante su padre, para que lo dejase ir, diciéndole:

a. Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, frente de ti.  Seré para ti el culpable para siempre. Gen 43:9.

 

b. Como tú siervo salió por fiador del joven a mi padre, diciéndole: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable para siempre ante mi padre. Gen 44:32; Heb 7:22.

 

Así como Judá salió fiador de sus hermanos, ante José. Quienes fueron una nación grande en la época de los reyes. Los descendientes de Efraín hijo de José. Así Jesús descendiente de Judá, fue el que puso la vida por sus hermanos los israelitas. Y es una nación grande, compuesta por toda su iglesia.

 

1.9. Hechos a su imagen.

Estas palabras proféticas dadas, se han cumplido todas. En Jesucristo, el hijo de Dios. Dios ha llamado a muchos pueblos al conocimiento de su verdad. Y Dios hizo crecer como pueblo a Israel. Para manifestar al mundo sus propósitos eternos. De escoger a un pueblo para él. Y ahora está constituido como Nación desde 1948. Pero este pueblo ahora está constituido en su hijo Jesucristo. Aunque pertenezca a la nación de Israel o pueblo judío. Es decir; que el pueblo escogido de Dios ahora es en su hijo Jesucristo. Para pertenecer a su pueblo, debes creer en su hijo. 

 

En este contexto las bendiciones de Abraham y de Jacob, a sus hijos, se han cumplido proféticamente en Jesucristo. Descritas en los evangelios. En las cartas apostólicas. Y el Apocalipsis. Y son temas centrales en el anuncio del mensaje de salvación, que anuncia la iglesia del hijo de Dios. Jesucristo. En todas partes del mundo. La cual comenzó en el aposento alto con sus apóstoles. Mar 14:15; He 1:13.

 

            La creación que hizo Dios, como creador, no es una teoría. Donde está involucrada la divinidad en Unidad. Es decir: El Padre creador, la Palabra y su Espíritu. En el principio. Y tiene su fundamento; en su palabra divinamente escrita, por su siervo Moisés.

 

A Moisés, fue a quien Dios le describe toda la creación. Desde Adán. Y el doctor Lucas en los evangelios presenta como hijo de Dios, en un principio a Adán.  Y de quien surge toda la creación de Dios hasta Jesús. Moisés a quien Dios envió a escribir, para memoria. Quien recibió de manos de Dios, las tablas escritas de la ley con el dedo de Dios. Y a quien, desde un comienzo de las escrituras, gozo de respeto. Quien vio cara a cara a Dios. Al igual que Jacob. Gen 32:30; Ex 33:11.

 

En este sentido, Moisés refiere en sus escritos. Que Dios mismo índica que hablaba con él, cara a cara, y no por figura.  Núm 12:8.

 

Por esta razón, se reafirma que Dios nos creó, a su imagen y semejanza. Y no podemos hacer figuras de Dios. Y Jesús, su hijo, vino a dar a conocer, a Dios. Y Jesús, alguien real, no una figura, es la única persona, a quien nos debemos comparar e imitar. Y Dios desde un principio, nos ha mostrado que su imagen es la que debemos adquirir.

 

En esta razón, Jesús es la imagen y la sustancia de Dios, es su Hijo. Quien dejó claro que es la representación de Dios, en la tierra. Y que él y él padre son uno. Y al debemos imitar. Para ser una nueva creación para Dios. En su hijo. Creados ahora a la imagen eterna de su hijo, Jesús.  Siendo por él y para él. Rom 11:36. Porque ese es su propósito eterno. Que seamos a su imagen Eterna.

 

2. Jesús en la profecía de Isaías 53.

            Las profecías de Jesús el hijo de Dios, escritas en las Sagradas Escrituras, en cuanto a su venida acá en la tierra, todas se cumplieron. Así como la profecía de Isaías 53. Faltan cumplirse las profecías descritas en su venida en gloria. Su gobierno Milenial en la tierra.  Los juicios, y el reino de los cielos.

 

2.1. La obra del hijo de Dios anunciada.

            En tal aspecto todo el anuncio dado del hijo de Dios fue cumplido. Y los evangelios recogen todo este cumplimiento. Y la profecía de Isaías 53:1, comienza diciendo ¿quién ha creído en nuestro anunció? Esta profecía de Isaías 53 se resume en lo siguiente:

2.1.1. El plan fue anunciado. 53:1.

 

2.1.2. Su mensaje, y los mensajeros lo entregaron. 53:1; Jua 12:28.

 

2.1.3. Su renuevo salió a la luz. 53:2; Mat 2:23; Rom 15:12

 

2.1.4. A pesar de su desprecio hacia su persona. Isa 53:3; Mar 8:31.

 

2.1.5. Su justicia se hizo. Isa 53:11; Jua 19:28-29.

 

2.1.6. Él cargó con toda la culpa, pena y sentencia.  Isa 53:4-6; Luc 23:34.

 

2.1.7. Sufrió y padeció igual que todos. Isa 53:7; Mat 26:67.

 

2.1.8. Pero siendo inocente de todo. Isa 53:9; Jua 18:23.

 

2.1.9. A pesar de esto, el juicio de Dios pasó por él. Isa 53:8; Mat 27:13.

 

2.1.10. De igual forma sufrió la muerte, pero lo sepultaron con honores de gloria. Isa 53:10; Jua 19:38-42.

 

2.1.11. Esta muerte fue pagada a Dios, Justo. Isa 53:10; Luc 23:45-46.

 

2.1.12. Porque Dios hizo justicia, y justificó en su conocimiento a muchos. Isa 53:11; Jua 16:10.

 

2.1.13. Luego resucitó de la muerte, y recibió su gloria, como en el principio, siendo glorificado y exaltado. Isa 53:12; He 4:10.

 

2.1.14. Esta obra de redención restaura la imagen de Dios en el hombre y en la mujer. Jesús es la imagen de Dios. 2 Cor 4:4; Rom 8:29.

 

2.2. La Diestra de Dios revelada.

La profecía sigue con otra pregunta en Isaías 53. Isa 53:1 b ¿Y sobre quién se ha revelado el brazo de Jehová? Esta pregunta se refiere a cuando ellos habían sentido, oído, palpado y visto con sus propios ojos, la manifestación de su brazo. Había sido muchas veces, y de muchas maneras. Sal 98:1; 80:17; 89:13.

 

El profeta Isaías les dice: ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?  ¿Cómo se había manifestado? Él se ha revelado como el brazo de Jehová. Su diestra. El que ejecutaba su voluntad. ¿Y a quien se había manifestado? Por supuesto a su pueblo. Y todos fueron testigos de la manifestación de su brazo poderoso. Para nadie es oculto y todo estudioso de las Escritura, de los judíos. Sabe que él brazo poderoso, era el que ejecutaba la voluntad de Dios, como ya se ha mencionado.

 

En este sentido, su brazo poderoso fue manifestado, a su pueblo Israel y a Judá. ¿Cuándo? Cuando sacó al pueblo de Israel de Egipto. Él los guía para poseer la tierra prometida. Esparciendo a sus enemigos, con su brazo. Con su voluntad o brazo, conquistó los reinos y entregó al Rey David su dominio. Pero también se volvió contrario. Porque no cumplieron, ni obedecieron su palabra, sus leyes, ni sus mandamientos.

 

A pesar de las escrituras unas 100 veces, recoger muchas evidencias y repetir constantemente que con su brazo Dios los libró. Ellos hicieron caso omiso. El salmista lo afirma diciendo: No se apoderaron de la tierra por espada, ni su brazo los libró. Sino tu diestra, y tu brazo. Y la luz de tu rostro. Porque te complaciste en ellos. Sal 44:3

 

2.3. La Diestra de Dios en el principio.

En esta razón, su brazo fue manifestado. En el principio, creó un pueblo para su hijo. Él estaba desde el principio, nos dice el evangelista Juan. Y todas las cosas fueron hechas por él. Y sin él, no hubiese existido nada. Jua 1:3.

 

En este aspecto, refiriéndose a su diestra. A Jesús como creador. Y el apóstol Pablo lo afirma en la escritura, en la carta a los romanos. Porque de él. Y por él. Y para él, son todas las cosas. Rom 11:36

 

            La diestra de Dios, su brazo ejecutor, como se llamó en el Pentateuco, en los profetas y en los Salmos. Era el ejecutor de su voluntad. Y su diestra vino tal cual decía las profecías. Y salvó a su pueblo de sus pecados.

 

            Y se cumplió, su diestra se desprendió de su gloria. Vino y habitó entre los hombres. Y luego partió y ascendió a los cielos, donde está sentado a la diestra de Dios.

 

En este sentido el salmista dice: Cantad a Jehová cántico nuevo. Porque ha hecho maravillas. Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo. Sal 98:1.

 

Él está sentado a la diestra de Dios. Después de haber ejecutado su obra de salvación a su creación. Subió al cielo, y está a su diestra.  1 Ped 3:22.

 

3. Los testigos del anuncio profético. 

Tal como se anuncia a un Rey. Así fue anunciado el Rey de reyes y Señor de Señores. Fue anunciado que él vendría. A través de sus testigos se anunció su venida a este mundo.

 

Estos testigos de este anuncio, escrito y dado personalmente son los siguientes: En primer lugar, el pueblo de Israel y los judíos son el testigo principal. Pues han permanecido a través del tiempo. El segundo testigo del anuncio, son las Santas Escrituras. En cuyos escritos están descritos todos los eventos, lugares y personajes de este anuncio. Que han permanecido en el tiempo. El tercer testigo son los reyes de la tierra a donde su pueblo Israel anduvo. Quienes se encuentran debidamente descritos en la historia.

 

Seguidamente, en el cuarto lugar tenemos, los sitios donde sucedieron los hechos. Uno de los sitios es Jerusalén. Donde se trasladan miles de gentes por sus zonas turísticas en la actualidad. El quinto testigo, es la historia al recopilar y publicar de forma escrita todos estos eventos. El sexto testigo son los hallazgos arqueológicos. Encontrándose en sus excavaciones monedas, insignias, objetos de la época entre otros. Y en séptimo lugar la ciencia, actualmente verificando la veracidad de todos estos hechos de las escrituras.

 

Entre los personajes principales se encuentran los patriarcas, sacerdotes, jueces, reyes, gobernadores y hombres de Dios. Los personajes que entran en escena en esta verdadera historia. Está todo el pueblo de Israel, y todos los reyes vecinos de la época en la que sucedieron los hechos. Y todo el pueblo que vio estos hechos veraces.

 

Por ejemplo, tal es el caso de Faraón y la palabra de Dios en las escrituras. Le dice Dios a Faraón, cuando le envió las plagas en Egipto. Que lo había puesto para mostrar al Faraón su poder, y para que su nombre sea anunciado en toda la tierra. Ex 9:16. De igual forma le dice: a Nabucodonosor rey de Babilonia rey de reyes. Eze 26.7; Da 2:37. Y a Ciro rey de Persia, su ungido, su pastor. Isa 44:48; 45:1.

 

4. El anuncio debió ser creído.

En un primer momento fue anunciado. La historia lo confirma. Las escrituras como una revelación especial, detalla en todas sus páginas lo anunciado y cumplido. Pero qué sucedió con el anuncio. Con el anuncio que Dios hizo. No lo creyeron.

 

Por esta razón se escribe esta profecía de Isaías 53, para llamarles la atención. Realizada en primera persona. Y comienza por una pregunta muy directa de suma importancia, de esta forma: Isa 53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? Dios mismo le pregunta quién ha creído. Es cierto que el pueblo judío se atribuye esta escritura a ellos. Pero ¿qué anunció hicieron ellos? Quien hizo el anuncio fue el Gran Yo Soy.

 

En este aspecto, toda la escritura es clara a su anuncio. Anuncio dado desde la creación de Adán, sobre la enemistad en su simiente. Desde los comienzos vemos la enemistad de los que creen en Dios y los que no le creen.

 

A Abraham se le anunció que su bendición, era en su hijo Isaac. Exponiendo al hijo de Abraham, como prueba al sacrificio. Después todos se atribuían la paternidad de Abraham. ¿Pero le creyeron a Abraham? sólo la descendencia de Judá.  Y con esta referencia, el libro de Nehemías menciona a la generación de Fares, descendientes de Judá. Una información muy valiosa en el tiempo, y para la época en la cual estaban viviendo. Después de la salida del exilio, hace unos cuantos años, después de la reconstrucción del templo en Jerusalén.

 

Para poder comprender mejor lo antes dicho es necesario leer a los profetas, las crónicas y los reyes. Por otro lado, le invitamos a leer la genealogía de Jesús. Puesto que en ello se recoge toda la información necesaria. En este libro solo hablamos del fundamento.

 

¿Por qué el anuncio puede considerarse importante proféticamente? Porque sustenta las otras doctrinas de las Escrituras. Porque es un fundamento.  El Señor Jesús fue anunciado. Y toda la palabra que se escribió de él, fue cumplida a cabalidad. Esta palabra anunciada, sirvió de base. Para escribir el Nuevo Testamento. Testamento que niegan los Israelitas y judíos. Y el libro de los Hechos de los apóstoles, confirma que Dios cumplió lo anunciado por boca de sus profetas. He 3:20.

 

B. Eternidad.

El Eterno Dios vendría. Isa 52:6. Sería en su venida el Nazareno o un Renuevo. Es un renuevo, como raíz en tierra seca. Sin apariencia. Ni hermosura. Sin atractivo para desear. Isa 53:2. Se cumple esta profecía. Porque Jesús habitó en Nazaret, una ciudad de Galilea. Y Nazareno significa Renuevo. Como había poetizado también Jeremías. Jer 23:5; Mat 2:23.

 

1. Proclamó su venida.

En la escritura del profeta Isaías, se anuncia claramente que vendrá. Y la introducción de la profecía, se encuentra en el capítulo 52, verso 6, del libro de Isaías. En el escrito que dice. Yo mismo que hablo, estaré presente.

 

En este sentido, solo Dios Eterno, puede afirmar esta escritura. Y estuvo presente. Y todo este capítulo 52, habla del júbilo que habría tras cumplirse la profecía de Isaías 53.

 

Por lo antes mencionado. El Eterno hijo de Dios se hizo presente en Jerusalén. Y vieron su gloria, como el único hijo del Padre. Escribió el evangelista Juan.  Juan 1:14. Su Eternidad quedó explicada en la resurrección de los muertos.  Porque el único que tiene vida en sí mismo es Jesús, al igual que el Padre. Jua 10:18. Esta profecía de Isaías 53 es el fundamento de la doctrina de los evangelios. Porque se cumplió según nos habla la escritura de los evangelios.

 

De igual forma los otros profetas y libros de las escrituras, como los Salmos, hablan de la eternidad de su brazo, quien así fue llamado en el Antiguo Testamento. De 33:27. También como el Ángel de Jehová o Ángel de su Faz. Isa 63:9. Como ya se ha mencionado. Y el hijo es llamado también Padre Eterno. Isa 9:6. Porque es Eterno se sentó a la diestra de Dios, después de cumplir la voluntad de Dios. Marc 16:19.

 

1.1. Concebido del Espíritu Santo.

El Eterno anunció que él vendría. Y vino, él estuvo presente. El Eterno hijo de Dios estuvo presente. Es eterno, es el principio, según confirmó la escritura del evangelista Juan. Jua 1:1-3.

 

El profeta Isaías profetiza que sería concebido del Espíritu Santo. En una virgen. Y dará un hijo.  Y su nombre será llamado Emanuel. Que significa Dios con nosotros.  y los evangelios escriben su cumplimiento. Isa 7:14; Mat 1:23.

 

1.2. Recibe adoración desde que entra al mundo.

En los salmos se escribe la petición de alabanzas de sus ángeles. Sal 148:2. Y se escribe en el evangelio de Lucas: Es adorado por una multitud de las huestes celestiales, los ángeles. Luc 2:13-14. Y lo confirma el apóstol Pablo, hablando de la adoración de los ángeles al hijo de Dios, como Eterno. Heb 1:6.

 

1.3. El hijo de Dios, el principio.

               En los Salmos también se anuncia que sería el hijo de Dios. Sal 2:7. Según lo que Dios le había prometido al rey David. Sobre su sucesor Salomón, con la palabra profética, de afirmar su trono para siempre sobre Israel.  Refiriéndose al Mesías. El hijo de Dios, prometido. 2 Sam 7:12-13.

 

Se describe también en el Salmo la importancia de honrar al hijo de Dios. Y se da una bienaventuranza a todos los que confíen en él. Sal 2:12.

 

En este orden, el evangelista Juan confirma, escribiendo: Él es el principio. Él estaba con Dios, era Dios. Jua 1:1-3.

 

1.4. Dios vendría y estaría presente.

Se describe también proféticamente, la venida visible, en un cuerpo humano, como hijo. Eterno. A este mundo. Sería un hijo de hombre. Por eso escoge un linaje, el de Judá en el rey David. La raíz de Isaí. Sería divino. Porque es el hijo de Dios, que estaba en su Seno del Padre. Comprendiéndose por Seno, estar Junto a Dios. Jua 1:18.

 

En este aspecto, al profeta Ezequiel, a quien Dios llama hijo de hombre, en su escritura Dios le dice: que él mismo iría a recoger a sus ovejas. Eze 34:11.

 

En este mismo orden, al profeta Isaías, le dice: Su pueblo sabrá su nombre, porque el mismo que habla estará presente. Isa 52:6.

 

Igual el profeta Joel, profetiza que conocerán que en medio de Israel estará. Y no hay otro como él. Joel 2:27. El profeta Sofonías confirma esta palabra. Espectacularmente escribe un canto muy conocido: Estará en medio de ti, poderoso, él salvará, se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.  Sof 3:17.

 

Luego profeta Hageo, anuncia proféticamente, que estará en medio de ti, como estuvo en el desierto cuando salieron de Egipto. Y vendrá el deseado de todas las naciones. Hag 2.5-7. Refiriéndose a que estará con su Espíritu.  Palabra confirmada por Jesús a sus discípulos, que no los dejaría solos, les enviaría su Espíritu. Él vendría con su Espíritu.  Juan 14:18. Palabra que se cumplió a cabalidad, señalando el Apóstol Pedro la profecía de Joel, descrita en el libro de los Hechos. He 2:16-21.

 

En lo sucesivo, lo anunció el profeta Zacarías. Él vendría y habitaría en medio de su pueblo. Zac 2:10-11. Así sucedió, su hijo vino y estuvo presente, lo anunciaron las escrituras en los evangelios. Y también fue escrito en la carta de Juan. 1 Jua 1:1.

 

En este sentido el profeta Miqueas escribió que sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Refiriéndose al hijo de Dios Eterno. Miq 5:2. Fue su brazo y su diestra Eterna. Deu 33:27. Estaba en el seno del Padre.  Vino en un cuerpo humano. Para dar a conocer al Padre. Jua 1:18. Como Dios Eterno. Según describe Isaías. Isa 9:6.

 

C. Nombre.  

Su pueblo conocería su nombre. Cuando él venga. Isa 52:6. Su nombre es Admirable. Isa 9:6. Sería en su venida llamado el Nazareno o un Renuevo. Isa 53:2. Despreciado entre los hombres. Varón de dolores. Experimentado en quebranto. Escondimos de él el rostro, lo menospreciamos y no lo estimamos. Isa 53:3.

 

En cumplimiento a estas profecías de Isaías, Jesús anunció que sería despreciado, y así sucedió. Cumpliéndose la profecía. Marc 8:31. También Jesús oró a su Padre, habiendo manifestado su nombre. Jua 17:6. Jesús hablaba con Autoridad. Y salió poder de él. Por eso su nombre es Autoridad, Carácter, Poder. Luc 4:36; Marc 5:30.

 

En la profecía de Isaías 53:12. Nos dice: Por tanto, yo le daré parte con los grandes. Y con los fuertes repartirá despojos. Por cuanto derramó su vida hasta la muerte. Y fue contado con los pecadores. Habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

 

Jesús dijo: Señor no le tomes en cuenta sus pecados. Porque no saben lo que hacen. No sabían lo que hacían cuando mataron al hijo de Dios. El Nombre de Jesús representa la Autoridad, Poder, Carácter, la Santidad del Hijo de Dios. Su nombre es la posición entre el Cielo y la Tierra, no el Cielo que conocemos. Sino el trono del supremo Dios. El Universo y el Mundo está regido, gobernado, dominado por él. Por el Hijo de Dios en la Unidad del Padre y de su Espíritu Santo.

 

1. Su nombre.

En otra profecía dada a Isaías 9:6. Nos dice: Su nombre es admirable. Consejero, Dios fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

 

En este sentido, su nombre, se le había anunciado a Jacob padre de las tribus de Israel y a Manoa padre de Sansón. Cuando ellos le preguntaron el nombre. Su nombre es Admirable. Gen 32:29; Jua 13:18.

 

El nombre de Dios representa su santidad. Siempre lo dejo observar. Él es Santo. El ángel que habló a María, le dejó ver que era un Santo ser, que nacería de ella. Luc 1:35.

 

Por tanto, su Nombre es Autoridad. Porque él habla con toda autoridad. Es Poder. Porque se le entregó todo poder en el cielo y en la tierra. Es carácter. Porque ante él se doblará toda rodilla de lo que está en el cielo y en la tierra. Y su Nombre es Santo. Porque Santifico el Gran Nombre de Dios, obedeciendo a Dios en el cuerpo humano. Es el Todopoderoso. El Nombre del Todopoderoso Jesús. Jesucristo. Gen 17:1; Apoc 1:8.

 

1.1. El Renuevo o Nazareno.

La profecía de Isaías 53:2 dice: nacería de una raíz seca. Y que no había ningún parecer en él, ni hermosura. Para ser deseado. Refiriéndose a los rasgos característicos humanos del Mesías. 

 

En este aspecto, en el cautiverio en Babilonia. Los descendientes del rey David, fueron llevados todos los príncipes al palacio del rey. Para ser eunucos en el palacio del rey de Babilonia. Desde el comienzo del cautiverio de los israelitas, primeramente, y después el de Judá.

 

Mientras tanto, el resto del pueblo, se encontraban en cautiverio, como también las hijas del rey. En este tiempo de cautiverio, el pueblo de Israel y Judá se mezcló con los habitantes de Babilonia, Siria y todos sus alrededores. La esperanza de Israel se mezcla con todos los pueblos.

 

Por tal motivo, Dios le habla del renuevo. Ya que habían mezclado su raza, y habían sido eunucos sus príncipes. Otros muertos y quemados. Ya su descendencia estaba sin fuerza, sin vigor, cortada como una raíz.  Pero Dios le da una esperanza de un renuevo. Para traer de la descendencia de Judá, al Mesías.

 

El renuevo, nace, y la redención de Israel, se le abre la esperanza. Puesto que no podrían saber de donde era su genealogía. Pero Dios sí lo sabe y le indica escribir al doctor Lucas. Y esta época de exilio, que Mateo no incluye. Porque solo escribe hasta el rey Jeconías. Lucas si incluye los personajes que faltan en las genealogías de Mateo.

 

En esta razón los profetas Daniel, Isaías, Jeremías y Zacarías, hablan del renuevo. Para explicar, que a pesar de todo la devastación a su pueblo y a la descendencia del Mesías. Brotará un renuevo de esta raíz cortada, y de allí vendrá el Mesías. Y así sucedió.  Y el Mesías habita en Nazaret. Y se cumplió esta profecía. Porque Nazaret, significa vástago o raíz.

 

Es el renuevo. Porque nació de la raíz de Isaí.  De la descendencia del rey David, que llevaron cautiva, y se mezclaron con otros pueblos. Y fue cortada esta raíz. Pero nace un renuevo justo. Como profetizó Jeremías. Jesús es el renuevo Justo. Jer 23:5.

 

Es por todo lo expuesto, que Jesús es conocido como Jesús de Nazaret. Porque las profecías lo habían anunciado. Y así fue confirmado en los evangelios. Y en el libro de los hechos, es descrito por el apóstol Pablo, quien perseguía a los seguidores de Jesús. Y confiesa haber hablado con él. Y le anuncia a Pablo, él es Jesús de Nazaret. Hech 22:8.

 

Es de comprenderse ahora, la razón de traer el renuevo. Para cumplir los propósitos de Dios con Israel. Para continuar su plan de redención, y traer al Mesías de su descendencia. La de Judá. Pero a través del renuevo. Jesús de Nazaret.

 

1.2. El Nombre del Hijo de Dios.

En todo caso los evangelios confirman, que el Nombre del Hijo de Dios, representa su Carácter, su Autoridad, su Poder. Con el cual opera a través de su Espíritu Santo. Todos se maravillaron de Jesús, de su autoridad, de su carácter. Mat 7:29. También del poder que tenía aún sobre el viento y las aguas, en las tempestades. Luc 8:25.

 

Cuando Jesús se despide de sus discípulos en la tierra, dándoles instrucciones. Les dice: que todo poder se le ha dado en el cielo y en la tierra. Mat 28:18.

 

Jesús les dijo a sus discípulos que, en su nombre, los que creen en él, las cosas que él hizo ellos harán y aún mayores. 

 

Porque él se iba al Padre. Jua 14:12. Esto es lo referido por el profeta Isaías. Isa 9:7. Su nombre es Admirable. Isa 9:6. Despreciado entre los hombres. Varón de dolores. Experimentado en quebranto. Escondimos de él el rostro, lo menospreciamos y no lo estimamos. Isa 53:3.

 

D. Humanidad.

Jesús, el Hijo de Dios, hecho igual a los hombres. Por eso fue llamado hijo del Hombre. Sal 80:17. En los evangelios el doctor Lucas, lo describe como Hijo del Hombre. El Hombre perfecto. Luc 22:69. Es Dios como escribe Juan. Juan 1:1. Y nació de su simiente humana. Luc 1:35.

 

Porque llevó nuestras enfermedades. Sufrió nuestros dolores. Pensamos que era Dios quien lo azotaba, lo hería y abatía. Isa 53:4. Se cumplió la profecía. Porque Jesús anduvo sanando toda dolencia y toda enfermedad. Con todo esto lo azotaron y lo abatieron. Mat 4:23-24; 8:17; 27:26.

 

1. El Hombre perfecto.

1.1. El primer Adán.

El primer hombre que hizo Dios no fue perfecto delante de Dio. Porque Dios fue probado y desobedeció. De su descendencia nació Abel, que trató de obedecer y agradar a Dios y lo mató su hermano.

 

Cumpliendo de esta forma, la profecía dada a Adán. Sobre la enemistad. Porque por causa de la ofrenda agradable para Dios. Presentada por Abel, un cordero. En cambio, su hermano presentó una ofrenda que no agradó a Dios. Su hermano Caín mata a Abel.

 

En este principio, vemos que lo agradable delante de Dios es que creamos en el cordero de Dios, que quita el pecado del Mundo. En el hijo de Dios. Gen 4:4; Juan 1:29. Si no agrada a Dios la ofrenda. Cuál es su hijo. Es porque no estamos viendo a Dios a través de su hijo. Sino a través de las obras. Ya sea por creernos justos, en el cumplimiento de la ley, entre otros.

 

1.2. El Hijo Sustituto.

Nos dice la Escritura que después de la muerte de Abel. Adam conoció a su esposa, la cual le dio un hijo, el cual fue el sustituto de Abel, y se llamó Set. Y Set tuvo otro hijo que se llamó Enós.

 

A partir de Enós los hombres empezaron a invocar el nombre de Dios. Gen 4:25-26. Y luego en la descendencia de Set nace Enoc, y Enoc caminó con Dios y Dios se lo llevó, fue el único hombre en esta generación que no vio muerte. Gen 5:24.

 

La generación de Set también representó al sustituto del hombre, el hijo de Dios. Para que invoquen los hombres el Nombre de Dios. Su hijo fue el sustituto. Por el pago de la culpa del pecado de los hombres. La culpa de la sangre de Abel, derramada en tierra por su hermano Caín, el hijo del hombre.

 

En esta razón, el hijo de Dios Jesús vino a demandar desde la sangre del justo Abel, que murió sin culpa por el pecado, que habían cometido sus padres Adán. Y el pecado de su hermano por haberle dado muerte. Luc 11:51.

 

1.3. El descanso de su obra.

Luego en la descendencia de Set nace Noé y Lamec su padre dijo: este los aliviaría de sus obras, a causa de la tierra que Jehová maldijo. Y Noé engendró a tres hijos. Y los hombres empezaron a multiplicarse. Pero los hijos de los hombres se mezclaron con los hijos de Dios. Refiriéndose a la generación de los hijos de Caín, que eran los hijos de los hombres. Y los hijos de Set el sustituto, que eran los hijos de Dios. Los cuales sí invocaron el Nombre de Dios. Gen 4:26; 6:2.

 

Dios descansó de su Obra el séptimo día, y este reposo representa la culminación de toda su obra, la cual fue realizada por Jesucristo en la salvación del hombre. Heb 4:9-11

 

En cambio, Noé representa ese descanso de la obra de Dios. Pero en el fin de los tiempos, cuando venga en gloria. Pero ahora el mundo no será destruido en agua. Sino cómo nos habló Jesús. Que las potencias del cielo serán conmovidas. Mat 24:29.

 

1.4. La Salvación a través del arca.

Los hombres empezaron a multiplicarse. Pero había mucha maldad y violencia. Dios viendo la maldad y la violencia de los hombres, decide que su Espíritu no contienda con los hombres para siempre. Y acorta la edad de vida sobre la tierra del hombre. Y decide raerlo de la faz de la tierra. Es decir; acabar con todos los seres vivos de esa generación y también la tierra.

 

Pero en esta decisión Dios preserva la vida de Noé con su familia. Y trae un diluvio sobre la tierra, después de haber mandado a construir un arca a Noé. Para salvarlo sólo a él y a su familia.

 

Así fue destruida la tierra y todo ser viviente que Dios había creado, menos Noé que halló gracia ante los ojos de Dios. Entrando en el arca Noé y su familia. Y dos de cada especie de animales, aves y de todo lo que se arrastra sobre la tierra. Gen 6:5-13.

 

El arca representa, en forma objetiva, anunciada a Noé. El arca del pacto que Dios envía posteriormente a construir a Moisés en el Tabernáculo. La cual contiene, la tabla de los mandamientos, el maná, y la vara que reverdeció. Representando a su hijo, Jesucristo y la salvación que él traería a las generaciones de su pueblo Israel y al mundo. Heb 9:4.

 

1.5. El olor grato.

Noé hizo conforme a todo lo que Dios le mandó y entró él y su familia al Arca y luego al cabo de 7 Días se abrieron las fuentes de los abismos y al cabo de 40 días y 40 noches la tierra quedó completamente bajo las aguas, prevaleciendo 150 días. Gen 7:10-24. Los días de la tierra fueron aproximadamente 2444 años antes de Cristo cuando Noé entró en el Arca.  Y 1556 de la vida de todo ser en la tierra.

 

Dios habló a Noé para que saliera del arca y Noé edificó un altar a Dios.

 

Dios percibió un olor grato y dijo en su corazón, no volveré a maldecir la tierra por causa del hombre. Porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud: ni volverá más a destruir todo ser viviente, como lo ha hecho. Gen 8:16-22. El olor grato representa a su hijo. Jesucristo. 2Cor 2:15.

           

1.6. La demanda de sangre.

Después que salieron del arca, Dios estableció su pacto con Noé. Lo bendijo Dios. Puso temor y miedo de los hombres en todo animal, ave, peces y todo lo que se mueve. Y todo lo que se mueve y vive lo dio para mantenimiento. Gen 9:1-3. Pero Dios le dijo a Noé: que la sangre con la carne no se podía comer porque es la vida.

 

Dios la demandaría de todo hombre, si la derramara de hombre o animal. El que derramará sangre de hombre, por su sangre el hombre será derramada. Porque a la imagen de Dios fue hecho.

 

Por esta razón Jesucristo vino a dar su sangre, derramada para pagar toda la sangre, que se ha derramado en el mundo por el hombre. Con su sacrificio y padecimiento. Y sin derramamiento de sangre no hay remisión. Gen 9:4-6; Mat 26:28; Heb 9:22.

 

En la observación que le dio Dios a Moisés le dice también: No contaminaras la tierra donde estuvieras. Porque la tierra no será expiada por la sangre que se derramó en ella. Solo será expiada por la sangre de quien la derramó en ella. Núm 35:33; Deu 19:20. Refiriéndose a Cristo. Cuando Jesucristo murió, el velo del templo se rasgó y hubo un terremoto, su sangre fue derramada en tierra con su crucifixión. Para expiar la culpa de todos los que habían derramado sangre. Entre otras cosas. Mat 27:51.

 

1.7. La bendición de Noé a sus Hijos.

Después del diluvio y ya estando en tierra Noé cosechó y realizó su vino. El cual se embriago. Y uno de sus hijos vio su desnudes, y sus otros dos hijos taparon al padre, sin ver. Porque se fueron de espalda hacia él. Al despertar Noé supo lo que había hecho su hijo, cosa que molestó a Noé. Por lo cual profirió maldición sobre Cam que vio su desnudes y bendijo a los otros dos hijos.

 

Esta maldición de Canaán. Y la bendición de sus hijos de Noé de Sem y Jafet., proféticamente es cumplida. En tres épocas. La primera en la conquista de Canaán, la segunda en la venida del Mesías. La tercera cuando venga en gloria el hijo de Dios.

 

En tal aspecto. Cuando el hijo de Dios, Jesucristo vino a salvarnos. Dios engrandeció a Jafet. Siendo Jafet el Imperio Romano, en la época de la venida de Jesús. Y Jafet habitaba en las tiendas de Sem, y Canaán era su siervo. Tal cual Noé bendice proféticamente a sus hijos. Gen 9:27.

 

En este sentido, cuando viene Cristo. Sem habitaba en Jerusalén, pero habían sido dispersados. A causa de las constantes conquistas.

 

Cuando el Imperio Romano, conquistó Jerusalén con Pompeyo en el año 63. Luego Jafet viene a habitar en Jerusalén. Jerusalén a quienes Dios le había entregado a Judá. Judá descendiente de Sem. En la conquista de Canaán con Josué y Caleb. Pero ahora con el Imperio Romano, gobernó en Jerusalén, Jafet en épocas del Mesías. Cumpliéndose la bendición profética de Noé por segunda vez.

 

En este sentido, muchos habitantes de los pueblos conquistados, los romanos los hacen sus siervos, es decir; a los descendientes de Canaán. Cumpliéndose la bendición profética de Noé a sus hijos. Cuando Jesús llega encuentra un pueblo enfermo, banal, manejado por el imperio. Gen 9:27; Mat 2:1

 

2. El postrer Adán.

Dios cumplió la bendición de Noé y Jafet fue engrandecido y habitó en las tiendas de Sem y Canaán fue su siervo cuando vino el cumplimiento del tiempo y nace el Mesías.  Y nació el segundo Adán aproximadamente 1500 años después. El postrer Adán nos redimió. El primero era de la tierra, el segundo es celestial. El primero trajo la muerte, el segundo o postrer trajo la vida. 1 Cor 15:15.

 

2.1. Despreciado entre los hombres.

En la profecía dada a Isaías. Cuando Isaías dice: que fue despreciado. Se está refiriendo, al desprecio que había hecho su pueblo, de los planes que Dios tenía de redención. En su linaje. Desde el comienzo se vio el desprecio.

 

En este contexto, el Mesías tenía que ser humano como explicó Isaías 53:3. Su humanidad fue despreciada, a través de la genealogía escogida de la tribu de Judá. 

 

Desde un principio, por los dos hijos de Judá, Er y Onán. De quien fue viuda Tamar. Luego en su partida de Egipto, al entrar en la tierra prometida. Hubo una murmuración constante. Todo este pueblo que no creyó y murmuró contra el plan de Dios con los Israelitas. Que decía: Dios los llevó al desierto a pasar hambre, que no tenían agua.

 

De igual forma pensaban en los privilegios que tenían en Egipto. Se olvidaron de la esclavitud, de su llanto por liberación. De las maravillas de ser guiados. Por un camino desconocido para ellos. Pero que los libraría de la persecución del Faraón. Pronto se olvidaron para empezar a protestar y a dudar del plan de Dios con su pueblo.

 

De igual forma como en el desierto, no creyó lo que Dios iba a ser en el futuro. Como hubiese sido todo si le hubiesen creído a Dios. Despreciaron el plan de Dios en el desierto. Cuando les mostraba el tabernáculo y la forma como había de venir. La sombra de lo que es el Mesías Príncipe. El Tabernáculo de Dios entre los hombres. Este Tabernáculo hablaba de su humanidad.

 

Por esta razón, Dios no les dejó ver la tierra prometida a los israelitas que no creyeron. Y todos los que murieron en el desierto. Como testimonio a los que dudan de los planes de Dios. De lo que Dios tiene previsto y lo que ha prometido en su palabra. Lo cumplió y cumplirá. Él lo dijo y él lo hará.         

 

En lo sucesivo, desprecian a la generación del Mesías en la época de los jueces. Después piden reyes. Y también desprecian a la descendencia del rey David. Descendiente de Judá.  Matando a sus príncipes y reyes. Despreciando a la tribu de Judá que Dios había escogido. Para que de ellos naciera el Mesías. En la humanidad. Así fue despreciado el Mesías, como el hijo del carpintero José. De un pueblo de Galilea llamado Nazaret de donde no nacía nada bueno como dijo Natanael. Jesús anunció no solo su desprecio, sino su padecimiento. Mac 8:31.

 

2.2. Dolores y experimentó de quebrantos.

 La profecía continúa diciendo en Isa 53:3. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto. Y como que escondimos de él el rostro. Fue menospreciado, y no lo estimamos.

     

Por otra parte, sigue diciendo Isaías 53. Esconden de él, su rostro lo menosprecian, y no lo estiman.

 

 En este aspecto, Dios experimentó en su hijo, todo dolor y quebranto. Por el pueblo que no le creyó. El pueblo de Israel, y los judíos, se atribuye el quebranto. Y en el libro de lamentaciones está escrito. Pero ellos se atribuyen el quebranto profético de Isaías 53. Cuando el brazo poderoso se les devolvió por no haber creído.

 

Por su parte Dios les dice: Y le parece que es cosa difícil creer. Pero no les parece dice: el Señor tu Dios: que fue difícil soportar a un pueblo por el desierto, que no creía lo que yo iba hacer; de darles una tierra que ellos no siembran y unas casas que no construyeron. Y se las di, poseyeron la tierra prometida.

 

Pero al poseerlas que paso, tampoco hicieron como les dije, dejaron pueblos, y fue su ayo. Porque ellos mismos fueron su perdición y corrupción. Llegaron a ser peor que Sodoma y Gomorra y su pecado mayor que ellos. Lam 4:6; Jer 23:14.

 

Luego como iban a creer, si se iban tras los ídolos obra de sus manos, tras lo que veía sus ojos. Porque les di jueces, y siempre se desviaba de su camino, nunca escucharon a mis profetas ni mucho menos a mis jueces, condenaban las generaciones de mis profetas y de mis jueces, los criticaban y los mataban.

 

Me enoje otra vez con ellos, hasta que desecharon mi gobierno a través de jueces. Y pidieron reyes. Le di reyes. Reyes que también desecharon y mataron, se ligaron con pueblos que no les mande a ligar, entre ellos también se mezclaron.  Y pueden criticar el linaje puro de mi pueblo, que no ha sido puro. Porque no me obedecieron.

 

Así continúe con mi plan, y de su linaje todo ligado, con sangre extranjera, es mi linaje real, de David a Jesús.

 

Ahora pretenden como todos también pueden criticar, sacar de su descendencia a el salvador del mundo, ¿de qué descendencia?, de las que ellos hacen con los semitas y todas las organizaciones fundadas. Sacarán ellos al anticristo de un linaje de muertos y de un linaje que mezclaron con todos los pueblos. Y dirán que es puro del linaje de David. Y se lo creerán. Y no creyeron en mí. Cuando estuve con ellos.

 

 Ahora bien, ¿cumplió Dios su promesa? ¿Le envió al salvador? El salvador que había planificado, ¡no mi pueblo Israel!

 

En este sentido, fue Dios que estableció el plan, no ellos, el pueblo judío. Ellos no establecieron un plan con David, ni su descendencia, fue El Gran Yo Soy, que lo estableció. Ellos no tienen derecho de presentar ninguna genealogía.

 

Porque dice el Señor: Es mi Genealogía la verdadera. Y esa es la que tienen que respetar. La que está en el evangelio de Mateo y la de Lucas. De esas dos unidas, está el linaje del Mesías Príncipe.

 

 Según la profecía, nos dice: despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

 

En tal sentido, despreciaron el plan de Dios que tenían desde el principio. No estimaron todo lo que él estaba haciendo. Su Tabernáculo fue hecho y fue visto por la vista de todos ellos, todo lo miraron, fue el modelo entregado de cómo funciona en el cielo, como es mi gobierno en la tierra y cómo será. Es un modelo que le mostré del Tabernáculo y ellos lo tuvieron. Dice el Señor en su palabra.

 

Despreciaron el modelo de mi Tabernáculo y la forma como juzgaba a mi pueblo a través de jueces, le dio reyes, y también despreciaron su linaje, matándolos a todos, así como mataron a los jueces. Les envié profetas y también los mataron. No estimaron nada de lo que hice. Escondieron el rostro, de él, quien iba a imaginarse que nacería el Mesías. De este linaje destruido. Para que en la actualidad pretendan tener una descendencia mesiánica.

 

Pero cuando vino el Mesías, ¿le reconocieron?, no, ¿Y qué hicieron? Menospreciarlo, no lo estimaron. El sufrimiento que experimenta desde los comienzos, todo fue un experimento de quebranto por la humanidad. Comparando al quebranto de un Dios por su pueblo; el azote por los pecados. Comparado todo lo que sufrió mi brazo poderoso por venir. Su copa de su sufrimiento en el Getsemaní. Fue la copa que venía cumpliéndose, vería a su pueblo negarlo una vez más. Despreciarme una vez más. Menospreciarlo una vez más.

 

Humanamente es imposible explicar todo esto, solo Dios podría explicarlo. Pero porque se han negado y han sumergido a una humanidad en ignorancia. Es el mismo motivo de siempre, de menospreciar el plan de Dios y establecer humanamente sus planes. La descendencia del Mesías fue fracturada muchas veces en los Jueces. Y en los reyes. Primero en Abías, luego en Natán, en los descendientes de Josafat, luego en los descendientes de Josías, finalmente Gedalías.

 

Luego Dios inviste a otros reyes que lo gobernaran. Y dice que el rey de Babilonia es su siervo y hará todo lo que le pida. Y él cumplirá sus propósitos. Vemos a un rey de Persia dominando Babilonia. Porque tampoco Babilonia se alineó al plan de Dios. En Babilonia, fue donde sus siervos fueron eunucos. Tristemente la genealogía fue fracturada nuevamente.

 

Luego Dios levanta al rey de Persia y domina el mundo entero. Y se estima una nueva esperanza con la tribu de Benjamín, a través de Mardoqueo y Ester, en el reinado del rey Ciro. Unos 470 años antes de venir Cristo, el Ungido.

 

En este sentido, les dice el Señor en su palabra a través del profeta Daniel. Dan 11. Constituí imperios más poderosos, y subyugué nuevamente a Egipto, a quienes mi pueblo Israel y Judá querían servir. Le levante a Babilonia, luego los persas y los medos y por último el Imperio Romano. Y actué secretamente, no les di más profetas, hasta Malaquías, que le hablasen al pueblo, hasta que vino el Mesías Príncipe. Por eso se observa este periodo de silencio de unos 400 años.

 

En consecuencia, a la llegada del Mesías, habiendo pasado 400 años que Dios calla, no enviándoles profetas, a quienes hablasen a su pueblo.  Comenzó a abrir el camino del Señor, el último profeta del antiguo pacto, y sumo sacerdote Juan el Bautista.  A quienes también el sanedrín despreció. Pues se observa no predicando en las sinagogas, sino bautizando en el río Jordán. Hasta que Jesús fue bautizado por él. Como está escrito en los evangelios.

 

2.3. Su padecimiento.

En este sentido toda esta profecía sobre el desprecio y padecimiento de Jesús. Fue cumplida, y Jesús mismo habló sobre los padecimientos, y el desprecio a su persona, que le harían. Es más, dijo, que lo tendrían en nada.  Mar 9:12.

 

Por consiguiente, al despreciar a la tribu de Judá, de donde procede en su cuerpo, desprecian igual al Mesías Jesús.  Al despreciarlo a él, desprecian todo lo que vino él hacer. A santificar primeramente el Nombre de Dios. Profanado entre los pueblos. A restaurar la Imagen Eterna de Dios, destruida por el hombre. Profanando su templo. Su cuerpo. Y desobedeciendo a su palabra.

 

Por tal razón, su Hijo, restaura esta Imagen de Dios y la santifica en su cuerpo. Para que el hombre, llámase varón y hembra, vuelva a ser hecho a la imagen de Dios. Pero ahora está hecho a la imagen de su hijo Jesús. Que es la Imagen de Dios y su sustancia. Heb 1:3; Rom 8:29.

 

3. La humanidad de Jesús.

3.1. En su niñez.

a. Nace en Belén. Miq 5.2, Mat 2:1.

 

b. La estrella de Jacob: Judá, David, Zorobabel, Jesús. La ven unos sabios. Núm 24:17; Mat 2:2,9.

 

c. Recibe la adoración de las naciones. Y como rey le dan presente. Mat 2:10-11; Isa 32:43.

 

d. Recibe adoración de huestes celestiales. Luc 2:13-14; Heb 1:6.

 

e. Matan a los niños en Belén. Jer 31:15; Mat 2:18.

 

f. Huye a Egipto, y luego es llamado de Egipto. Mat 2:13-15; Ose 11:1.

 

g. Habitó en Galilea en una ciudad llamada Nazaret. Y es llamado Jesús de Nazaret. Isa 53:2; Mat 2:23.

           

h. Sus padres cumplen con el pacto. Es circuncidado a los 8 Días. Gen 17:10; Mat 2:21-23.

           

i. A los doce años él habla diciendo: está ocupado en los asuntos de su Padre. Isa 9:6; Luc 2:49.

 

3.2. Comienzo del Ministerio.

            a. Fue bautizado por Juan, el mensajero de Dios, en el Jordán. Isa 40:3; Mat 3:1, 15-17.

 

            b. En el bautizo de Jesús por Juan, Dios confirma que es su Hijo. Sal 2:7; Mat 3:17.

 

c. Fue llevado al desierto por el Espíritu, para ser tentado por el diablo.  Gen 3; Mat 4:1.

 

3.3. Su Ministerio.    

En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de ustedes convidó a su compañero, debajo de su árbol de uva y debajo de su higuera. Zac 3:10. Natanael dijo Rabí tú eres el Hijo de Dios. Lo dijo acordándose de la profecía. Porque Jesús le dijo te vi debajo de la higuera. Juan 1:49.

 

En su Ministerio se cumple las siguientes profecías de suma importancia:

a. Se le da a leer en la sinagoga el rollo de los libros. Luc 4.18-21; Isa 61:1-3.

 

b. Dejó a Nazaret, y habitó en Capernaum. La Galilea de los gentiles vio la luz. Isa 9:1; Mat 4:13-17.

 

c. Él cargó con las enfermedades y llevó nuestras dolencias. Isa 53:4; Mat 8:16-18.

 

d. Hablo en parábolas. Declaró cosas escondidas antes de la fundación del mundo. Sal 78:2; Mat 13:35.

 

e. Aun el hombre de mi paz, en quien confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí su calcañar. Sal 41:9.

 

f. Repartieron sus vestidos y echando suerte. Sal 22:18; Mat 27:35.

 

h.      Todo lo pusiste bajo sus pies. Sal 8:6; Mat 28;18; Efe 1:22.

 

3.4. Cumplió su Ministerio.

Él dijo: ustedes son mis amigos. Porque un amigo les cuenta a sus amigos las cosas que acontecen. Así como Dios les anunció, todo lo acontecido a través de sus profetas. Jesús también les contó a sus amigos los discípulos, todas las cosas que le sucedieran a él. Mat 15:15.

 

            Por otra parte, la profecía de Zacarías. Zac 9:9. Nos dice: Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. También en Zac 2:10. Dice. Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. En Génesis también lo menciona. Gen 49:11.

 

Esta profecía se cumplió, en la entrada triunfal, que hizo Jesús en Jerusalén, precisamente en un pollino hijo de asna. Mat 21:5. Luc 19:33-35.

           

            Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo.  Zac 3:9. Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. Zac 3:8.

 

            Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén. Espíritu de Gracia y de oración. Y me verán a mí, a quien traspasaron. Y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndote por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Zac 12:11.

 

            Se lamentaron después de su muerte, por no haberle creído. Esto nos hace ver, que sólo se lamenta por ser un ser humano. La tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí. Zac 12:12-14.

 

            Como humano recibió traición. La traición de Judá para indicar el lugar donde estaba el Mesías. Zac 11:13. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro. Es otra profecía cumplida. La traición al Mesías recibió un precio.

 

En la profecía que Dios le da al profeta Zacarías, Dios anuncia grandes verdades. Dada en Zac 13:6. Indudablemente se refieren al Mesías Príncipe. Porque dice así: "Y le preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Y él responderá: "Con ellas fui herido en casa de mis amigos” En efecto las heridas, las recibió Jesús en casa de sus amigos, ¿cuáles amigos? los que hablaban con él, los de su pueblo Israel, en Jerusalén. Luc 24:39.

 

            Sigue profetizando Zacarías diciendo: Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día. Y me serán por pueblo. Y moraré en medio de ti. Y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Zac 2:11. Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén. Zac 2:12. Calle toda carne delante de Jehová. Porque él se ha levantado de su santa morada. Zac 2:13.

 

Fue hecho igual a los hombres. Por eso fue llamado hijo de hombre. Sal 80:17. Era Dios. Juan 1:1. Y nació de su simiente humana. Luc 1.35. Porque llevó nuestras enfermedades. Sufrió nuestros dolores. Pensamos que era Dios quien lo azotaba, lo hería y abatía. Isa 53:4.

 

3.5. Su venida en Gloria.

En otro aspecto la profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Dice: Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra. Y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho: He aquí yo pongo a Jerusalén, por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos. Todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.

 

            En aquel día, dijo Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con locura al jinete. Más sobre la casa de Judá abriré mis ojos. Y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera. Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén en Jehová de los ejércitos, su Dios. En aquel día pondré a los capitanes de Judá, como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavillas. Consumirá a diestra y siniestra a todos los pueblos alrededor.  Y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar. En Jerusalén. Y librará Jehová las tiendas de Judá primero.

 

Para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén, no se engrandezca sobre Judá. En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén. El que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David. Y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos. Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que viniesen contra Jerusalén. Zac 12:1-14.

 

E. Juicio.

El juicio de Dios, sobre los hombres, pasó sobre él. Porque fue herido por nuestras rebeliones. Isa 9:7. Molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre él. Y por su llaga fuimos nosotros curados. Isa 53:5. En los evangelios, se escribe la palabra de Jesús, anunciando que todo el juicio fue dado al Hijo de Dios. Jua 5:22. En cumplimiento a la profecía. El Apóstol Pedro, quien negó a Jesús, explica en su carta la profecía. Jua 18:27; 1 Pe 2:22-25. 

 

1. Culpado.

1.1. Él lleva las enfermedades.

En Isaías 53:4, nos habla: Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.     

 

Dios se lo advierte en Deuteronomio 30; 30:24-26. Que si obedecían tenían bendición, si desobedecen tendrían enfermedades y los borraría de la faz de la tierra.

       

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Creían que vendría un Mesías poderoso. Que los libertará de los imperios y en esta época de su venida, reinaba el Imperio Romano. Que hicieron con la gloria del reino de David, y cuando engrandecieron a Salomón, con respecto a todos los pueblos. Destruyeron el reino. Destruyeron los altares y se lo entregaron a los Dioses paganos.       

       

Por eso dice el Señor: los entregué al lloro y al lamento, como estiércol era su estado, desprovistos de alimentos, y enfermo encontró su Hijo, a un pueblo que le había dado Dios toda gloria.

 

Por tanto, él llevó las enfermedades que le produjo su pecado. Por el abandono de las leyes, de los mandamientos y de los preceptos. Y que le dieron sus dioses, que me menospreciaron a mí por ellos. Dice el Señor. Y sometieron a sus descendientes al más terrible lamento.  Sus dioses que ellos decían: que les daba todo y estaban contentos, según escribieron sus profetas. ¿Qué le dieron? Pregunta el Señor.

        

En este estado, encontró el Hijo de Dios a un pueblo enfermo, y él tuvo que seguir sufriendo sus dolores. Isa 1:6; Miq 1:9.

 

Luego con todo esto lo azotaron, lo hirieron y lo abatieron. Lo mismo que pensaban ustedes que Dios le daba padecimiento. Cuando fueron traídos en cautiverio a Babilonia, luego pasó el gobierno imperial persa. Porque no entendían. Así mismo Jesús sufrió todas estas penalidades.

        

1.2. Herido por la rebelión de su pueblo:

En Isa 53:5. Nos dice: Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

 

Este sufrimiento que tuvo que padecer Jesús el ungido, por todo su pueblo, el mismo dolor que pasó el pueblo de Israel y Judá. Por no entender a su Dios, que lo sacó con su brazo poderoso de Egipto.

   

Herido fue por las rebeliones de Israel. Por sus pecados fue destruida su carne, y todo el castigo de la paz que no tenían con Dios. Porque se había airado contra su pueblo, y su ira fue sobre Jesucristo. Y todo lo que no sanaba la llaga enferma por no obedecer, lo sanaba Jesús en su cuerpo.

 

Todo el dolor sufrido en todos estos años lo llevó Jesucristo. Y él nos curó el cuerpo, el alma y el corazón. Jesús curó el cuerpo enfermo por causa de la desobediencia. Al librarnos de la muerte eterna.     

 

1.3. Comprensión del padecimiento.

Ahora podemos comprender todo su sufrimiento. No era un Mesías sufrido el que esperaban, el Mesías glorioso. El que trajera paz y felicidad.

 

Pero el Señor les dice:  Que paz y felicidad si tu pecado era una llaga podrida. ¡Oh, Pueblo de Israel! ¡Si quería que mi gloria se manifieste en ti!  ¡Y fuiste un desecho de la gloria del Dios Altísimo! La humanidad meneo su cabeza. ¡Era ese mi propósito que sufrieran!, ¡o que sufriera mi hijo!, ¡eso fue lo que tu escogiste!

 

Por esto les dice el Señor: Mi propósito no era el sufrimiento, fue el que escogió mi pueblo por desecharme. Por eso los deseche a todos ellos; ¡y solo es mi pueblo! todo aquel que cree en mi Hijo.

 

Porque su desprecio a la descendencia de Judá, y su desprecio al Mesías como hijo de Dios y descendientes de Judá. Dándole muerte por ser hijo de Dios. Les hizo estar de espalda a Dios, en cuanto a sus propósitos.

 

Pero ahora son llamados hijos de Dios y coherederos con Cristo, todo aquel que si cree que Jesús es el hijo de Dios. Y el pueblo que es pueblo de Dios, es ahora el que cree en Jesús como hijo de Dios. Rom 8:16-17.

 

En este sentido Dios les dice: De igual manera con su publicidad del ¡pueblo escogido! han menospreciado a mi pueblo ¡que sí creen en mí! y lo tienen como indigno y los matan por creer en mí. A todos los hijos de Dios que creen en Jesús como hijo de Dios.

 

1.4. Es culpado.

En todo caso, Jesús fue culpado en el juicio. Hecho en el sanedrín, por los sumos sacerdotes. Culpándolo de ser hijo de Dios. Marc 14:61-62; Jua 10:33.

 

Luego, lo sentenciaron a muerte en la cruz. Porque lo cambiaron por un malhechor. Y al le determinaron crucificarlo. No tenían argumentos. Y fue la única manera de ir a la muerte. Así tomando el lugar de los pecadores. A pesar de ser inocente.

 

Pero era la voluntad de Dios. Ser la ofrenda en sacrificio por los pecados. A él lo culparon por nuestros pecados. Y el pago la culpa en su totalidad.

 

Puesto que Jesús dijo que fue pagada en su totalidad. Cuando moría en el madero o cruz.  Dijo: consumado es, qué significa pagada en su totalidad. Jua 19:30. Porque escrito está, maldito todo aquel, que es muerto en un madero. Y Jesús se hizo maldito por nosotros. Gal 3:13; De 21:23.

 

En este contexto, cuando Jesús fue sometido a juicio y lo declaró culpable. El sanedrín, conformado por el sumo sacerdote, los principales y los ancianos. Ellos sentenciaron a Jesús, como culpable.

 

Así mismo ellos serán culpados. Por haber culpado al Hijo de Dios, siendo inocente. De lo que se le acusó de ser hijo de Dios. Porque resucitó de los muertos, mostrándole a todos que si era el Hijo de Dios. Rom 1:4.

 

Pero ellos no contentos con esta resurrección, sobornaron a los testigos, para que callaran. A los soldados de guardia, que cuidaron de su tumba y vieron todo lo que había sucedido, y fueron a contarles. Mat 28:11-13.

 

2. El juicio que él pasó.

En el profeta Isaías 53:8, nos dice: Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes. Y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

        

Así como fueron puestos sus príncipes, nadie contó la generación de Daniel y sus compañeros príncipes. Así mismo fue la historia de Jesucristo. Fue por juicio y por cárceles como sus príncipes en Babilonia. Y en Persia, con Ciro, en la historia de Mardoqueo y Ester.

 

En tal sentido, los salmos es el libro que más habla sobre los juicios en todos los aspectos. Pero en especial el Salmo 18:22, habla sobre el Mesías, que sus juicios pasaron delante de él, más sin embargo no se apartó de sus estatutos.

 

Y en la profecía de Isaías 9:7. Dice: que será confirmado en juicio y en justicia, desde ahora y para siempre. Su trono, sobre el trono de David.

 

Jesús pasó por Juicio. Fue llevado primero al sanedrín, donde los sumos sacerdotes hicieron un juicio sobre él. Y lo declararon culpable. Por decir que es hijo de Dios. Por eso lo culparon.

 

Y luego como no tenían poder para darle muerte, de acuerdo con la ley de los romanos. Es decir; ellos no estaban autorizados para darle muerte a ninguna persona. En el Imperio Romano. Tenían que llevarlos a los gobernadores. Para poder ejecutar una sentencia de muerte.

 

Luego lo llevaron ante Pilato. El cual no encuentra ningún delito en él. Luego lo transfiere a Herodes. Porque él no era de la jurisdicción de Pilato. Era Galileo. Pero Herodes le devuelve a Pilato. Después de escarnecer a Jesús.

 

Y luego ante Pilato, y este queriéndolo soltar. Como era costumbre, lo sortean entre un malhechor, preguntándoles ¿a quién quiere que le suelten? En conspiración con el pueblo, los sacerdotes hacen que lo cambien por un malhechor.  Entregándoles Pilato a Jesús para que le crucifiquen. Después de enviarle a azotar.  Marc 15:15; Deu 25:2.

 

Por esta razón, no habiendo más nada que hacer, Pilatos les pregunta qué hacer con su rey, y de nuevo en conspiración, influencian al pueblo para lanzar los gritos de crucifixión. No quedando más nada que hacer lo sentencia a muerte de crucifixión. Porque Pilato se los entrega para ser crucificado. Mat 27:26.

 

En el contexto de lo antes dicho, era necesario un juicio. Y que el hijo de Dios pasase por Juicio. Porque la palabra de Dios dice: Está establecido que el hombre muera y después juicio. Todos pasaremos por un juicio, después de morir. Por eso el Hijo de Dios pasó por juicio.

 

Para que la Imagen Eterna de Dios en su justicia. Sea restaurada en nosotros que esperamos en él. Pasando Jesús por el Juicio. Para que así nosotros creyendo en su obra, no pasemos por el juicio de condenación. Sino que compareceremos ante el tribunal de Cristo. Rom 9:27-28.

 

F. Gracia.

La salvación es por gracia. Porque su pueblo no cumplió con su pacto. Ose 14:4. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas. Cada cual se apartó por su camino. Dios cargó en él. El pecado de todos nosotros. Isa 53:6. El apóstol Pablo a los Efesios les escribe, por gracia son salvos. Por medio de la fe, y esto no es de ustedes. Sino de Dios. Efe 2:8. Jesús en el madero o en la cruz, exclama antes de entregar su espíritu. ¡Consumado es! Queriendo decir: Pagado en su totalidad. El pecado cometido a Dios. Jua 19:28-30. Y en cumplimento al Salmo, cuando tuvo sed, le dieron a beber vinagre con hiel. Sal 69:21; Mat 27:34.

 

1. Perdona.

En Isaías 53:6 Nos dice: Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él, el pecado de todos nosotros. Nosotros se refiere al pueblo de Israel, ellos se apartaron del camino antes y después del Mesías.

 

Por consiguiente, tomaron otros caminos, más no el camino a la vida eterna, no el camino del Hijo. Pues lo despreciaron. Y Jehová cargó en Jesús el pecado de todos ellos, pues cumplió con sus planes, aunque lo desviaron y lo atropellaron. Fue fiel a sus planes y propósitos. Y él murió por muchos, y su sangre fue derramada por muchos. No solo por Israel y Judá, sino todos aquellos que esperan en él.

 

1.1 Él nos perdonó.

El profeta Jeremías, escribe que todos lo conocerán. Porque le perdonará la maldad, y no se acordará de su pecado. Jer 31:34. Y sigue diciéndoles que les perdonará la maldad, y el pecado, que contra él hicieron y se rebelaron. Jer 33:8.

 

Y el profeta Malaquías habla sobre Dios les dice: Que serán para él especial tesoro, el día que los perdone. Como el hombre que perdona a su siervo que le sirve. Mal 3.17.

 

Jesús en este sentido, procuraba decirles a las personas que tus pecados, te son perdonados, antes de sanarlos.  Cobró más importancia el perdón que la salud. Pues tras el perdón venía la salud. Antes de entregar su espíritu y morir, Jesús dijo: Padre perdónalos porque no saben lo que hacen.

 

Desde su nacimiento, fue anunciado, que Jesús perdonará a su pueblo sus pecados. Y fueron varias las profecías escritas antes de él venir, que hablaban del perdón de Dios hacia su pueblo. Se escribieron varios Salmos del perdón de Dios por el rey David.

 

En este aspecto, en la justicia de Dios, primeramente, era necesario el perdón de Dios. Ya que, desde la muerte de Abel, siendo inocente. Pero que no se vengó, ni se juzgó, ni se culpó a Caín.

 

Desde entonces. Ahora en Jesús si fue realizada. Y Jesús lo dejó claro. Para restaurar su Imagen eterna en el ser humano. La imagen de Dios, ahora en su Hijo Jesús.

 

2. El amor de la gracia.

La gracia de Dios, para con su pueblo. El cual halló gracia ante sus ojos. Nunca se apartó de ellos. Y envió al salvador. A su Hijo. Para perdonar sus pecados. Según se les había prometido, que, de su descendencia, vendría el que los salvaría de sus pecados. Y así sucedió. Y cumplió sus promesas. Y Dios nos salvó amando de pura gracia. Ose 14:4; Jua 3:16.

              

La gracia de Dios es el don para obtener la fe, que necesitamos para creer en este propósito de Dios de redención. Para salvar no solo a el pueblo que escogió, sino a todos los que creen en él. Esta gracia es dada, es un regalo de Dios. Efe 2:8. Que Dios quiso darlo a la humanidad a través de su justicia. Para restaurar su Imagen Eterna en el hombre. Se recibe por la fe en la obra hecha por su hijo.   

Por tal motivo, los salvó de gracia. Porque su pueblo no cumplió con su pacto. Todos incumplieron su pacto. Cada cual se apartó por su camino.

Dios cargó en él. El pecado de todos nosotros. Según nos indica el evangelio de Jesucristo. Y que son testimonios de lo que vieron y oyeron de Jesús.

G. Justicia.

Dios cumplió con toda justicia, a los hombres que creó. Y con toda su creación. Isa 5:16. La justicia de Dios está hecha en su hijo Jesús. Jua 16:10. Angustiado y afligido, callado, delante de sus trasquiladores. Fue el cordero de la pascua. Isa 53:7. Pasó por la cárcel y el juicio. Y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes. Y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Isa 53:8.

 

1. Callaba.

En Isaías 53:7, nos habla: Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

 

Y el señor les dice: ¿Qué hablar? ante un pueblo totalmente de espalda a él, sin entendimiento. Y manejados por ciegos, y guías de ciegos. Como ovejas que van mansa cuando la van a trasquilar o a recortar su pelaje, para ser degollada para la matanza. Para ser entregada por el pecado y ser sacrificada. Al igual que iba el corderito, así fue Cristo.

 

Las ovejas se habían utilizado para el sacrificio por el pecado, eran la sombra del Mesías, del cordero pascual, de la ley de expiación por el pecado.

 

Así resultó ser Cristo. La oveja que los trasquiladores llevaban no decía nada, ni abrió su boca, cual oveja al matadero. La posición de Jesucristo frente a sus adversarios, frente al pecado, sumisión total, indefenso totalmente. Mat 26:63.

 

2. Humilde.

En el libro de Zacarías, hay una profecía que se cumple, en la venida de Jesús, y que el evangelio de Mateo escribe en particular. La cual dice: que vendría tu rey a ti, justo y salvador, humilde. Y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.

 

Esta profecía, es cumplimiento también de la bendición de Jacob a su hijo Judá. Se cumplió en la venida del Mesías. Cuando Jesús entra a Jerusalén. Zac 9:9; Gen 49:11.

 

En el evangelio de Mat 21:5-9; se encuentra escrito el relato cuando se cumple esta profecía. Y la gente aclamaba ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

 

En resumen, las escrituras nos indican, que, así como hemos traído la imagen terrenal, traeremos la celestial. Y la celestial es humilde, perdona. Siendo igual a Dios. Se humilló. Es humilde y perdona en la justicia de Dios, para el hombre y la mujer.

 

H. Santo.

En Isaías 53:9, dice: Y se dispuso con los impíos su sepultura. Más con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

               

El pueblo de Israel desechó el plan de Dios de salvación. Su diestra ocupó el lugar de malhechores y de impíos. Por la rebelión de su pueblo. Igual lo hubiesen matado con honores de rico. Si el poderío del Rey David hubiese llegado hasta sus tiempos.

 

Porque igual mataron a sus príncipes y reyes. Hubiesen hecho juicio contra Jesús y le hubiesen tratado como un malhechor, pues desecharon sus palabras. ¡Todo hubiese sido igual con el poderío de un Reino, que sin él! Jesús era inocente de los Juicios, igual que muchos pueblos que fueron al exilio. Por la culpabilidad de todos, el remanente será salvo.

 

En esta misma relación a la santidad del Mesías. Las revelaciones sobre la santidad de Dios y de su Ungido, el Mesías, el hijo de Dios, son muchas. Descritas en las sagradas escrituras, y siempre denotando la santidad.

 

En especial la profecía de Habacuc 3:3-4. Hablan tanto de Dios viniendo, como de su santo. Refiriéndose al Mesías. Esta profecía tiene doble referencia. Habla de su venida a la tierra, y en gloria. Ya que dice: Su gloria cubrió los cielos. Y la tierra se llenó de su alabanza.  Y el resplandor era como una luz, rayos brillantes salían de sus manos. Y allí estaba escondido su poder. Referencia que hace también el apóstol Juan. En el libro de Apocalipsis. Apo 1:13-16.

 

Por este motivo, cuando el ángel le aparece a María le dice: El Santo Ser que nacerá será llamado hijo de Dios. Luca 1:35. También se le ofrece adoración por unos sabios del oriente, y unos pastores cuando nació en Belén. Luc 2:20.

 

En todo lo descrito, encontramos en contexto, sobre que Dios, en su justicia. Santificó su gran Nombre profanado entre los pueblos. Con la llegada del Mesías, Jesús.

 

Porque Jesús santificó en su cuerpo la Imagen Eterna de Dios, destruida por el hombre. Obedeciendo toda la voluntad de Dios. Y Dios había anunciado que él santificará su gran Nombre, en la profecía dada Ezequiel. Eze 36:23. Y el profeta Isaías nos dice que Dios Santo será santificado con justicia. Isa 5:16.

 

Así mismo Jesús nos santificó, siendo nosotros partícipe de su naturaleza divina. En la sabiduría de Dios. Nos justificó, santificó, redimió, en su sabiduría. 1 Cor 1:30. Para adquirir la imagen eterna de Dios. La imagen con que Dios había hecho al hombre. Pero ahora nos hace de nuevo, a la Imagen Eterna de su Hijo. 2 Cor 3:18.

 

Dios es Santo. Jesús el Santo Ser, como indicó el Ángel a María. Luc 1:35. Es Santo, y se santificó como hombre. Para poder santificarnos. Jua 17:19; Isa 5:16,19. Se dispuso con los impíos su sepultura. Marc 15:27. Y con los ricos su muerte. Mat 27:57-60. Aunque nunca hizo maldad. Ni hubo engaño en su boca. Isa 53:9; Jua 8:46.

 

I. Expiación.

En la profecía de Isaías 53:10, nos habla sobre: Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

          

Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

 

Con todo que era inocente. Dios lo sometió a padecimiento. Se cumple el plan de Dios en toda la Biblia en Jesucristo.

 

Con todo esto, se refiere que a pesar de Jesucristo ser inocente, el plan de Dios tenía que cumplirse en él. Dios lo había trazado y lo cumplió.  Lo plantío al primer hombre Adán que a través de la simiente de la mujer habría enemistad. Que saldría herido en el calcañal y el otro en la cabeza.  Un pueblo salió y se dividió en dos. Luego se volvieron enemigos. Enemigos de la Cruz y el sufrimiento de Cristo. La cabeza pensante y sabia de un pueblo instruido en la ley. Y otro pueblo pagano que no tenía ley.

 

Por consiguiente, la ley se le volvió contraria. Y tropezaron en la piedra que rechazaron los edificadores, ¿quiénes edificaban?, los que construían un plan diferente al de Dios creador. ¿Quiénes? los adversarios de Dios, que hacían planes sin Dios. Que construían y construyen una salvación del hombre sin Dios. ¿A Quiénes hirió Dios en la cabeza? a ellos. Y todavía algunos judíos siguen esperando al Mesías, al salvador del mundo.

 

En este orden de ideas, a los que son hijos de vuestro Padre el Diablo, como dijo Jesús. A los que se niegan a creer en Jesús como hijo de Dios. Terminaron hiriendo al Mesías y él les hirió en la cabeza. Porque triunfó sobre ellos. Un pueblo que escogió Dios. Para que fuese su pueblo, obedeció más al diablo que a él. Pues Dios se les volvió también contrario. Y Jesús la piedra que ellos desecharon, es la cabeza del Ángulo, de todo el edificio de Dios.

 

Jesús vino a ser el cordero, la oveja, trasquilada, siendo la ofrenda. Para la expiación por el pecado. Cuando lo sometieron a la cárcel y lo juzgaron. Por pensar ellos se hacían pasar como Hijos de Dios. Estaban también sentenciando su condenación. Igual estaban preparando la ofrenda única por el pecado. De ellos y del mundo. Ellos estaban preparando la expiación por el pecado. Un sacrificio humano. ¡Y vio el linaje! ¡Porque muchos creyeron y siguen creyendo en él!

 

Cuando Jesús cumplió la voluntad de Dios, cuando Dios reposó toda su obra en Cristo, prosperó todo lo que él hizo. Los apóstoles comenzaron a anunciar el evangelio. Su nombre comenzó a ser conocido por el mundo entero. Hasta que su fama es conocida en el mundo.

 

1. Jesús el sacrificio expiatorio.

Jesús fue la ofrenda y el sacrificio expiatorio. Expiar, significa colocarse en lugar de otro. Para que encima de él se cargue la culpa, la pena y la sentencia del otro. Por el pecado. En un contrato o pacto. Se hacía para determinar que, si una parte incumplía, le sucedería lo expiado, ya sea de las formas que fuese.

 

Por esta razón, según la costumbre de los pueblos, se entregaba en sacrificio a la persona, para dar a un dios. Esto era abominable para Dios. Por causa de que el hombre estaba hecho a la imagen eterna de Dios. Y Abraham habita en esta costumbre. Pero así mismo Dios Omnipotente, le exigió a Abraham. Le entregase su hijo en sacrificio. Mostrándole, así como sería su redención, a través de un sacrificio humano. Y este sería su hijo. El hijo de Dios.

 

Es así como Abraham procura obedecer a Dios, y le entrega su hijo en sacrificio. Cosa que Dios no permite. Sino lo bendice por esto. Siendo bendita en él, todas las naciones.

 

Para luego Dios mostrarle a su generación. En la de Abraham. Una figura como sería todo. Y se lo muestra a Moisés. Moisés estuvo haciendo este acto y enseñando al pueblo todo este sacrificio expiatorio. A través de la ofrenda de un animal. Es así que las escrituras del Éxodo sobre la ley del sacrificio expiatorio en el tabernáculo. Se referían a Jesús el Ungido, el Cristo. Y se cumplieron en él. Tal como también Jesús lo anunció.

 

En todo caso un cordero. Que también significaba la Pascua. Por Dios haberlos librado de la muerte, cuando dio muerte a todos los primogénitos en Egipto. De igual forma Dios los libraría de la muerte con este sacrificio, si cumplían con su pacto.

 

Pero llegó el momento en que Dios se hartó de sus sacrificios expiatorios con animales. Ya que no lo hacían con el verdadero propósito, que Dios se los ordeno. Invalidaban su pacto.

 

Es así que al venir el cumplimiento del nuevo Pacto. Jesús fue la ofrenda, el cordero pascual. Ofrecido a Dios en expiación. Por el pecado de su pueblo y de muchos.

 

En Jesús se cumplió todo el acto solemne que se hacía en el tabernáculo. Sobre el sacrificio expiatorio. Según indica los libros de la ley, los salmos y los profetas. 

 

Y Jesús lo dejó observar cuando resucitó, a unos que conversaban sobre el asunto. Y Jesús les explica. Y les abre el entendimiento. Les dice: Era necesario que se cumpliera todo lo que las escrituras, los salmos y los profetas hablaban de él. Corroborando todo lo que se cumplió en él, en las escrituras. Luc 24:26-27.

 

Este acto expiatorio del cuerpo de Jesucristo. El Hijo de Dios. Quien fue el cordero pascual entregado en sacrificio, a Dios su Padre. Por los pecados del ser humano. Expía la culpa, la pena y la sentencia del pueblo de Dios, por haber profanado su Eterna Imagen. Siendo restaurada en Jesús su Hijo.

 

El Soberano Dios nos habla en las Escrituras: Sacrificio y ofrenda no te agradó. Vengo como está escrito en el libro de mí. Sal 40:6-7. A pesar de ser inocente. Santo. Dios lo sometió al quebranto. Sujetándolo a padecimientos. Colocó su vida en expiación por el pecado. Mat 27:26-28. Vio linaje en todos los que le creen a él. He 2:47. Él es el Eterno Hijo y realizó una obra muy grande. Isa 53:10.

 

J. Sabiduría.

En la sabiduría admirable de Dios. En su conocimiento. Somos justificados, santificados. Para redención. Y vida eterna.

 

En la profecía de Isaías 53:11. La profecía nos dice: Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

 

El fruto de la aflicción de su alma es que su expiación por el pecado, salvo a la humanidad, de la condenación eterna. Liberto al hombre de la esclavitud del pecado. Y nos dio una nueva naturaleza. La divina. Esto no lo podría hacer ningún hombre, solo el Hijo de Dios.

 

En la sabiduría de Dios. Pro 8.  La aflicción de su alma fue su satisfacción. Porque salvó a muchos, al justificarlo por su conocimiento. Y llevó las iniquidades de ellos. Isa 53:11.

 

En su sabiduría ejecutó su gran proyecto. Mat 13:34-35. Y en el conocimiento de su hijo, lo manifestó a la humanidad. Juan 17:6.

 

1. Conocimiento

El conocimiento de su palabra, que desconocía su pueblo. Por no haber instruido los levitas, a los hombres de su pueblo. Porque torcía el derecho de la palabra y exponían otras ordenanzas que Dios no envió a decir. Y sumergieron al pueblo en completa ignorancia. Jesús por su conocimiento justificó al que no conocía nada de él. A todo un pueblo que creyó. ¿Quién tenía conocimiento de él, de los gentiles? nadie. Pero él lo justificó por su conocimiento.

 

El conocimiento que tenía Jesús del plan de Dios eterno. No lo tenía nunca su pueblo, porque lo desecharon. Pero Jesús su siervo, si tenía el conocimiento de la justificación a través del único camino, la verdad y la vida que es él. El los justifico, llevo sus iniquidades. Él nos justificó. Su conocimiento nos Justificó. No el plan de los hombres. La ley no justifica. Solo Jesús nos justificó.

 

En las escrituras, siempre había un llamado de reflexión. En cuanto a que su pueblo perece por falta de conocimiento. Y era una lucha constante de parte de Dios, para que su pueblo fuese instruido en su palabra.

 

2. Justificar.

En este conocimiento del hijo de Dios, justificó a muchos. Porque no se tenía este conocimiento. Sobre Dios en su justicia. Enviará a su diestra. A morir en lugar de la humanidad. Para justificar. Declarar que son libres de culpa.

 

Por tal motivo, dice la profecía de Isaías 53:11. Que por su conocimiento su siervo justo, justificó a muchos. El conocimiento que tenía Jesús sobre el plan de redención. Para justificar, santificar a su pueblo, en la sabiduría de Dios. Y traer a su Espíritu Santo a morar de nuevo entre ellos, como sucedió en el desierto. Quien los guiaría ahora a toda verdad.

 

Este conocimiento de Jesús, lo podemos comprender a través de la Iluminación de su Espíritu, leyendo su palabra escrita.

 

Es importante comprender que Jesús, nos justificó por su conocimiento.  Él llevó nuestro pecado, él llevó nuestra culpa, él pagó la sentencia en su totalidad. Para restaurar la Imagen eterna de Dios en el ser humano. La imagen como habíamos sido creados.

 

Dios cumplió con toda justicia, a los hombres que creó. Y con toda su creación. Isa 5:16. La justicia de Dios está hecha en su hijo. Jesús. Angustiado y afligido, callado, delante de sus trasquiladores. Fue el cordero de la pascua. Isa 53:7. Pasó por la cárcel y el juicio. Y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes. Y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Isa 53:8.

 

K. Resurrección.

Anunció su resurrección a su pueblo. Isa 26:19. Resucitó y hay júbilo. Mat 28:6. Porque se escucha en los cantos de alabanzas, y se alegran juntamente con él los ángeles, en Jerusalén. Porque consoló a su pueblo, a Jerusalén ha redimido. Isa 52:9. Regocíjate y canta, oh moradora de Sion. Porque grande es en medio de ti. El Santo de Israel. Isa 12:6.

 

En las profecías de Isaías, de Oseas y Ezequiel, Dios les muestra al igual a Jesús, que él resucitaría de los muertos. Ose 6:2; Isa 26:19; Mat 17:26.

 

También Jesús dijo: Él era la resurrección y la vida. Jua 11:25. Por eso la esperanza de los que creemos en el hijo de Dios, es la resurrección de los muertos. Isa 26:19.

 

Y también exhorta el apóstol Pablo, que, si solo creemos en Jesús, vana es nuestra creencia. Porque lo que verdaderamente motivó a que ellos creyeran, fue que Jesús resucitó de los muertos. Y así como él resucitó, también resucitaremos.

 

Existen demasiadas evidencias de la resurrección del hijo de Dios. Que comprueban no sólo el cumplimiento de las profecías. Sino la profecía dicha por el mismo Jesús, sobre él resucitaría de los muertos. Ya mencionada en el capítulo anterior.

 

Y más allá de las evidencias, está el hecho de la relación personal, que cada creyente sostiene con un Cristo vivo. El hijo de Dios eterno. A través de su Espíritu Santo. Jesús resucitó, está vivo. Fue la exclamación de los ángeles. A las mujeres buscar el cuerpo de Jesús. Mat 27:5-7. Por esta razón sus discípulos predicaron a un Cristo vivo y resucitado. Y muchos creyeron en él.

 

L. Glorificación. 

Pero Jesús resucitó de los muertos. Y fue glorificado, con una gloria mayor que en el principio. Porque en él están sujetos todos los poderes del cielo y la tierra. Porque venció al enemigo.

 

En las profecías de Isaías 53:12 nos dice: Por lo cual, Dios le dio parte con los grandes. ¿Quién es más grande que Jesús? Está igualado en la historia con los grandes. Él es el más grande de todos. Y en todas las generaciones ha sido comparado y puesto con los grandes. Con los fuertes repartirá despojos.

        

Al profeta Daniel se le revela aspectos de su glorificación y escribe: Se le fue dado dominio, gloria y reino. Para que todos los pueblos de la tierra le sirvieran. Y su dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Dan 7:14. En este aspecto Jesús se lo indica a sus discípulos, y es escrito en el evangelio de Mateo. Mat 28:18.

 

El Reino de Dios, será cuando él repartirá su reino como él quiere. Con él se sentarán a reinar patriarcas, reyes, los apóstoles y todo cuanto él escoja. 

 

¿Quién ha hecho una obra más grande, como la hizo Jesús? de dar su vida por la humanidad, de entregar su vida hasta su muerte. Siendo contado como un pecador. Y luego resucitar de los muertos. Levantarse como nunca había hecho nadie. Luego Dios glorificó a su hijo. Según anunció en el Salmo 91:15.

 

La venida en gloria se refiere a que ya él realizó la obra expiatoria de redención, dejando su gloria. Pero ahora no dejará su gloria. Vendrá con toda su gloria a regir a las naciones. Como el rey de la gloria. Cuando el venga en su gloria. Regirá a las naciones, y ellas se tendrán que someter a él. Y entre todos los pueblos, el pueblo de Israel, por el cual viene. No se trata de que tendremos que irnos al cielo. Sino que Jesús vendrá a ejercer su dominio sobre la tierra.  

 

Cuando la Biblia habla de cielo y tierra nuevos. Esto sucederá después que Jesús ejerza su gobierno. Unos mil años. Luego sucederán los otros juicios. Y luego habrá tierra y cielos nuevos. En el reino de los cielos. Estamos esperando el reino de Dios, primeramente. Que es, el gobierno de Cristo o el Mesías en la tierra. 

 

En este sentido, Jesús anunció muchas veces, su venida en gloria, escrito en los evangelios. Anunció que vendría en la gloria de su Padre con sus ángeles. Vendrá en las nubes con gran poder y gloria. Y cuando los muertos escuchen su voz, saldrán de los sepulcros. Anunció que su venida nadie la sabe, solo el Padre. Y que estemos atentos y esperando por ello. 

 

Como ya se ha mencionado el reino de Dios tendrá lugar en la tierra. Por esta misma razón, Jesús viene anunciando su reino, cuando estuvo en esta tierra, en carne. Sus súbditos los anunciaron. 

 

En este sentido, Jesús anunció su reino. Su reino tendrá lugar después de venir en gloria. De haber sucedido su juicio en el Trono de Cristo, para repartir sus méritos.  Y galardones. No se hará aún un juicio de condenación. Pues los muertos en Cristo son resucitados primero. 

 

Por tanto, Dios le glorificó en grande, en su gloria estará con sus grandes siervos. Jua 17:22. Por cuanto derramó su vida hasta la muerte. Fue contado con los pecadores, y cargó con el pecado de muchos. Y ora por los que incumplieron su pacto. Isa 53:12; Jua 12:28. Después de resucitar, ascendió al cielo. Recibiendo de nuevo su Gloria. Juan 17:5.

 

En consecuencia, los que queden muertos tendrán lugar, en la segunda resurrección, después del Milenio. Bienaventurado dice el libro de Apocalipsis, el que tenga parte en esta primera resurrección. Jesús anunció el reino de Dios y los pormenores, escrito de igual forma en los evangelios. Como ya hemos mencionado, después de aquellos días, después del Milenio. Cuando se revelen los reyes de la tierra contra el Mesías y su gobierno. Diciendo rompamos sus ligaduras. Luego, sucederán los otros juicios y la tierra será destruida. 

 

Después, será un nuevo cielo y tierra nueva. Se harán los juicios y se entregará el dominio de todo, al Dios Padre. Quién gobernará en su reino de los cielos, eternamente y para siempre. Con su pueblo escogido, fiel y santo.

 


 

 

  

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